Publicada
Las claves

Andalucía vuelve a la actividad parlamentaria en ánimo preelectoral, con un ojo en Moncloa y en las elecciones generales.

Con un Pedro Sánchez "en fase final" —en palabras del presidente de la Junta, Juanma Moreno—, parece inevitable que los debates en este arranque de la XIII legislatura lleven sello nacional.

La situación del país centró algunas de los rifirrafes en la primera sesión de control al presidente andaluz, que ha vuelto a someterse a las preguntas de los grupos este miércoles, seis meses después de la disolución en marzo de la Cámara.

Moreno ha querido contraponer su gobierno "estable, claro y que da la cara" con el de Sánchez, el "más ocultista de la historia".

En el enfrentamiento con la portavoz socialista María Jesús Montero, le ha recordado que el presidente del Gobierno solo ha celebrado un Debate sobre el estado de la Nación en 8 años frente a los "dos al año" en Andalucía.

Por no hablar, ha añadido, de la constante prórroga de los Presupuestos Generales del Estado, la falta de inversión y financiación y la "asfixia" a Andalucía.

Frente a ello, Moreno ha defendido su acuerdo de gobierno con Vox y un equipo, el suyo, "que tiene experiencia, que está decidido, con la firme determinación de escuchar a los andaluces".

La 'tercera cámara' nacional

"Andalucía necesita otro Gobierno nacional, que escuche y no nos margine en beneficio de otros territorios", ha señalado en un claro dardo a la financiación autonómica defendida por Montero.

La líder socialista ha acusado a los grupos del gobierno de querer erigir el parlamento en una "tercera cámara" nacional, con el Congreso y el Senado. "Esto no es la sesión de control del Gobierno de Pedro Sánchez", ha afeado a Moreno.

Para Montero, el presidente andaluz "solo habla del sanchismo, está escondido detrás de Pedro Sánchez, en la confrontación, sin hacer propuestas que permitan a Andalucía avanzar".

Además, señala, "ha ocultado el acuerdo alcanzado con socios de ultraderecha, el más reaccionario de los que ha habido dentro de todos los pactos firmados en las comunidades autónomas".

Lejos de su intención de circunscribir el debate a Andalucía, Moreno le ha recordado que la también vicesecretaria general del PSOE nacional, sigue teniendo asiento en Madrid, en el Senado.

"Ahora vuelve a Madrid, allí es donde está cómoda, a la diestra del señor Sánchez y huyendo de responsabilidades en Andalucía. Aquí está de paso", le ha espetado.

El portavoz de Vox, Javier Cortés, ha sido el más duro a la hora de llevar el debate a la confrontación con el 'sanchismo'.

"Andalucía debe ser un bastión a Sánchez, lo han destrozado todo, es un gobierno traidor, con un presidente acorralado", ha asegurado, a la vez que recordaba los casos de corrupción, la inmigración ilegal o la Ley de Nietos, "pucherazo parado por Vox".

Cortés está convencido de que "están dispuestos a todo y tenemos que hacer una oposición frontal", tras lo que ha apelado directamente a Moreno: "Solo queda un camino: hagamos frente común contra un gobierno traidor que se ha rendido a la anti-España".

Los 'menas' de Ceuta, en el debate andaluz

Otro asunto de relevancia nacional, Ceuta, ha encontrado su lugar en la sesión de control.

Montero ha reprochado a Moreno, "que tenía 'un corazón así de grande'", que no quiera acoger a los menores que pasaron a la ciudad autónoma en el asalto fronterizo de los días 30 y 31 de julio.

"¿Va a cumplir la ley o va a rozar la prevaricación?", le ha preguntado.

A lo que el presidente ha contestado que es la propia Comisión Europea la que "ha advertido al Gobierno de España que [los menores de Ceuta] no pueden pisar suelo continental porque se desactivaría Schengen".

Ceuta volverá a aparecer en el debate en la segunda sesión de este jueves, mediante una propuesta de Vox para reconocer la "soberanía española".