Un interno que entró en Ceuta durante la invasión del pasado 30 y 31 de julio ha dado positivo en tuberculosis después de pasar por tres centros penitenciarios diferentes sin que Instituciones Penitenciarias le realizara ningún control sanitario.
Así lo revelan a EL ESPAÑOL fuentes penitenciarias conocedoras de este episodio. El caso fue detectado el pasado martes 13 de octubre en la prisión de Puerto III, en Cádiz, después de que el recluso permaneciera durante semanas conviviendo con otros presos.
Las fuentes consultadas alertan de que el Ministerio del Interior ha permitido el traslado de internos procedentes de Ceuta entre distintas cárceles sin aplicar las medidas de vigilancia sanitaria previstas para las personas que llegaron durante la invasión.
El preso había ingresado en la cárcel de Ceuta el pasado mes de agosto, poco después de entrar por la frontera.
Posteriormente fue trasladado al centro penitenciario de Algeciras y, desde allí, a Puerto III, donde esta semana se descubrió que había dado positivo en el test para detectar infecciones por tuberculosis.
Los funcionarios temen que haya otros reclusos de los que entraron a Ceuta y luego fueron trasladados a la península rotando de una cárcel a otra del mismo modo, sin ninguna clase de control sanitario.
Las pruebas posteriores han determinado que actualmente no es bacilífero, es decir, que no presenta capacidad de contagio.
Sin embargo, las fuentes de las prisiones por las que pasó advierten de que durante las semanas anteriores pudo haber sido contagioso sin que nadie lo detectara.
Por el momento, Prisiones ha localizado ya a internos que habían convivido con él y ya han sido conducidos a otras cárceles.
En Puerto III han saltado todas las alarmas. Los funcionarios del centro han trasladado su preocupación por la exposición al interno, que había compartido espacios con otros presos durante semanas.
Según el sindicato Tu Abandono Me Puede Matar (TAMPM), el caso evidencia la ausencia de controles sanitarios efectivos sobre los internos trasladados desde Ceuta, pese a que Instituciones Penitenciarias había elaborado un protocolo específico para prevenir situaciones de esta naturaleza.
Tres cárceles sin seguimiento
A la prisión de Puerto III llegaron cuatro internos procedentes de Ceuta. Uno de ellos tuvo que regresar a la ciudad autónoma poco después de su llegada para asistir a un juicio, lo que supuso tres traslados sin control sanitario alguno.
De los otros tres reclusos que permanecen en Puerto III, uno había llegado con un resultado positivo en la prueba de tuberculosis.
La prueba de Mantoux puede indicar que una persona tiene o ha tenido infección por tuberculosis, pero requiere pruebas posteriores para determinar su situación clínica.
En este caso, las pruebas realizadas después de descubrirse el resultado han descartado que el interno sea actualmente bacilífero.
Sin embargo, durante el tiempo que permaneció en las tres cárceles, pudo haber estado en contacto con decenas de personas sin que se conociera su situación sanitaria.
Tras descubrirse el caso, los internos procedentes de Ceuta que permanecen en Puerto III han sido localizados y están siendo sometidos a seguimiento.
El protocolo no se cumplió
La Secretaría General de Instituciones Penitenciarias elaboró el pasado 10 de septiembre un protocolo sanitario específico para los internos procedentes de Ceuta.
El documento establecía la necesidad de realizar serologías, administrar la vacuna triple vírica y practicar pruebas para detectar distintas enfermedades.
El objetivo era evitar riesgos sanitarios derivados del hacinamiento y de la convivencia de los nuevos internos con el resto de la población penitenciaria.
Sin embargo, TAMPM denuncia que ese protocolo llegó tarde, no se ha comunicado eficazmente a los centros y tampoco se ha acompañado de los medios necesarios para aplicarlo.
En la práctica, según el sindicato, la única prueba que se sigue realizando en la prisión de Ceuta es el Mantoux, el mismo examen que se practica habitualmente a cualquier persona que ingresa en un establecimiento penitenciario.
Los internos son trasladados posteriormente a Algeciras independientemente del resultado.
El sindicato atribuye esta situación al enorme volumen de personas que han ingresado en la cárcel de Ceuta desde la invasión y a la sobrecarga de trabajo que soportan los funcionarios.
En apenas dos meses han llegado decenas de nuevos internos procedentes de la crisis migratoria. El personal penitenciario de Ceuta, denuncia TAMPM, está completamente desbordado.
El sindicato denuncia que ni siquiera se conoce cuántos internos procedentes de Ceuta hay repartidos por las prisiones españolas ni en qué centros se encuentran.
Por ello, considera que el problema puede afectar a decenas de personas y reclama que se apliquen medidas de aislamiento sanitario cuando corresponda.
