La tragedia de Adamuz, el accidente de tren donde murieron 46 personas el pasado 18 de enero en Córdoba y las riadas que ha sufrido Andalucía en las que hasta 12.000 personas tuvieron que abandonar sus casas han provocado una tregua entre el PP y el PSOE.
Aunque inestable -la proximidad de las elecciones irá minando este entendimiento- la paz está ahí. Para el presidente de la Junta, Juanma Moreno, es una cuestión de "sensatez", señaló este jueves en el Pleno del Parlamento andaluz. "Ojalá dure"; añadió.
Para la vicesecretaria general de los socialistas andaluces, María Márquez, es responsabilidad. "Tiene el PSOE y al Gobierno de España a su disposición", indicó a Moreno en el Plenario.
Respondía Moreno: "Somos conscientes de que cuando hay una tragedia todos -ayuntamientos, diputaciones, Junta, Estado y Unión Europea- tenemos que arrimar el hombro" porque hay dramas como la del accidente de tren o las riadas que "superan las capacidades de cualquier administración".
Para el presidente andaluz esos no son momentos de enfrentarse al Gobierno central. "Lo que nos piden los ciudadanos en esos momentos es que no hagamos bronca política".
La vicesecretaria general del PSOE de Andalucía, María Márquez.
"El Gobierno de España y se ha puesto a su disposición con los recursos necesarios con hechos, el Consejo de Gobierno aprobó la declaración de emergencias", señalaba María Márquez.
Pero hay algunas grietas que se adivinan en esa tensa paz entre los dos principales partidos del Parlamento de Andalucía.
La primera y más importante son las elecciones que se celebrarán en la comunidad. Para entonces el tono será otro. Pero para eso quedan algunos meses aún.
Antes hay reproches que, con un tono distinto al del año pasado, sí que se han oído en el Parlamento.
Así, el PSOE ha exigido a Moreno que "ponga a trabajar a todo el mundo" y que aumente la cuantía del fondo de compensación. El PP ha afeado al PSOE que el Gobierno andaluz no ha pedido al central nada que no le corresponda o se haya puesto en marcha en otras tragedias.
"Hemos pedido ayudas que solo puede activar el Gobierno central y que remanentes y superávit, en vez de amortizar deuda, sirvan para la reconstrucción y recuperación de Andalucía", indicó el presidente andaluz. "Son cosas sensatas, no hemos pedido la luna", añadió.
Mientras en el centro del espectro ideológico la calma tensa espera a que la convocatoria electoral haga saltar por los aires la tregua, en los extremos no hubo descanso.
Así, desde Por Andalucía y Adelante Andalucía criticaron duramente la gestión de Moreno sobre las inundaciones. Vox, por su parte, cargó contra el presidente andaluz por no limpiar los cauces de los ríos y evitar que vuelvan a producirse inundaciones como las provocadas por las últimas borrascas.
Moreno fue especialmente duro con esa crítica. Así, el presidente andaluz advirtió a los de Santiago Abascal que, si finalmente entran en los gobiernos de Extremadura o Aragón van a tener que "tragar muchas de sus palabras" porque se darán "de bruces" con la realidad y lo que supone realmente la gestión.
Por su parte, la portavoz de Por Andalucía en el Parlamento, Inmaculada Nieto, recriminó a Moreno que "el comodín de la emergencia no va a tapar" una "gestión muy negligente" ni los "tics antidemocráticos".
"El resurgir del personaje no va a tapar a un presidente de la Junta que no cumple con su obligación en lo cotidiano, que desatiende y destroza los servicios públicos y que, además, trata de atornillarnos a todos los demás para que demos por buenos los argumentarios de su partido", señaló la líder de izquierdas.
En el caso del portavoz del Grupo Mixto-Adelante Andalucía, José Ignacio García, criticó a Moreno por encabezar "un gobierno del postergo" que ha ejemplificado con el hecho de "venir a Jerez a ponerse delante de 20 fotógrafos con el agua hasta las rodillas", para ironizar con la idea de que "el postureo me parece bien, pero está mejor que se cumpla".
Todo esto se habló desde las tribunas, pero muchas de las conversaciones que los diputados, asesores y prensa tenía en los pasillos y patios del Parlamento tenían como centro la fecha de las elecciones andaluzas.
Juanma Moreno
Las quinielas estaban en todos los corrillos, donde se daba por sentado -como, por otro lado, ha insistido en numerosas ocasiones Juanma Moreno- los comicios serán a finales de mayo o primeros de junio.
Ahí es donde está la duda. ¿Qué fin de semana? Se especula con el último de mayo, lo que tendría como arranque de campaña El Rocío. Complicado, señalaban algunos.
El siguiente domingo, ya el primero de junio, ganaba enteros. O el otro. Casi todo el mundo descartaba el tercero, puesto que se iría por detrás de las elecciones de 2022, que fueron el 19 de junio.
No habrá que esperar tanto para despejar la incógnita. El presidente de la Junta tiene que dar por cerrada la legislatura y convocar 54 días antes de celebrarse. Es decir, como tarde, en abril. En mes y medio.
