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Las claves

Rufián lo tiene muy claro. Lo ocurrido en Ceuta no solo es una "crisis migratoria y humanitaria"; también "una agresión externa por parte de un Estado que, de forma recurrente, utiliza a su propia gente, le da igual que mueran en el mar, para desestabilizar a un país".

Así de contundente se pronuncia el portavoz de ERC en el Congreso sobre el asalto masivo que sufrió la ciudad autónoma hace ahora dos meses, en una entrevista con Gonzo en Salvados, emitida este domingo en laSexta.

"¿No desestabiliza que, de repente, en tu ciudad haya 80.000 personas deambulando sin tener un sitio donde dormir?", se pregunta Rufián.

"Que se disparen las agresiones sexuales, por cierto, la mitad de españoles, residentes en Ceuta, ¿eso no es un problema? ¿No lo podemos decir?".

Como ya hiciera en su comparecencia en el Congreso, cuando pidió que los migrantes fueran "devueltos con dignidad", el representante republicano se muestra muy crítico con el Gobierno de Pedro Sánchez, a quien acusa directamente de "mentir", como "hizo el PP con el 11-M".

"Un Gobierno puede errar, pero no puede mentirle a la gente a la cara".

"Si tú sigues tragando por una malentendida responsabilidad de Estado frente a lo que está haciendo Mohamed VI con la ayuda de Trump y de Netanyahu, si sigues callando porque, claro, es que me van a cerrar la frontera, no van a colaborar, me van a echar a la gente encima... pero tú no puedes mentir a la gente", expone.

La inmigración

Junto al acceso a la vivienda o las alianzas del bloque progresista de cara a las elecciones de 2027, la inmigración fue uno de los temas que Salvados puso sobre la mesa en el experimento social que hizo con Rufián.

El programa de laSexta reunió a cinco votantes de izquierdas para abordar estos asuntos. Al otro lado del espejo de esta 'sala de interrogatorios' al puro estilo FBI, Rufián escuchaba atentamente.

Y sí, la inmigración sigue siendo uno de los asuntos más espinosos para la izquierda, debido a las discrepancias internas sobre cómo abordarla. "Genera mucha incomodidad", dice Rufián, que aboga por "poner orden" y "recuperar vías de entradas legales".

"Que lleguen cientos miles de personas a nuestros barrios, igual que hace 70 años llegaron mis abuelos al mismo barrio, es un reto", dice.

"¿Por qué me hace racista decir que la inmigración debe ser ordenada? El orden es un concepto de izquierdas"

"Una de las cosas que un país tiene que hacer es controlar sus fronteras. Y tiene que estar todo basado en derechos y obligaciones, te llames Antonio, Nikolai o Hassan", añade.

"Y esto es lo incómodo", puntualiza Rufián, admitiendo que el marco de la derecha "está compradísimo".

Y así lo explica: "Solo aspiro a competir dentro de ese marco porque, si no, alguien de un barrio que nos quiere votar, que no es un fascista que tiene el busto de José Antonio Primo de Rivera en el ático, pero se cree que pasan según qué cosas o que le están invadiendo, pues escucha a Abascal y no tiene otra cosa".

"No se odia al migrante, se odia al migrante pobre", expone Rufián, que asegura alto y claro hoy "el sentimiento es más fuerte que la verdad" y que "lanzando eslóganes a la gente, no vamos a ningún sitio".

El líder de ERC en el Congreso señala que hay un "enorme problema de multirreincidencia", que no de "delincuencia".

"El vaquilla de los 80 era de La Mina, de Barcelona. Ahora es de otro sitio. Y ¿eso es racista decirlo? Si es que es la puta verdad. Eso la gente lo ve. ¡Eso es un reto de inclusión y de integración!", admite.

Rufián, por lo tanto, apuesta por competir haciendo "otro discurso" para asumir el reto de la inmigración: "¿Por qué me hace racista decir que la inmigración debe ser ordenada? El orden es un concepto de izquierdas».

Zapatero

Otro de los momentos más incómodos de la entrevista fue al hablar de los escándalos que salpican al expresidente José Luis Rodríguez Zapatero.

Salvados recordó entonces cuando Rufián esgrimió ante Sánchez en el Congreso el auto de imputación por el caso Plus Ultra: "Si esto es verdad, es una mierda", dijo a finales de mayo.

Rufián empieza reconociendo su amistad con Zapatero. "Es una persona que a mí siempre me ha ayudado", dice. "Todo lo bueno que ha sucedido en este país en los últimos 6-7 años ha sido con su intermediación. Ayudó a sacar a nuestra gente de la cárcel sin pedir nada".

Ahora bien, el catalán marca distancias con el exdirigente socialista: "Hay cosas que no puedo explicar. Y yo me niego a que no sea lo mismo que le encuentren 1 millón de pavos en joyas a Abascal que a Zapatero. A mí me parece igual de mal".

Es entonces cuando Gonzo le pregunta si ha podido hablar sobre ello con Zapatero, a lo Rufián asiente, aunque prefiere quedarse para él los detalles de una conversación que se produjo por mensajes.

"La puta verdad es que hay cosas que no se pueden hacer. La izquierda no puede robar"

"Tiene que explicar cosas que de momento no ha explicado".

"Tengo ojos en la cara y mi responsabilidad va más allá de afinidades personales, y siendo muy consciente del daño que hace a la izquierda que se carguen una figura como la de Zapatero, es decir la puta verdad. Y la puta verdad es que hay cosas que no se pueden hacer".

Para Rufián hay una cacería judicial contra la izquierda, e insiste en que Felipe González o Aznar se lo merecen mucho más. "A mí el cuerpo me pedía callarme. Leí 14 veces el auto y van a por ellos [a por la izquierda], sí".

A continuación, Gonzo le pregunta a Rufián si, después de tres meses sin dar explicaciones sobre las joyas, ahora puede justificarlo "de forma que le convenza".

Rufián en 'Salvados'. Atresmedia

"No", contesta rotundo. "Quizá gane la batalla legal, pero la moral es más complicada", confiesa el político remarcando que "la izquierda no puede robar", porque su electorado tiende a castigarlo de forma severa.

"Nuestra gente es que se queda en su casa y la derecha ficha".

"Todo este machaque con Ayuso y los áticos, al votante de derechas le da igual. Como si tiene 7 pagados por Bin Laden. ¡Da igual! Ahora, ¿qué esto sirve para movilizar a nuestra gente? Quizá sí, no lo sé", expresa.

En este contexto en el que "el PSOE se muestra que tiene pecado" y que se ve "que la suma no da", tal y como reflejan las encuestas, Rufián aboga por hacer "algo que pueda sumar a la izquierda del PSOE" para "repetir la aritmética parlamentaria" en los comicios de 2027.

"A mí me vale todo para frenar lo que viene, por supuesto. Porque lo que viene es muy jodido: viene mucho sufrimiento social, mucho. Aun más del que ya hay", concluye.