Noor J. cobraba 6.000€ por trasladar a cada inmigrante ilegal desde Ceuta a la Península.
Muchas de las personas que accedían a pagar esta cantidad habían entrado en la ciudad autónoma el pasado 30 de julio, cuando se produjo el asalto masivo.
Salma J, ceutí de 40 años, y otras cuatro mujeres lideraban una organización criminal que facilitaba DNIs previamente robados o "prestados" a cambio de dinero.
La Policía Nacional detuvo la semana pasada a 45 personas en el marco de la operación contra el tráfico de seres humanos y la falsedad documental.
Sin embargo, Noor J. tiene ya otro procedimiento abierto, investigado por la Guardia Civil, cuando también se dedicaba a traficar con personas, coincidiendo con la última invasión registrada en Ceuta los pasados 17 y 18 de mayo de 2021.
La investigación actual se inició a raíz de los controles realizados en el Puerto de Ceuta, en el embarque de los ferris que unen la ciudad autónoma con la Península. A Algeciras (Cádiz), generalmente.
🚩Detenidas 45 personas por el uso fraudulento de #documentación para viajar a la península 👮🏻♂️ 40 detenidos por utilizar documentos de #identidad de terceros para eludir los controles del Puerto de #Ceuta 📍 👉🏻Llegaban a pagar hasta 6.000 💶 https://t.co/zfaQaJ8IH7
— Policía Nacional (@policia) October 15, 2026
Los agentes advirtieron que la fisonomía de uno de los pasajeros no correspondía con la imagen que aparece en su documento de identidad.
Tras las comprobaciones, se confirmó que los DNIs de varios pasajeros pertenecían a terceros y se usaban para suplantar su identidad, con el fin de superar el control de embarque.
Estos carnés eran robados o "prestados" por otros particulares, a cambio de un pago. Los investigadores descubrieron entonces que se había producido un llamativo incremento en el número de denuncias por sustracción de DNIs.
Además, una misma documentación habría sido usada varias veces por personas distintas, en diferentes desplazamientos. Y siempre para acceder al territorio peninsular español.
Crisis del Polisario
El asalto masivo que se produjo el pasado 30 de julio en Ceuta no fue el primero que sufre la ciudad autónoma.
Los días 17 y 18 de mayo de 2021, la tierra de los caballas quedó sobrecogida por otra invasión: más de 10.000 personas, entre ellas unos 1.500 menores, accedieron a la ciudad desde Marruecos.
Como ocurrió este verano, los migrantes accedieron de manera irregular cruzando a pie o a nado por los espigones fronterizos del Tarajal.
Los investigadores consideraron que, tras aquella avalancha, "existe una gran cantidad de personas deambulando por la ciudad de Ceuta a la espera de lograr los medios de transporte individuales". Y las organizaciones criminales aprovecharían esa "oportunidad".
La entrada masiva se produjo después de que España acogiera al líder del Frente Polisario, Brahim Ghali, para ser atendido en el Hospital San Pedro de Logroño (La Rioja), porque padecía Covid-19.
El dirigente del Polisario fue enviado al centro médico un mes antes de la avalancha, el 18 de abril de 2021.
La acogida de Ghali en España provocó un conflicto diplomático con Rabat y pocas semanas después se produjo el asalto de 10.000 personas a Ceuta.
Robo de DNIs
Meses antes, la banda de Noor J. había comenzado a comprar DNIs, que luego acabarían en manos de inmigrantes en situación irregular que pretendían llegar a la Península.
Los investigadores del Grupo de Información de la Guardia Civil de Ceuta sitúan este primer intercambio el 13 de septiembre de 2020.
Fruto de las indagaciones realizadas por los agentes del Servicio de Información del Instituto Armado, "se han obtenido indicios de que un grupo de personas de nacionalidad española, residentes en Ceuta y todas ellas del sexo femenino, estarían facilitando sus DNIs e incluso los de sus propios hijos", para el salto a la Península.
Los agentes acreditaron que Noor J., la líder del grupo y representada por el abogado Julen Martínez, director del despacho Valmaseda Abogados, denunció la pérdida o el robo de su DNI hasta en siete ocasiones, desde 2012 hasta 2021.
Los viajes que realizaban los inmigrantes para llegar a Algeciras, que se realizaban de forma semanal, nunca tenían billete de vuelta, tanto por vía marítima o como por vía aérea, en helicóptero.
El 10 de marzo de 2021, los investigadores trataron de averiguar si Noor J. y Suhaila V., otra integrante de la organización, planearon el viaje de numerosos marroquíes en una embarcación.
La embarcación interceptada el pasado 10 de marzo de 2021.
Tres semanas después del asalto, otra de las componentes de la organización criminal continuaba organizando viajes de inmigrantes irregulares hacia Algeciras. Se acreditaron hasta 22 traslados.
El modus operandi de la organización, tanto en 2021 como en el presente año, era el de facilitar documentos de identidad falsos con el fin de que inmigrantes irregulares sorteen los controles fronterizos y lleguen a la Península.
Además, cabe destacar que una de las integrantes de la red criminal trabajaba en el Puerto de Tánger como azafata,
Vuelos en parapente
Los miembros del Servicio de Información de la Guardia Civil consideran que Ceuta, debido a su situación geográfica, es un "lugar clave" para las "actividades delictivas" que desarrollan las organizaciones criminales, ya sean en asuntos de narcotráfico o de trata de seres humanos.
Las formas de acceder a la Península han cambiado. Los investigadores consideran que "las más tradicionales" eran, entre otras, la ocultación en vehículos de gran tonelaje, como ferris o camiones.
Sin embargo, ahora han cambiado. Llegan por tierra, mar, o incluso por aire.
Como ya informó EL ESPAÑOL hace un año, los inmigrantes accedían a la Península mediante vuelos en parapente.
Restos de los parapentes hallados por los agentes.
La Guardia Civil detectó numerosos vuelos de migrantes desde el monte de Beliones hasta las laderas del Fuerte de Piniers.
El primero de estos vuelos lo detectaron en octubre de 2025. Además, se subió a Tiktok.
"Europa o la muerte" era la frase que acompañaba al vídeo, donde aparecen varios jóvenes a los mandos de un improvisado ala delta.
Jóvenes en parapente.
"Este fenómeno es algo nuevo. El inmigrante quiere llegar a su objetivo, se trata de eso, y lo pretende conseguir a toda costa", comentan fuentes del Instituto Armado, quienes sospechan que haya mafias detrás de estos "peligrosos" viajes.
A pesar de que estos vuelos tienen un grado de riesgo elevado y los materiales con los que se arman los paracaídas son frágiles, fuentes de la Benemérita no descartan que lleven consigo "mochilas con droga".
"Es un método que hoy usa el inmigrante para su principal objetivo, que es cruzar la frontera y llegar a España, pero, quien sabe, igual el día de mañana estos jóvenes van equipados con una mochila con 30 kilos de hachís a la espalda", consideran estas fuentes.
