“En el momento que estamos, creo que los reyes deberían haber venido antes. Debían de haber venido en agosto, cuando entraron todos. Pero nunca es tarde si la dicha es buena” cuenta Manolo, vecino cristiano del barrio de Manzanera sobre la inminente visita de los reyes de España este martes.
Respecto al día de la hispanidad, otro vecino, del centro esta vez, ha dejado claro que “este gobierno que tenemos ha conseguido que me quite la pulsera de España después de años en mi muñeca. Para mí, no hay nada que celebrar. Estamos machacados”.
Para Pepe, que comparte mesa en la terraza con él, no hay mayor descubrimiento en la historia de la humanidad que el de América, algo de lo que “debemos estar orgullosos como españoles, de haber sido un gran imperio” y lamenta que haya quien se avergüence de su posterior colonización.
Los ceutíes entrevistados por EL ESPAÑOL coinciden en que este año lo vivirán con un sentimiento especial, dado que no sólo es el primero tras la invasión, sino que viene acompañado por la visita de los reyes al día siguiente, quienes realizarán su primera visita a la ciudad autónoma desde 2007.
Los Reyes de España han invitado además a representantes de las cuatro culturas de las ciudades autónomas en el norte de África, Ceuta y Melilla, a un acto en el Palacio Real previo a su visita a la ciudad el 13 de octubre.
En cuanto a la celebración del 12 de octubre en Ceuta, no hay un desfile militar convocado para el día de la Hispanidad, pero el vicepresidente primero y portavoz del gobierno, Alejandro Ramírez, hará una comparecencia a las doce de la mañana.
El líder de VOX, Santiago Abascal, también visitará Ceuta este lunes. Es por esa razón que no estará presente en el desfile militar que se celebra cada año en Madrid, tras asegurar que no compartirá tribuna con un Gobierno que ha "traicionado a España" y de abandonar la frontera ceutí.
La ciudad de las cuatro culturas
La ciudad es conocida por la convivencia entre cuatro culturas: musulmana, hebrea, cristiana e hindú. Esta diversidad entre las distintas culturas se debe al pasado del enclave como puerto franco: su posición privilegiada, en el estrecho de Gibraltar convierte a la ciudad en un puerto estratégico para el comercio entre África y Europa.
Volviendo a la demografía, las comunidades musulmana y cristiana son las más numerosas. La musulmana supera el 45% del total de los más de 83.000 habitantes de la ciudad autónoma. La cristiana, ronda ese porcentaje también.
Entre el 3 y el 5% restante se reparte entre hindúes y judíos. De hecho, Ceuta cuenta con 68 lugares de culto de confesiones no católicas, 59 de ellos no islámicos, según El Observatorio del Pluralismo Religioso en España.
La convivencia es buena, y las parejas y matrimonios mixtos son comunes, según afirman habitantes del centro de la ciudad consultados por EL ESPAÑOL.
Sin embargo, en las barriadas de mayoría musulmana, como El Príncipe Alfonso o Sidi Embarek, denuncian menor inversión pública y abandono por parte de las autoridades.
Vivas con los líderes de las cuatro comunidades religiosas de Ceuta.
Las minorías hebrea e hindú
La minoría judía de la ciudad pudo asentarse ya que debido a su condición de puerto franco. Así, cuando la expulsión de los judíos de la península se hizo efectiva en 1492, estos pudieron establecerse en los distintos puertos francos que había en el norte de África en aquel entonces, como Tánger, Ceuta o Melilla.
Moisés, abogado y miembro de la comunidad judía afirma que “todos mis antepasados eran sefardíes que vivían en Sevilla, y cuando fueron expulsados, se instalaron en Ceuta. Desde entonces, somos caballas”, cuenta.
“Para nosotros, es muy importante la visita del rey, en una de las horas más difíciles que está viviendo la ciudad, y nosotros somos sus leales súbditos que le vamos a recibir con los brazos abiertos” concluye.
Jacob, enfermero jubilado, y también miembro de la comunidad judía, “este año el 12 de octubre nos afecta un poco más. Esta vez, hay un ambiente bastante más emotivo que otras veces, por constatar el apoyo de toda España, que sigue siendo muy importante para nosotros a todos los niveles”.
“Nos ha despertado un sentimiento más español” y añade que “los reyes nos deben esta visita desde el covid” aunque añade que “estamos acostumbrados a que estas decisiones están condicionadas por Marruecos” y que va a acudir con su bandera de España en alto a recibirles.
A su vez, explica que a él personalmente le da “cierta satisfacción tocarle las narices a Marruecos” por tres motivos: El primero, por la visita en sí.
El segundo, porque va a pernoctar, y la tercera es "porque los reyes van a honrar a los muertos marroquíes mientras que Marruecos ni siquiera se ha dignado a recibir a sus muertos y enterrarlos en su país” , concluye.
Afirma que para los caballas, “Marruecos dista mucho de ser un buen vecino”, no solo por haber abierto la frontera en otras ocasiones, sino también porque suele condicionar mucho la vida de los ceutíes aumentando los tiempos de espera en la frontera, etc.
Los miembros de la comunidad hindú entrevistados por este medio, asentados en la ciudad desde la partición de la India en 1947, son y se consideran 100% españoles, a pesar de preservar rasgos de su cultura como acudir al templo o viajar a la India cada vez que tienen ocasión, para no perder la conexión con sus raíces.
Jyoti por ejemplo, viaja a Bombay cada dos años, donde tiene familia, y acude regularmente al templo. Ella, sin embargo, se muestra recelosa con la celebración del día de la hispanidad y posterior visita de los Reyes.
“Van a visitar el cementerio musulmán…” señala. “Como se enfade Marruecos nos puede mandar otra avalancha” continúa, y reclama que ambas fronteras, la del Tarajal y la de Benzú, sean reforzadas.
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Su hijo Vikesh, explica que “al final, todos los caballas, después de lo que ha pasado, este tipo de festividades las celebramos con más ímpetu”, aunque no comparte el temor de su madre, y afirma que en su opinión los reyes “llegan tarde, más de dos meses después de la invasión”.
Añade también que por parte del gobierno, los caballas se sienten abandonados.
Premi, por su parte, lleva reclamando la visita de los Reyes desde finales de julio, llegando incluso a dejarlo reflejado en redes sociales. “Les esperamos con los brazos abiertos”, señala.
Los vecinos musulmanes
Tarek, presidente de la asociación de vecinos de Loma Colmenar, afirma que los vecinos de su barrio están expectantes. Para él, el ser español no significa ser cristiano, ni está ligado a una religión en concreto.
“El auténtico español es que el se desvive por su país y sale a trabajar, no el que comparte pantallazos desde el sillón de su casa” concluye. “Mi hija, de hecho, es militar” añade.
Ahmed, vecino de El Príncipe, afirma que su deseo es que los reyes acudan a su barrio, aunque entiende que es un deseo muy difícil de cumplir, sobre todo por cuestiones de seguridad.
Sin embargo, para bastantes vecinos de El Príncipe, la idea de convivencia ejemplar entre las cuatro culturas es “una patraña”.
“Nosotros por nuestro lado y ellos por el suyo” cuenta un vecino de El Príncipe, que acusa islamofobia y racismo por parte de la sociedad caballa, sobre todo por parte de aquellos que viven en barrios de mayoría cristiana.
