Publicada
Actualizada
LO ESENCIAL
Exclusivo suscriptores

La entrevista de Pedro Sánchez en La Revuelta ha coleado mucho más allá de lo que el propio líder socialista podía imaginar. En la cárcel de Soto del Real, se escucharon más insultos que sonrisas.

Al menos, en la celda de José Luis Ábalos, antigua mano derecha de Sánchez como secretario de Organización del PSOE y ministro de Transportes.

A quien fue hombre fuerte de Sánchez no le ha gustado que el presidente del Gobierno le catalogara frente a David Broncano como su "peor error" y le considerara "una decepción enorme".

En sus redes sociales, ha publicado un largo mensaje en el que le recuerda que los "éxitos" que ahora se atribuye Sánchez al frente del Ejecutivo y le recuerda que llevan su firma.

"Que la memoria y la selectividad política no borren los hechos: no hay éxito de este Gobierno que no lleve también una parte de mi entrega", ha escrito el exministro en un mensaje en el que se puede ver a Sánchez en el programa de TVE.

A Ábalos le dolieron especialmente las críticas de quien fue su jefe, pese a que no entró a responder a Broncano cuando le preguntó si "se lo veía venir".

"Quienes hoy se suben al carro del linchamiento cómodo deberían recordar que la lealtad que hoy desprecian fue la misma que les permitió llegar hasta aquí", agregó.

"Estado profundo"

En un giro inesperado, Ábalos culpó de su situación al "Estado profundo" de su situación penal.

Ábalos cumple condena en Soto del Real tras la sentencia dictada por la Sala Segunda del Tribunal Supremo en la causa sobre la adjudicación irregular de contratos públicos de material sanitario durante la pandemia.

El alto tribunal le impuso una pena de 24 años y tres meses de prisión por los delitos de organización criminal, cohecho, malversación y tráfico de influencias.

Los magistrados consideraron probado que el exministro aprovechó su posición institucional para favorecer el cobro de mordidas en adjudicaciones a empresas vinculadas a la trama, además del desvío de fondos en el alquiler de inmuebles y la contratación irregular de personal.

Sin embargo, Ábalos considera que ha vivido "las anomalías de una instrucción judicial y mediática" de la que, asegura, no ha podido defenderse, a pesar de haber prestado su testimonio ante el tribunal.

"Decepciona que el presidente no diga nada de eso", ha escrito.

Inmediatamente a continuación, ha asegurado que "el verdadero problema de este Gobierno no ha sido" su "rendimiento público".

"El fracaso estructural es su absoluta incapacidad para enfrentarse al verdadero poder y al 'Estado profundo' que carcome nuestra democracia", ha denunciado.

Antes de dejar las redes, Ábalos se ha guardado un último dardo para su antiguo jefe: "Es fácil lucir banderas sociales y culturales, pero el verdadero déficit ha sido el miedo histórico a tocar las estructuras de poder real que hoy nos fagocitan".

Actualmente, la Justicia mantiene abiertas distintas piezas separadas vinculadas a presuntas comisiones ilegales en licitaciones de infraestructuras y a sus posibles ramificaciones en el sector de los hidrocarburos.