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Las claves

Cuando la tierra volvió a temblar este martes en Granada, lo primero que pasó por la cabeza de Rocío fueron sus gatos, esos peludos que le tienen ganado el corazón.

Vecina de una urbanización en Albolote, cuenta que fue imposible cogerlos y que su marido se quedó en casa con los animales. "Hay una mesa que es fuerte para meterse debajo y se han mantenido dentro", relata.

Ella salió a la calle con una mochila lista desde el primer susto grande del día, que llegó a las 10.37 horas. Explica que la tiene preparada desde el terremoto del pasado viernes y que dentro lleva agua, zumos, azúcar y la insulina, porque es diabética.

Además, también ha añadido a este kit de emergencia otros elementos como mecheros o baterías portátiles.

"Yo salí preparada, con miedo, pero bien", describe. En la calle, añade, los vecinos trataban de tranquilizarse entre ellos. Habían tenido unos días de tregua, pero volvían los temblores.

Rocío se marchó corriendo de casa desde que se registró el primer seísmo, de magnitud 4,8. Describe la escena como una "llena de nervios contenidos".

Tiene una vecina embarazada que también bajó de inmediato a la calle ante el miedo por todo lo que está sucediendo en los últimos días y, muy especialmente, en las últimas horas.

Así, Rocío señala que el alcance real de los daños no se ha conocido hasta volver a entrar en las viviendas más afectadas. Hacia las 13.30 horas ha podido acceder a su vivienda y se ha encontrado una prominente grieta que cruzaba una pared y parte del techo.

Son muchos los granadinos que están compartiendo en redes sociales cómo sus paredes están comenzando a resquebrajarse ante tanto seísmo, algo que les preocupa, pues no saben si están seguros realmente en sus viviendas.

En la urbanización Bellavista de Albolote, prosigue, se ha derrumbado también una chimenea, motivo por el que Rocío y sus vecinos decidieron salir a la calle por precaución y miedo a que pasara algo similar en la de ellos.

El Instituto Geográfico Nacional (IGN) ha confirmado tres nuevos terremotos de consideración este martes en la provincia a los que se refiere Rocío. El primero, de magnitud 4,8, se registró a las 10.37 horas con epicentro en Gójar, inicialmente situado en Alhendín, y de carácter totalmente superficial.

A ese movimiento se sumaron otros dos potentes y múltiples réplicas. Uno en Churriana de la Vega, a las 10.53 horas, de magnitud 4,0, y un tercero en Alhendín, a las 11.34 horas, de magnitud 4,2 y 5 kilómetros de profundidad.

Los seísmos llegan pocos días después del de magnitud 4,8 del pasado viernes, que se sintió en distintos puntos de Andalucía y aunque resulte imposible, hasta en Madrid.

El mapa de intensidades del IGN sitúa la máxima sacudida, de grado V-VI, en Churriana de la Vega. Albolote, la localidad de Rocío, aparece en el nivel IV-V, junto a Granada capital, Cájar, Cúllar Vega, Gójar, Huétor Vega, Las Gabias, Pinos Puente y Purchil.

El temblor se sintió incluso en Málaga, con intensidad II en la capital, y llegó a registrarse en Almería, Jaén, Córdoba, Murcia, Castilla-La Mancha y Madrid.

La Diputación de Granada ha acordado como medida preventiva el cierre al público de todos sus edificios administrativos, museos y de la Ciudad Deportiva, y ha mantenido operativos únicamente los centros asistenciales.

La Junta de Andalucía ha reducido a 30 kilómetros por hora la velocidad comercial del Metro de Granada. El presidente andaluz, Juanma Moreno, ha pedido calma y prudencia ante la posibilidad de nuevas réplicas.

Además, tres personas han resultado heridas, según ha confirmado el vicepresidente primero y consejero de Presidencia, Sanidad y Emergencias de la Junta de Andalucía, Antonio Sanz, quien ha aclarado que uno de ellos es una menor que ha sido trasladada hasta un centro hospitalario.

La Junta mantiene activado desde el terremoto del pasado viernes el Plan de Emergencia de Andalucía ante el Riesgo Sísmico en fase de emergencia, situación operativa 1, y Sanz ha anunciado que el comité asesor de este plan será convocado "de manera inminente".