El presidente de la Junta de Andalucía, Juanma Moreno, ha justificado ante los suyos el pacto de gobierno con Vox para la siguiente legislatura. "La otra opción era ir a elecciones y diez meses de parálisis".
Moreno ha reunido a su partido en Sevilla en la Junta Directiva Autonómica, donde también ha aprovechado para apretar a sus filas antes de las vacaciones. "Descansad porque nos viene una buena encima".
El presidente andaluz se ha referido a las dos citas electorales más próximas, las municipales y nacionales.
En las primeras, cree que su partido, aunque sacó un buen resultado a nivel autonómico, tiene margen de crecimiento. "Gobernamos en siete capitales de provincia y en 600 municipios, pero hay amplia posibilidad de mejora".
En las nacionales, ha pedido que vayan a las elecciones no solo para que gane el PP, sino "como españoles que queremos lo mejor para España".
Sobre todo, ha apuntado, tras "el deterioro" de las instituciones tras causas judiciales como las del expresidente José Luis Rodríguez Zapatero.
Moreno ha criticado, a su vez, "la vehemencia" de la secretaria general del PSOE-A, María Jesús Montero, apoyando al expresidente y la del propio Zapatero, quien todavía no ha explicado la procedencia de las joyas de su caja fuerte.
Volviendo a la situación política andaluza, Juanma Moreno ha sacado pecho de los resultados electorales del pasado 17 de mayo, aunque le faltaron dos escaños para gobernar con mayoría.
"¿Quién nos lo iba a decir? Tres legislaturas consecutivas", se ha preguntado el presidente de la Junta de Andalucía entre los aplausos de los suyos.
No obstante, aunque haya tenido que pactar con Vox, Moreno ha asegurado que "la vía andaluza no ha muerto", ni su partido ha perdido su "esencia" ni él va a cambiar.
También ha reconocido que el acuerdo de gobierno con Vox no ha sido "sencillo" porque ambas fuerzas políticas son "distintas", con "ángulos de visión sobre problemas que tiene la sociedad y sobre solucionar problemas en algunos asuntos que son diferenciados".
Pero sí ha asegurado que fue "una negociación exclusivamente andaluza, desde Andalucía para Andalucía, razonable y sensata".
También ha criticado que aquellos que le reprochan haber llegado a un acuerdo con Vox son "aquellos que se autoexcluyeron desde el minuto uno, antes de las elecciones", de asumir algún mínimo de acuerdo para abstenerse y propiciar su investidura.
Ha indicado que le reprochan el pacto con Vox esos "mismos que pactan con Bildu, que no es precisamente un elemento de moderación, que pactan con el separatismo o que pactan con la izquierda más radical que hay en España".
