Con las municipales como próximo hito electoral —a menos que Pedro Sánchez opte por el adelanto de las generales—, los síntomas de desafecto cunden a nivel local tanto con Ferraz como con San Vicente, sedes de la ejecutiva nacional y andaluza del PSOE.
Primero fue el temor a un superdomingo en mayo, luego la toma de partido a favor de los actos en apoyo a Ceuta por parte de varios alcaldes socialistas y finalmente la celebración de primarias para elegir candidatos que ha "sorprendido" a la propia María Jesús Montero.
Tras el descalabro del 17-M, que llevó al PSOE andaluz al sótano electoral con 28 escaños, el liderazgo de la secretaria general regional quedaban en entredicho.
Pero en lugar de abrir un 'proceso de reflexión', el partido optó por no tocar los muebles y aguantar el chaparrón hasta nueva orden, es decir, hasta pasadas las elecciones municipales y generales.
El nuevo objetivo de Montero era, por tanto, mantener el orden interno y que Andalucía siguiera siendo 'sanchista' y no se sumara a las comunidades que marcan distancias con la postura de Ferraz.
Más allá de algunas voces internas que han pedido redefinir el rumbo del PSOE andaluz, es a nivel local donde se están registrando las tensiones.
Los alcaldes y alcaldables saben que se juegan mucho en el peor de los contextos, con un partido 'contaminado' por las bajas expectativas de Sánchez en las encuestas.
Temor al 'efecto contagio'
La primera alerta se desató contra el "superdomingo" electoral sugerido en mayo por el presidente. Los regidores, con mayoría absoluta, de San Fernando, Rota y Vejer de la Frontera se pronunciaron para pedir que no coincidieran.
El temor al 'efecto contagio' cundió en numerosas agrupaciones de España y Sánchez renunció a la idea. El propio presidente volvió a descartarlo el pasado miércoles en una entrevista en TVE.
Ceuta ha propiciado la siguiente grieta con Sánchez y su 'delegada' en Andalucía, María Jesús Montero.
Ambos, como secretario general y vicesecretaria de la ejecutiva federal, lanzaron la consigna de "no participar" en las concentraciones convocadas en apoyo a Ceuta para el 2 de septiembre por la Federación Española de Municipios y Provincias (FEMP).
La directriz era no dar pábulo a actos "partidistas", ya que la presidenta de la FEMP es la alcaldesa de Jerez, del PP. Pero más de una decena de alcaldes desobedecieron la consigna y se sumaron, entre ellos los de Chiclana (Cádiz), Moguer (Huelva) o Úbeda (Jaén).
Incluso ha habido críticas a la gestión "a todas luces deficiente", en palabras del primer edil de Rota, Javier Ruiz Arana, de la crisis en la ciudad autónoma.
Sin solución de continuidad, Montero ha tenido que enfrentar otra ola de 'desacato' ante sus consignas. En este caso con las primarias para elegir candidatos a las municipales de mayo.
La secretaria general abanderaba candidaturas únicas y la reelección automática de candidatos. Evitar todo tipo de discrepancias. El propio reglamento habilitaba a los alcaldes de capitales de provincia y municipios de más de 20.000 habitantes a no tener que concurrir a primarias.
Primarias en cuatro capitales de provincia
Pero las cosas no han vuelto a salir a su gusto. De hecho, habrá primarias en Almería, Córdoba, Huelva y Jaén, y en siete municipios de más de 20.000 habitantes.
El caso más preocupante es el de Jaén, donde el alcalde Julio Millán, decidió abrir juego pese a que podía acogerse al reglamento. Le ha salido un competidor.
Montero no oculta que las primarias en Jaén le han cogido de manera "sorpresiva" y ha mostrado su incomodidad con que no se haya podido evitar.
El proceso de primarias, que ahora se encuentra en fase de recogida de avales, culmina con la votación el 27 de septiembre (en primera vuelta) y el 4 de octubre (en segunda).
La ejecutiva regional confía en que este ciclo no ahonde en el desgaste del PSOE andaluz, al que le queda un camino tortuoso hasta las próximas elecciones municipales.
