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Las claves

No hay duda de que la vivienda es, tristemente, el tema del momento. En pocos años ha pasado a ser una de las principales preocupaciones de los andaluces ante la dificultad de acceso y los precios en constante alza.

Juanma Moreno ya avisó en campaña que esta cuestión iba a ser una de las troncales en su futuro gobierno, caso de ganar las elecciones del 17-M. Entonces habló de solucionar el problema a "casi 200.000 familias".

Las vías son principalmente tres: construir vivienda protegida, promocionar el alquiler digno y habilitar nuevos espacios para edificar.

Para esta legislatura, Moreno, que puede tener Gobierno ya conformado en julio si logra el 'sí' de Vox a la investidura, da una cifra ambiciosa: 20.000 nuevas viviendas públicas.

No todas, desde luego, estarán construidas en los cuatro años que suele durar un periodo gubernamental, pero sí comenzarían a gestarse y construirse.

Esta cifra supone promover más vivienda en cuatro años que en los siete y medio de los dos mandatos anteriores del malagueño. Desde 2019, la Junta ha impulsado unas 16.500 viviendas de protección oficial. Por tanto, en cuatro años se fomentarían 3.500 más que en casi ocho años previos.

Moreno pisa el acelerador con la cuestión inmobiliaria, consciente de que "durante mucho tiempo no se hizo nada". Él, defiende, ha "cuadruplicado" la vivienda pública desde San Telmo respecto a la anterior etapa socialista, los dos últimos gobiernos de José Antonio Griñán y Susana Díaz.

El número 'mágico' de 20.000 pisos lo volvió a descorrer el presidente en funciones en Palmas Altas, una de las zonas de mayor desarrollo urbanístico de la capital andaluza.

Sevilla es, de hecho, la provincia que concentra la mayor parte de los 16.500 previos, con 7.250 del total, hasta el punto de que el alcalde hispalense, José Luis Sanz, habla de la ciudad como "la capital de la vivienda protegida".

Tregua en Palmas Altas

En Palmas Altas, ayer jueves, Sanz y Moreno coincidieron con la ministra de Vivienda, Isabel Rodríguez. Los tres entregaron las llaves de los alquileres asequibles del Residencial Puerta de Jerez a sus nuevos inquilinos.

Precisamente la relación entre Junta de Andalucía y Gobierno de España no pasa por su mejor momento en esta materia. El pasado enero, Andalucía lanzó su Ley de Vivienda con el objetivo de aumentar la oferta de vivienda protegida, pero el Gobierno de Sánchez reaccionó impugnando 17 artículos de la misma. Una "absoluta deslealtad", en palabras de Moreno.

Esta misma semana se ha abierto otro frente bidireccional. En este caso la Junta ha impugnado el Plan Estatal de Vivienda 2026-2030 por considerarla una "invasión de competencias". El asunto, si el Consejo de Ministros no atiende el requerimiento, puede seguir curso judicial en el Constitucional.

En este marco, la ministra Rodríguez y el presidente Moreno, jugaron a limar asperezas en Palmas Altas. Ambos destacaron la importancia de la apuesta pública por la vivienda y la colaboración entre administraciones como motor de crecimiento y solución para los ciudadanos.

Presupuestos para tener viviendas

Moreno interpeló directamente a la titular de Vivienda: "Ministra, se trata de que arrimemos el hombro todos, cada uno con sus recursos y habilidades. Y eso con los ojos tapados, sin pensar en quien está delante, da igual el color político".

El Gobierno podría echar a andar ya en julio si el presidente en funciones sale airoso de la investidura que se vota el martes 30. Los Presupuestos serán la ley prioritaria y la herramienta principal para que Moreno pueda hacer verdad su ambiciosa promesa: 20.000 nuevas viviendas públicas.