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Las claves

El Gobierno anunció el pasado miércoles que 7.099 personas habían abandonado Ceuta mediante retornos voluntarios desde el inicio de la crisis, a las que se sumaban otras 364 expulsiones.

El Ministerio del Interior sostiene además que en estos momentos están regresando voluntariamente a Marruecos entre 150 y 200 personas cada día.

Sin embargo, las cifras que manejan los policías sobre el terreno no cuadran con ese ritmo de salidas.

Los agentes consultados por EL ESPAÑOL aseguran que desde hace aproximadamente tres semanas están contabilizando una media de unas 60 salidas voluntarias diarias.

Lo hacen, según explican, a través de los sistemas de vigilancia y control habilitados para las personas que abandonan la ciudad por esta vía.

El Sindicato Unificado de Policía (SUP) cuestiona por ello el balance ofrecido por Interior y reclama al Gobierno que haga público un desglose completo de entradas y salidas.

"No afirmamos que podamos demostrar que los datos oficiales sean falsos, pero sí que existe una discrepancia importante que Interior tiene que explicar", sostiene el sindicato en un documento elaborado a partir de la información recabada entre los policías destinados en Ceuta.

La organización policial pone el foco en una pregunta: cómo es posible que hayan abandonado la ciudad más de 7.000 personas y, al mismo tiempo, los agentes sigan detectando una presencia tan elevada de migrantes en distintos puntos de Ceuta.

Las fuentes policiales consultadas sostienen que, durante las primeras semanas posteriores a la invasión, apenas se produjeron retornos voluntarios.

Aumento de inmigrantes

El propio sindicato considera necesario conocer cuál era exactamente la población de partida para poder comprobar el balance.

"Si realmente han regresado voluntariamente más de 7.000 personas, ¿cómo se explica que continúe habiendo tantísima gente en Ceuta y que los policías tengan la percepción de que, lejos de disminuir, la presencia de migrantes está aumentando?", plantea.

La discrepancia no se extiende, al menos de la misma manera, a las expulsiones. Los datos que manejan los agentes de Extranjería consultados por el SUP sitúan estas operaciones en cifras próximas a las 350, en línea con los 364 retornos forzosos comunicados oficialmente por el Gobierno.

Además, los policías relatan que durante los últimos días se han reactivado las devoluciones de ciudadanos subsaharianos a Marruecos, después de que las autoridades del país vecino comenzaran a aceptar nuevamente a personas que anteriormente no estaban siendo readmitidas. Entre el viernes de la semana pasada y el miércoles se produjeron nuevas operaciones.

En una de ellas, según fuentes policiales, los agentes españoles se encontraron inicialmente con la negativa de sus homólogos marroquíes a recibir a un grupo de ciudadanos subsaharianos.

Siempre según este relato, uno de los policías españoles llegó a mostrar a los agentes marroquíes unas declaraciones públicas del rey de Marruecos relativas a la colaboración en materia de readmisiones. Finalmente, los ciudadanos fueron aceptados.

La nueva situación también habría tenido otro efecto en la frontera: un incremento de las solicitudes de asilo entre ciudadanos subsaharianos. Los agentes consultados aseguran haber detectado un aumento de estas peticiones desde que Marruecos comenzó a aceptar las devoluciones.

Entre las hipótesis que manejan algunas fuentes policiales está que determinadas personas puedan estar recurriendo a la solicitud de protección internacional para evitar una devolución inmediata, aunque esta relación tendría que ser contrastada con los datos oficiales y no afecta al derecho de quienes realmente necesitan protección.

14.000 personas

La otra gran incógnita está en cuántas personas permanecen actualmente en Ceuta. Las estimaciones policiales trasladadas al SUP elevan esa cifra por encima de las 14.000, aunque se trata de un cálculo orientativo y no de un censo oficial.

Según esa estimación, unos 6.000 adultos permanecerían alojados en campamentos y recursos oficiales. A ellos se sumarían cerca de 2.400 menores acogidos en centros de protección, de acuerdo con las últimas cifras publicadas, mientras que otras 2.000 personas aproximadamente permanecerían en el barrio del Príncipe.

Las fuentes policiales añaden más de un millar de personas en las zonas de Hadú y Los Rosales y alrededor de 3.000 en las playas del Trampolín y Benítez. La suma de esas estimaciones supera las 14.400 personas.

El cálculo podría incluir duplicidades y existen además estimaciones de otros 600 menores que permanecerían fuera de los centros, por lo que las cifras requieren una comprobación oficial.

"Los compañeros nos trasladan que la presencia de migrantes no está disminuyendo de la manera que cabría esperar si se estuvieran produciendo las salidas anunciadas", señala el SUP.

El sindicato reclama a Interior que publique un balance diario con las entradas, los retornos voluntarios, las expulsiones y las devoluciones, además de un recuento actualizado de las personas que permanecen en la ciudad.

Casi dos meses después de la entrada masiva, la principal incógnita sigue siendo, según los policías, el balance real entre quienes llegaron, quienes han abandonado Ceuta y quienes permanecen allí.

"Si han regresado más de 7.000 personas, necesitamos saber de qué población inicial estamos hablando y cuántas entradas posteriores se han registrado. Sin esos datos, no es posible comprobar si los balances cuadran", concluye el sindicato.