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El delegado del Gobierno en la ciudad autónoma de Ceuta, David de la Encina, ha cifrado en 600 las personas desalojadas del asentamiento informal de El Guano.

Ha añadido, además, que 178 menores de edad han sido entregados a la ciudad autónoma para ejercer la tutela sobre ellos. También sitúa en 348 los adultos que han optado por volver a Marruecos de forma voluntaria tras el desalojo.

Además, 82 personas han pedido asilo y se encuentran ahora en las carpas de Loma Colmenar, según recoge El Faro de Ceuta.

Este era el último reducto de los asentamientos que había en la zona tras el desalojo de las playas de El Trampolín y Benítez la semana anterior, ante la llegada inminente de los Reyes de España a la ciudad el martes 13 de octubre. Sin embargo, todavía hay decenas de inmigrantes en los bosques que rodean el CETI (Centro de Estancia Temporal de Inmigrantes).

En el operativo participaron 350 efectivos del Cuerpo Nacional de Policía, según el balance del delegado; 50 funcionarios militares desplegados por el Ministerio de Defensa; tres embarcaciones del Servicio Marítimo de la Guardia Civil y efectivos de la Policía Local.

También colaboraron los servicios de bomberos, limpieza y emergencias sanitarias, además de los responsables de los recursos de atención a menores.

El delegado ha destacado que, según su relato, la intervención se desarrolló sin carreras ni empleo de la fuerza por parte de los agentes. Y ha defendido que los próximos dispositivos deben mantener las garantías de los derechos tanto de los policías como de las personas desalojadas.

Los que han pedido asilo han sido acogidos en las carpas que quedan libres en el embolsamiento de Loma Colmenar.

De la Encina, el nuevo delegado

David de la Encina asumió su cargo tras la dimisión de Miguel Ángel Pérez Triano hace dos semanas, tras ser señalado por haber ignorado los avisos del CNI previos a la entrada masiva de finales de julio. Este alegó haber sufrido una presión "injusta" y recuerda que alertó al Ejecutivo "semanas antes" sobre la entrada masiva.

Esta fue la segunda dimisión de un cargo público desde la invasión a finales de julio. Antes de Miguel Ángel, quien dimitió fue su jefe de gabinete, Gonzalo Sanz, tras asegurar que trasladó los avisos del CNI al que en aquel momento ostentaba el cargo, Pérez Triano.

La principal polémica se produjo con motivo de una conversación con su jefe de gabinete, Gonzalo Sanz, en relación a un mensaje del CNI sobre una alerta por la situación de la frontera. Pérez Triano argumentó que desconocía este mensaje lo que posteriormente provocó la dimisión del puesto de Gonzalo Sanz, quien mantenía que lo había trasladado al delegado del Gobierno.

El propio Pérez Triano compareció públicamente para dejar claro que desconocía estos mensajes y que lo único que trasladó a Madrid es que la presión migratoria estaba aumentando de forma considerable en el perímetro fronterizo, sobre todo las entradas a nado, y dijo que el día antes de la entrada masiva habían accedido a la ciudad 500 migrantes de esa forma.