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Decenas de onubenses se han concentrado en la puerta por la que han entrado las autoridades al pabellón deportivo Carolina Marín de Huelva, donde este jueves se celebra la misa funeral por las víctimas mortales del accidente de tren de Adamuz, en Córdoba.
Pese a la lluvia, los presentes han aguantado casi una hora a que entraran primero los consejeros del Gobierno andaluz -Carolina España, Loles López, José Antonio Nieto o Rocío Blanco-, luego el presidente de la Junta, Juanma Moreno y que ha esquivado la vicepresidenta del Gobierno, María Jesús Montero.
Moreno ha llegado acompañado por el presidente nacional del PP, Alberto Núñez Feijóo bajo algunos aplausos y un grito de "¡Presidente!".
Después, a las 6, han llegado Sus Majestades los Reyes, Don Felipe y Doña Letizia. De luto riguroso, los onubenses allí presentes han gritado vivas al Rey y a la Reina. También se ha escuchado un "¡Viva Letizia!" entre el gentío concentrado en la puerta.
Montero, por su parte, estaba ya dentro del pabellón deportivo cuando han accedido los Reyes. Con el himno de España -interpretado por la Orquesta de la Catedral de Huelva-. Ha evitado la puerta por la que sí han entrado Sus Majestades, así como el presidente de la Junta y el del PP nacional, donde había apostado mucho público.
La misa está presidida por el obispo de Huelva, Santiago Gómez Sierra, y concelebrada por otros tres obispos: el presidente de la Conferencia Episcopal Española, Luis Javier Argüello; el obispo emérito de Huelva, José Vilaplana; y el obispo de Córdoba, Jesús Fernández.
Junto a ellos concelebran más de un centenar de sacerdotes diocesanos, procedentes de otras diócesis, entre los que se encuentra el párroco de Adamuz, Rafael Prados.
En la zona central del centro deportivo la Diputación Provincial ha colocado 500 sillas, donde están sentados los familiares de las víctimas. Son más de 300. Y hay hasta 4.500 personas en las gradas.
