Las claves
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María Jesús Montero elevó este jueves el tono político desde la sede del PSOE andaluz en Sevilla al reclamar abiertamente una moción de censura contra el alcalde de Algeciras, José Ignacio Landaluce, hasta esta semana miembro del Partido Popular y denunciado por acoso sexual a dos compañeras.
Sin embargo, esa medida que la líder del PSOE andaluz plantea para Landaluce el partido la ha descartado para los al menos dos alcaldes de sus filas que están acusados de acoso sexual en Almusafes (Valencia) y Barbadás (Orense).
Para Montero, y pese al rosario de acusaciones de acoso sexual que se han ido conociendo en las filas de su partido, el PSOE es un "espacio seguro para las mujeres" puesto que han habilitado un canal para la denuncia de casos de abuso machista.
Sin embargo, los socialistas tienen ahora mismo abiertos hasta siete casos de presuntos abusos o acoso sexual a mujeres.
El primero involucra a Francisco Salazar, exasesor vinculado a Moncloa; también figura Antonio Navarro, secretario general socialista de Torremolinos (Málaga), investigado por presunto acoso sexual; en Córdoba, Francisco Luis Fernández Rodríguez, alcalde de Belalcázar, quien dimitió de sus cargos.
Cargos
También está el caso de Javier Izquierdo, miembro de la ejecutiva socialista federal y exsenador, sobre quien se ha abierto un expediente interno. Finalmente, José Tomé, expresidente de la Diputación de Lugo y alcalde de Monforte de Lemos.
Se suman los de Toni González, de Almusafes y Xosé Carlos Valcárcel de Barbadás, quienes siguen gobernando como alcaldes con el apoyo de los ediles del PSOE.
Para Montero, es en Algeciras donde hay que plantear la moción de censura, una herramienta "legítima para restituir la credibilidad del Ayuntamiento", ha señalado desde la sede del PSOE de Andalucía.
Para la líder de los socialistas andaluces, no todos los casos de acoso sexual son iguales y deben analizarse "uno a uno". En el caso del PSOE, ha defendido, se ha actuado "siempre con rapidez" cuando ha habido imputaciones formales.
Pese a los casos abiertos de presunto acoso sexual en su partido, Montero quiso lanzar un mensaje de tranquilidad a la militancia y a la opinión pública al asegurar que el PSOE es “un espacio seguro para las mujeres”.
La también vicepresidenta del Gobierno y vicesecretaria general del PSOE recordó que la organización fue pionera en la puesta en marcha de protocolos internos para canalizar denuncias por acoso, humillación o discriminación, y defendió su utilidad como complemento, pero nunca como sustituto, de la justicia.
