El incendio más letal de Andalucía y uno de los desastres forestales más graves del último medio siglo no se ha quedado fuera de la bronca política.
De madrugada, el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, mostraba a través de las redes sociales su "enorme tristeza y desolación" por el fuego tan devastador originado en Almería.
Unas horas después anunciaba en tono cordial una conversación con el presidente de la Junta, Juanma Moreno, ya presente en el puesto de mando.
El objetivo era confirmar a Moreno y a todos los españoles que estaban "todos los medios" del Ejecutivo desplegados para extinguir el incendio de Los Gallardos, que ha acabado con la vida de 12 personas, 23 se encuentran desaparecidos y cuatro heridos graves.
También que la colaboración era máxima. Sin embargo, unos minutos después el ministro de Transportes, Óscar Puente, y la portavoz de la Comisión Ejecutiva Federal del PSOE, Montse Mínguez, pusieron la nota discordante en sus perfiles de 'X'.
Esta vez no hubo tregua ni de unas horas, como sí la hubo tras el accidente de Adamuz cuando los reproches por las responsabilidades políticas se mantuvieron en las cartucheras unas semanas por la coordinación del sistema sanitario.
¿El motivo esta vez? El mensaje de alerta del sistema ES-Alert, que la Junta no envió a las personas que vivían en el entorno del incendio y 12 de ellas murieron.
El propio Juanma Moreno explicó, en declaraciones a los medios, que el envío de esta alerta hubiera provocado más confusión.
"Aquí había casos en los que había que confinar y otros en los que tenían que salir de casa; podía generar mucha más confusión que acierto, me dijeron los técnicos", precisó Moreno.
De hecho, hubieran sido necesarios, asegura, hasta "tres" mensajes distintos. Además, la orografía de la zona y la cantidad de viviendas en diseminado, con zonas sin cobertura, aconsejaba no hacerlo.
El experto forestal Paco Castañares comparte la misma opinión que el presidente y además no es partidario de evacuar porque significa que "es el reconocimiento del fracaso de gestión forestal", según explicó en el programa de 'Y ahora Sonsoles'.
El mensaje de Puente, realmente iba en respuesta al del secretario general del Partido Popular, Miguel Tellado, quien unas horas antes había precisado en una comparecencia pública que "España necesita un Gobierno centrado en la gestión. Hoy no lo tenemos".
¿Pero este pedazo de sinverguenza está culpando al Gobierno de España del incendio de Almería y de sus consecuencias?. ¡Cuando recortan los efectivos antiincendios, que son de su competencia, y no son capaces UNA VEZ MÁS de mandar el mensaje de esalert! https://t.co/bykZPTYsOs
— Óscar Puente (@oscar_puente_) July 10, 2026
En cualquier caso, no fue el único mensaje ofensivo que lanzó Puente en medio de un incendio de esta magnitud. También atacó al líder de la oposición, Alberto Núñez Feijóo, afirmando que quiere llegar al poder aupado por los obispos "bajo palio", como Franco.
"Parece que quieren que Feijóo llegue también bajo palio, como el Caudillo. Spoiler: ni así va a llegar", ha escrito hoy a las 10:17 de la mañana en X el ministro de Transportes.
Sin embargo, la estrategia no es nueva. Ya el pasado mes de agosto, Puente utilizó la ola de incendios forestales que arrasaron medio país para arremeter (o incluso tachar de vagos) contra los presidentes autonómicos del PP de las tres regiones más afectadas.
Ellos fueron Juanma Moreno, María Guardiola y Alfonso Fernández Mañueco.
No obstante, aunque se hubiera mandado ese mensaje según la declaración de los técnicos y los propios alcaldes de la zona, quizás tampoco hubieran podido salvar sus vidas.
"Puerta a puerta"
"Íbamos tocando puerta a puerta, sacando a los vecinos; a los que no querían, les insistimos", ha contado. No tuvieron éxito en el caso de algunos residentes, entre ellos ese grupo de nueve personas que intentó huir a pie. Otros cuatro lo intentaron en coche.
Cuando ya decidieron hacerlo por sus propios medios, ante el avance de las llamas, ya era tarde y quizás la mejor decisión hubiera sido el confinamiento.
"Algunos de los que no quisieron, se quedaron en sus casas y están con vida. Estos aconsejaron a los del grupo de nueve que se metieran en casa, pero no hicieron caso". De ellos, siete están muertos y dos están hospitalizados en la Unidad de Quemados del Virgen del Rocío de Sevilla.
También el vicepresidente de la Junta, Antonio Sanz, confirmó que las muertes se produjeron por intentar huir de forma tardía utilizando una ruta de evacuación impracticable y diferente a la marcada por las autoridades.
Por tanto, creen que ese mensaje del sistema ES-Alert tampoco les hubiera ayudado porque a los técnicos, según las propias autoridades, hicieron caso omiso.
