La Sanidad o la Educación. Estos son los sectores favoritos para los más jóvenes de cara a su futuro. Sin embargo, hay otros campos claves en el día a día que también resultan atractivos.
El mundo de la Defensa toma fuerza entre las opciones que de quienes se plantean ahora cuál será su carrera profesional.
Dos tercios de los alumnos que están a punto de graduarse de la Enseñanza Obligatoria o el Bachillerato barajan trabajar en el campo armamentístico, mientras que los restantes se niegan a formar parte del mundo de las armas o las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado por cuestiones éticas. Así se desprende del último 'Informe E2 Creencias de cultura empresarial y emprendedora de estudiantes de centros educativos' elaborado por la Cámara de Comercio de Sevilla.
En este estudio han participado 3.197 estudiantes procedentes de Cádiz, Sevilla, Huelva y Córdoba, todos ellos en edad de comenzar sus estudios en Formación Profesional o universitarios.
Según Ramón Bullón, coordinador del proyecto y director de Innovación, Desarrollo y Marketing de la Cámara, la negativa de estos andaluces a dedicarse al sector armamentístico se debe a una cuestión de ética. Es decir, muchos de los jóvenes reniegan de esta posibilidad por considerar que "va en contra" de determinados valores.
En concreto, el 35% de los encuestados rechazan la idea de trabajar en cualquier ámbito que tenga que ver con la Defensa.
No pasa en otros lugares de Europa
Esta situación se produce en un contexto de lo más inoportuno. Todos los países miembros de la OTAN -entre los que se encuentra España- deben aumentar su gasto en este recurso hasta el 2% de su PIB, una cifra que en 2035 tiene que alcanzar el 5%.
Además, los diversos conflictos bélicos que mantienen actualmente al mundo en vilo obligan a incrementar el personal perteneciente a este campo.
Estos dos últimos puntos conllevan algo positivo. Y es que el sector de la Defensa se encuentra ahora en auge. "Están aumentando la oferta de empleo" en dicha materia.
Aun así, solo seis de cada diez jóvenes andaluces consideran "interesante" pertenecer a él.
Si desglosamos los datos, salen a la luz cuál de las cuatro provincias andaluzas que han participado en el estudio reniega más de la de Defensa: Huelva. La mitad de los estudiantes no trabajaría en nada que estuviese relacionado con ella porque "va en contra de sus principios".
A este territorio le siguen Sevilla, Cádiz y Córdoba. El 35,6%, 39,8% y 28,7% respectivamente rechaza la opción.
Tal y como explica Bullón a este medio, esta dinámica es muy diferente a la que se da en otros países de Europa.
En este sentido destaca la tendencia que impera en aquellos territorios cercanos a los lugares en los que se están dando conflictos bélicos.
En sitios de Europa del Este no se entiende la inversión en Defensa como algo inmoral, sino como una forma de "estar preparados si nos atacan". "No conciben el gasto militar como algo para matar, sino para defenderse".
Sanidad y Educación como favoritas
En el lado opuesto están todos los empleos relacionados con la Sanidad y la Educación. Esta es una circunstancia que lleva años repitiéndose.
Estos son los dos sectores estrella entre los más jóvenes. Según el informe, casi el 60% del alumnado quiere dedicarse a ello.
En concreto, al 31% de los encuestados les gustaría trabajar en el futuro en el campo de la Salud frente al 27% que prefiere quedarse en las aulas.
Al hilo de esto toma relevancia otra conclusión del estudio. Y es que la mayoría de los alumnos quiere ser o funcionarios.
A este grupo pertenece en torno al 43% de los participantes, lo que pone de manifiesto la preferencia de los alumnos por un empleo estable en alguna de las instituciones autonómicas o locales.
