Tres grandes incendios forestales en apenas dos meses han cambiado por completo la campaña de alto riesgo en Huelva, pero lo peor puede estar por llegar. Agosto es el mes más complicado según el histórico.
Los fuegos declarados en Villanueva de los Castillejos, El Cerro de Andévalo y el entorno de Doñana han afectado conjuntamente en las últimas semanas a al menos 6.600 hectáreas, según las cifras ofrecidas por la Junta de Andalucía y el Plan Infoca.
Además, uno de los datos importantes es que hasta hace una década, la mayoría de las cifras correspondían a solo un incendio, mientras que lo que hemos visto en la actual campaña es que en solo dos meses se han producido tres incendios graves, además de otros conatos.
Tan solo en Huelva, ya se han superado los números de terreno afectado por incendios forestales en toda la campaña andaluza de 2025, desde el 1 de junio al 31 de octubre del pasado año.
En concreto, según datos de la Junta de Andalucía, el Gobierno andaluz cifró en 6.327 las hectáreas afectadas por incendios forestales en esos cinco meses, en toda Andalucía, el periodo de mayor riesgo, por lo que los números registrados tan solo en Huelva superan el total del periodo estival de 2025.
Pese a que no toda la superficie afectada puede considerarse calcinada en su totalidad, ya que una parte puede ser recuperada por regeneración natural según la Junta, la magnitud de estos incendios sitúa a 2026 entre las campañas más severas de las últimas décadas en Andalucía.
Las más de 5.000 hectáreas afectadas en Villanueva de los Castillejos (Huelva), en pleno Andévalo onubense, establecieron un nuevo récord, al convertirse en uno de los fuegos que ha provocado un mayor daño a la superficie en Andalucía en la actual campaña.
Poco más de un mes después, Huelva volvió a enfrentarse a otro gran incendio. El declarado en El Cerro de Andévalo obligó al desalojo preventivo de los vecinos de Villanueva de las Cruces y terminó afectando a más de 1.200 hectáreas, según el balance facilitado por la Junta de Andalucía una vez estabilizado el incendio.
El tercer gran episodio del verano tuvo lugar en el entorno de Doñana, dentro del término municipal de Almonte.
Pese a que fue de menor rango, desde el Infoca se informó de una afección superior a 300 hectáreas, mientras que los grupos ecologistas de la zona lo sitúan en torno a las 400 hectáreas.
Respecto al balance global, en la provincia de Huelva, ha sido el cuarto más grave de su historia desde que hay registros, con las más de 5.000 hectáreas afectadas, que por ahora sólo le dejan por detrás de los de Berrocal, Almonaster y Las Peñuelas.
Medios aéreos realizan tareas de extinción del incendio forestal en el municipio onubense de Villanueva.
En comparación con los últimos años, las hectáreas afectadas en 2026, ya superan al número total de los últimos cinco años, que apenas superaba las 4000 hectáreas perdidas, sumando los datos desde 2021 hasta el año pasado.
De hecho, 2025 ya registró los datos más duros del último lustro, siendo el año en el que se produjo más incendios desde 2019, según datos del Ministerio para la Transición Ecológica.
Además de su extensión, los tres incendios obligaron a activar distintos niveles del Plan de Emergencia por Incendios Forestales de Andalucía (Plan Infoca), provocaron desalojos preventivos y requirieron la movilización de medios terrestres y aéreos de toda la comunidad autónoma.
Agosto, el mes más difícil
Los datos en los que se encuentra Huelva a finales de julio son realmente alarmantes. Pero todavía falta por llegar agosto, un mes temido en la lucha contra los incendios forestales en Huelva.
Un buen ejemplo de esto es el incendio que tuvo lugar a finales de agosto de 2020 en Almonaster, que arrasó más de 15.000 hectáreas.
Es el periodo en el que coinciden las temperaturas más altas del verano, una vegetación extremadamente seca y, con frecuencia, episodios de viento que convierten cualquier conato de incendio en un fuego de rápida propagación.
El propio consejero de Emergencias, Antonio Sanz, señaló hace varias semanas en una intervención desde el puesto de mando en Villanueva, que esta oleada de incendios se está produciendo con un viento de noroeste.
Sanz admitió que este fenómeno en Huelva es "durísimo", con capacidad de convertir cualquier incendio en un gran fuego.
Pese a que la temporada alta de incendios comenzó oficialmente el 1 de junio, los servicios de extinción afrontan ahora el tramo que tradicionalmente concentra los episodios más graves, según la Estadística General de Incendios Forestales (EGIF), que permite seguir la evolución histórica.
En Huelva, además, la preocupación tiene una variable añadida. La provincia se ha convertido en las últimas décadas en uno de los principales focos de los grandes incendios forestales de Andalucía.
Un estudio dirigido por investigadores de la Universidad de Huelva concluye que entre 2014 y 2020 la provincia onubense concentró el 26,2% de los grandes incendios registrados en la comunidad autónoma, una cifra muy superior a la que representaba hace apenas unas décadas.
Entre las causas que se establecen para este incremento del fuego en la provincia, figuran el cambio climático, la acumulación de combustible vegetal, el abandono de usos tradicionales del monte y la elevada presencia de masas continuas de eucalipto, que favorecen la propagación de incendios.
