El número de españoles que se niegan a vacunarse contra la Covid-19 cuando se tenga una vacuna sigue aumentando y ya representa al 47% de la población, frente a un 36,8% que sí se la inyectaría.

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Así se desprende del barómetro del CIS publicado este miércoles, que plantea la siguiente pregunta: "¿Estaría usted dispuesto a vacunarse inmediatamente cuando se tenga la vacuna?". En las respuestas, la cantidad de noes es ligeramente superior a la del barómetro de octubre (43,8%), que ya era mayor que la de septiembre (40,8%). Lo que supone un incremento de casi siete puntos en dos meses.

Esto confirma una inercia clara: los españoles desconfían cada vez más de la vacuna y de sus posibles efectos secundarios. De hecho, actualmente sólo el 36,8% estaría dispuesto a vacunarse (la cifra era del 40% hace un mes). En septiembre, de hecho, eran más los propensos a inmunizarse que los que no.

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También resalta otro dato llamativo: sólo el 1,4% de los encuestados asegura que se vacunará siempre y cuando el antígeno tenga garantías, haya sido probada y sea fiable.

Y eso a pesar de que España es uno de los países europeos con las tasas de vacunación más altas, lo que demuestra un alto nivel de concienciación sobre los beneficios de los antígenos. Quizá por eso ya hay quienes piden al Gobierno de España imponer la vacuna por razones de salud pública.

Tal y como explicó Pablo Montalvo a EL ESPAÑOL, el Ejecutivo que preside Pedro Sánchez tiene base legal para hacer la vacuna obligatoria. El responsable del área Jurídico-Contenciosa en De Lorenzo Abogados arguía que la Constitución, en sus artículos 15 y 43, "defiende el derecho a la vida y a la integridad física y establece que corresponde a los poderes públicos la preservación de la protección de la salud, a través de medidas preventivas".

Clases presenciales

Otra de las evidencias que señala el CIS es que la mayoría de españoles quiere clases presenciales en el colegio para los niños mientras dure la pandemia. Concretamente, el 38,9% frente a un 10,8 que prefiere clases online.

Entre ellos, un 35,7% aboga por un término medio, que sería un sistema de enseñanza que "mezcla clases presenciales con clases online".

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Por otra parte, una porción muy minoritaria de la población española defiende que los niños no tengan clase mientras dure la pandemia (2,7%).