Teresa Rodríguez y otros ocho diputados del grupo Adelante Andalucía han sido expulsados este miércoles del grupo tras la reunión de la Mesa del Parlamento andaluz. La propuesta de expulsión de estos diputados, que pasarán a ser considerados no adscritos, ha contado con el apoyo de los dos representantes del PSOE en la Mesa, los dos de Ciudadanos -que han resultado decisivos en su cambio de criterio- y el de Vox, mientras que los dos miembros del PP se han abstenido.

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Además de Rodríguez, los otros siete diputados a los que se pide expulsar del grupo de Adelante son: los portavoces adjuntos Ángela Aguilera y José Ignacio García, así como los parlamentarios Luz Marina Dorado, María Vanessa García, María Gracia González, Nacho Molina y Diego Crespo. Además, se ha tramitado la expulsión de una novena diputada, Ana Villaverde, que se ha tratado en un punto del orden del día distinto.

La Mesa del Parlamento está conformada por dos representantes del PSOE, dos del PP, dos de Ciudadanos y uno de Vox, además de con la diputada Maribel Mora como representante del grupo de Adelante. Y la pasada semana decidió posponer la decisión para dar tiempo a sus miembros a analizar el informe encargado a los Servicios Jurídicos tras recibir una serie de documentación que se le solicitó a la dirección del grupo de Adelante, como que se acreditara la baja de esos ocho diputados de Podemos.

El vicepresidente de la Junta, Juan Marín, por su parte, ha acusado al grupo Adelante Andalucía de "trasladar un problema interno que tenía que haberse resuelto" entre los propios diputados. Marín ha insistido en que se trata de "un error" convertir las cuestiones en un problema político para los 109 parlamentarios.

La presidenta del Parlamento, Marta Bosquet, de Ciudadanos, ha justificado la primera abstención de su partido por la necesidad de "dotar de más instrumentos de juicio" para tomar la decisión. Es por eso por lo que se retrasó una semana, hasta este miércoles, la expulsión. Bosquet ha querido defender la decisión de la mesa. En ese sentido, ha señalado que "el informe de los servicios jurídicos no era concluyente".

En definitiva, "la baja del grupo parlamentario es una consecuencia de la baja de la formación política", ha explicado la presidenta del Parlamento. Otro de los elementos de juicio tenidos en cuenta por la Mesa ha sido el Pacto Antitransfuguismo suscrito "por la mayoría de los partidos" y que Bosquet ha defendido que "estos pactos han de llevarse al plano normativo".

Bosquet ha confirmado que la salida de los nueve diputados de Adelante Andalucía puede suponer una pérdida de la asignación económica para el grupo parlamentario. Por otro lado, también ha argumentado que será la Mesa quien dilucide esa decisión, porque "este pacto también defiende que un grupo no se vea afectado por las decisiones de los tránsfugas".

Cuestionada por la abstención de los populares, Bosquet no ha entrado en valoraciones, pero ha defendido que la decisión de la Mesa tenía suficientes elementos de juicio para la pronunciarse como lo ha hecho.

"Parlamento bananero"

Maribel Mora ha valorado la expulsión en términos de "escándalo sin precedentes en la historia del parlamentarismo andaluz". Entiende que va a "quedar como una mancha y una vergüenza" que la Mesa no haya seguido los informes de los servicios jurídicos. "Han tomado la decisión sabiendo que había lagunas y con conocimiento de que no había ninguna duda jurídica".

"El Parlamento andaluz ha actuado hoy como un parlamento bananero, obviando los motivos jurídicos y centrándose en los políticos", ha incidido Mora. A partir de ahora, los diputados expulsados pasarán al grupo de los no adscritos, aunque esperan que prospere el recurso de amparo al Tribunal Constitucional que interpondrán.

Mora entiende que se va a estimar la petición de los expulsados, y que "serán reincorporados en todos sus derechos. Hoy se les ha robado el escaño sin criterios técnicos". 

Por otro lado, el coordinador general de Izquierda Unida, Toni Valero, actual portavoz de Adelante Andalucía, ha pedido disculpas "en nombre de quienes no lo van a hacer", en referencia a los nueve parlamentarios expulsados. "Nosotros creemos que la decisión de la mesa ha sido la correcta", ha explicado Valero.

Desde Izquierda Unida han entendido la decisión de la Mesa como una medida de preotección "de la soberanía popular y los votos recibidos" y ha hablado de "tres semanas muy difíciles" de "intoxicación, bulos y mentira", mientras, arguyó Valero, han "mantenido la calma".

Ambiente caldeado

Los ocho diputados cesantes han calentado el ambiente a lo largo de esta semana en redes sociales y han achacado un acuerdo entre Podemos, Vox o Ciudadanos para "librarse" de Teresa Rodríguez. Así, al menos, lo ha justificado el parlamentario Juanjo García Martín en un hilo de Twitter.

Esta mañana, Nacho Molina hablaba de "conspiración y chantaje" para subvertir el 10% de la composición del Parlamento de Andalucía y aludía a Pablo Iglesias: "Ahora que PI me hable de cloacas, ¡venga, machote!". 

La representante de Adelante Andalucía en la Mesa del Parlamento, Maribel Mora, publicó este martes un vídeo en el que consideraba la decisión tomada de "injusta, ilegal y antidemocrática". Por su parte, José Ignacio García ha publicado un mensaje en el que anuncia que: "Andalucía tendrá una expresión política para cambiarlo todo. Mañana empieza todo".