Las Unidades de Intervención Policial (UIP) de la Policía Nacional han dejado de recibir en los últimos días las órdenes de servicio que las delegaciones del Gobierno les remiten habitualmente para informarles de los despliegues que deben preparar ante concentraciones, manifestaciones y posibles disturbios en la calle.
Según ha podido conocer EL ESPAÑOL de diversas fuentes de los antidisturbios, que dependen orgánicamente de la Comisaría General de Seguridad Ciudadana, los especialistas en control de masas y en preservar el orden público llevan días sin recibir los partes que dos o tres veces a la semana les facilitaban desde las delegaciones.
Esto se produce justo tras el desahucio de Mari Carmen Abascal y coincidiendo con su fallecimiento este miércoles. Las órdenes de servicio que la delegación del Gobierno facilita a las UIP incluyen los datos sobre las concentraciones autorizadas y no autorizadas que se producen semanalmente en las calles de todo el país.
Se trata de un mapa, una guía de trabajo completa. En este documento figura la información sobre quiénes son los convocantes, la hora y el lugar de la manifestación, el recorrido de la misma e incluso la recomendación sobre la fuerza policial que se necesita desplegar para preservar el orden en la calle.
Sin embargo, diversas delegaciones como la de Madrid han dejado de facilitar esos datos a los antidisturbios. "Delegación no está dando órdenes de ninguna manifestación y concentración. Estamos a ciegas", revelan desde la Jefatura de las UIP.
Tanto es así que la Policía no dispuso de datos sobre la concentración que se produjo este jueves por la tarde en Madrid, una marcha fúnebre desde la Puerta del Sol hasta la casa de la difunta Maricarmen, en la calle Sainz de Baranda.
Fueron los agentes de la Brigada Provincial de Información los que tuvieron que recabar la información pertinente para que las UIP pudieran organizar el dispositivo policial en el recorrido.
Es lo mismo que está ocurriendo en otras comunidades: "No llegaban las órdenes de servicio. Hemos ido a preguntar y nos hemos enterado esta mañana. Si te atan de pies y manos, no puedes organizar nada".
Las órdenes de servicio son remitidas desde la Delegación a los antidisturbios al menos dos veces a la semana, dependiendo de la cantidad de concentraciones convocadas. "Ahora han dejado de informar de lo que hay en la calle. Parece que buscan que haya problemas", lamentan fuentes de las UIP.
Dificultades
La preocupación se incrementa en las últimas horas en estas unidades encargadas de preservar el orden público, una vez han conocido esta noticia: "Nos lo ponen muy difícil porque nos resulta complejo calcular y distribuir a la gente, cuando no te dan los datos básicos y mínimos para poder realizar cuadrantes o servicios", explican.
Creen que esto propiciará que crezcan las situaciones de disturbios en distintas ciudades: "Habrá más desórdenes públicos. Está más claro que el agua".
Los mandos que han conocido esta noticia señalan que desde las delegaciones se ha roto todo tipo de comunicación. "No la hay. Se producirán más disturbios, lógicamente", lamentan. "Es un despropósito", denuncia otro efectivo de las UIP.
No hay una orden escrita como tal para que las delegaciones dejen de informar, describen desde las UIP. Sin embargo, esa consigna ha llegado desde Moncloa a las delegaciones. "Aquí, por escrito, poco o nada. Los marrones, para los jefes de unidad, aunque ellos no tienen la culpa de esto".
Ya en los últimos días se han vivido las consecuencias de esa falta de directrices. El pasado fin de semana, se produjeron en Valencia las escenas más tensas de las manifestaciones por la vivienda que se habían convocado en toda España.
Había solo 14 policías y nueve terminaron heridos, después de que la Delegación del Gobierno autorizase una marcha frente a un congreso inmobiliario.
Los agentes denunciaron que se había diseñado "un dispositivo absolutamente infradimensionado". Señalaron a Pilar Bernabé, delegada del Gobierno en la Comunidad Valenciana, como responsable de los graves incidentes registrados, el choque más violento de los últimos meses.
"Ha sido una falta de órdenes claras por parte de la delegada, se destinaron muy pocos efectivos para hacerse cargo del último grupo, donde se encontraban los más violentos", denunciaban los agentes.
Las fuentes policiales consultadas por este diario recuerdan que "queda poco para las elecciones y se está buscando que la calle se caliente". El problema es que "lo pagaremos los que estamos trabajando a pie de calle, ya lo he visto otras veces".
Los agentes de la Unidad de Intervención Policial (UIP) denuncian también que tienen orden de no actuar y de no disolver las concentraciones de Sol, donde la acampada por el derecho a la vivienda se prolonga ya más de dos semanas.
Esa orden afecta tanto en la capital como a las concentraciones que se están produciendo en los últimos días en distintas ciudades de España.
