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La Policía Nacional y la Guardia Civil han activado a sus unidades especializadas en contrainteligencia para que investiguen sobre el terreno la presencia de agentes marroquíes en Ceuta cuya labor es la coordinación de los inmigrantes que invadieron hace dos meses la ciudad.

Así lo confirman a EL ESPAÑOL fuentes del Ministerio del Interior, especializadas en amenazas contra la seguridad nacional y antiterrorismo.

Una parte de esos equipos se encuentra en la ciudad autónoma siguiendo los pasos de individuos que accedieron a territorio ceutí el 30 y 31 de julio. El resto de efectivos que intervienen en este operativo de seguridad realizan su trabajo desde Madrid.

Los especialistas en contrainteligencia están siguiendo los pasos de agentes encubiertos marroquíes que permanecen en la ciudad y que organizan a los inmigrantes que siguen en las playas y en los asentamientos facilitados por el Gobierno.

Los especialistas policiales están investigando la responsabilidad de estos infiltrados en la financiación y control de los asentamientos en la ciudad autónoma.

Otra parte de su trabajo es tratar de localizar individuos con antecedentes por delitos de terrorismo yihadista. Ya han localizado a más de una decena.

Tanto es así que, según revelan fuentes de la lucha antiterrorista, que Interior ha expulsado ya a Marruecos a cinco yihadistas que entraron mezclados con las decenas de miles de inmigrantes.

Esas fuentes creen que esa cifra de yihadistas expulsados se incrementará en las próximas semanas.

Coordinación de emboscadas

A su vez, los especialistas policiales y también fuentes de las Fuerzas Armadas han identificado que los agentes marroquíes podrían estar tras la coordinación de alguna de las emboscadas sufridas por los militares en la ciudad.

Según estas fuentes, la presencia de estos efectivos marroquíes en la ciudad habría permitido coordinar algunos de los ataques.

Repasando alguna de las emboscadas, han concluido que no podrían explicarse sin la intervención de individuos con cierta capacidad organizativa.

Según ha revelado en exclusiva EL ESPAÑOL, varios informes del Ejército han identificado al menos a 72 militares marroquíes como coordinadores de los invasores en el interior de la ciudad de Ceuta. Así lo reflejan tres informes a los que ha tenido acceso EL ESPAÑOL y en los que se detalla que 22 de ellos forman parte de los servicios secretos de Rabat y otros 50 son militares en activo infiltrados.

Los documentos clasificados describen a los militares marroquíes como "centros de gravedad" para la financiación y control de los asentamientos ubicados en la ciudad autónoma.

En esos dosieres incluyen medio centenar de fotografías de los soldados, que se alojan en viviendas particulares, hacen deporte en grupos y reciben ingresos frecuentemente a través de la frontera.

Sospechas

Las sospechas de la presencia de agentes marroquíes comenzaron apenas se inició la invasión, el pasado 30 de julio.

Según reveló este periódico, la Guardia Civil detectó a través del sistema de cámaras desplegado en la frontera de Ceuta la presencia de agentes del servicio de información de Marruecos infiltrados entre los grupos de inmigrantes que accedieron de forma irregular a la ciudad autónoma durante la última oleada migratoria.

Las fuentes del Estado Mayor del Instituto Armado consultadas aseguran que estos individuos fueron localizados durante el seguimiento realizado en tiempo real mediante el avanzado y puntero sistema de videovigilancia que controla el perímetro fronterizo.

También los agentes del Centro Nacional de Inmigración y Fronteras (CENIF) de la Policía Nacional, en su informe para la juez María Tardón de la Audiencia Nacional, señalaron a gendarmes marroquíes como los coordinadores de la invasión. Su informe incluía 32 fotografías de "efectivos policiales y de Fuerzas de Seguridad" de Rabat que "ordenaban" y "dinamizaban" a los inmigrantes durante el trayecto.

La principal hipótesis con la que trabajan los especialistas de Interior y de las Fuerzas Armadas es que una parte de esos agentes que dirigieron la entrada de los inmigrantes a la ciudad siguen sobre el terreno.