"Zapatero sigue contando con mi confianza, lógicamente, y el respeto a la presunción de inocencia", afirmó Pedro Sánchez en su comparecencia del pasado miércoles en Nueva York (EE.UU.) con motivo de la Asamblea General de la Organización de Naciones Unidas (ONU).
Ese mismo día, sólo unas horas antes, José Luis Rodríguez Zapatero había presentado un escrito al juez José Luis Calama en el que afirmaba que las joyas encontradas en su caja fuerte fueron un regalo del rey saudí Abdalá bin Abdulaziz Al Saud en 2007.
A pesar de la confesión del expresidente del Gobierno, Sánchez reiteró su "confianza" en él y confirmó que sigue 'atado' políticamente a Zapatero.
¿Los motivos? Tres en particular: Plus Ultra, Venezuela y Puigdemont.
El caso Plus Ultra
El rescate de Plus Ultra, por el que Zapatero cobró un 1% de los 53 millones de euros del préstamo del Gobierno, salpica directamente a Sánchez.
De hecho, en este caso las declaraciones del exministro José Luis Ábalos y del empresario Víctor de Aldama podrían provocar un grave problema judicial a Sánchez.
Tanto el presunto "testaferro" de Zapatero, Julio Martínez Martínez, como los exdirectivos de Plus Ultra han confesado que el expresidente del Gobierno cobró por realizar gestiones en favor de la aerolínea ante el Ejecutivo de Sánchez.
Sin embargo, ninguno de ellos ha afirmado conocer quién es el misterioso "señor X" al que Zapatero presionó para que el Gobierno concediera la ayuda a Plus Ultra.
Esto es determinante para la instrucción, ya que se necesita probar a quién presionó Zapatero para demostrar el delito de tráfico de influencias.
Hay dos personas dispuestas a despejar la 'X' con sus declaraciones: Ábalos y Aldama.
Según ha podido conocer EL ESPAÑOL de fuentes cercanas a Ábalos, el exministro de Transportes mantiene que el rescate de Plus Ultra fue aprobado por el Gobierno sin su consentimiento.
Ábalos no duda en señalar a Pedro Sánchez como la persona que dio luz verde a la ayuda del Fondo de Apoyo para la Solvencia de Empresas Estratégicas (FASEE).
El exministro sostiene que el 9 de marzo de 2021, tras el Consejo de Ministros que aprobó el rescate a Plus Ultra, comió con Sánchez y que el presidente del Gobierno le ordenó justificar dicha ayuda a la aerolínea vinculada al chavismo.
Según la versión de Ábalos, el entonces ministro de Transportes avisó a Sánchez de que Plus Ultra era una "empresa de mierda".
La respuesta del presidente del Gobierno fue concisa y una orden para Ábalos: "Ahora es tu problema".
Por tanto, Sánchez había autorizado en primera persona el rescate a Plus Ultra.
De igual forma, Víctor de Aldama sostiene que Zapatero presionó a Ábalos para el rescate de Plus Ultra en una reunión que tuvo lugar en el Ministerio de Transportes.
El empresario afirma también que fue Sánchez el que autorizó el rescate.
Aldama vincula la estrecha relación entre Sánchez y Zapatero a las operaciones de éste último con el Régimen de Nicolás Maduro para "financiar al PSOE y a la Internacional Socialista con la venta de barriles de petróleo".
Esta versión de Aldama enlaza con el segundo de los motivos por los que Sánchez permanece 'atado' a Zapatero.
Venezuela
Los últimos seis años ha sido el expresidente Zapatero el que ha gestionado en primera persona las relaciones entre España y Venezuela, siendo el nexo entre el chavismo y el PSOE.
La estrecha amistad de Zapatero con Nicolás Maduro, Delcy Rodríguez y Jorge Rodríguez ha provocado que España se situara en una posición de apoyo constante al Régimen.
El Juzgado Central de Instrucción número 2 de la Audiencia Nacional investiga en una causa secreta la presunta financiación ilegal del PSOE con dinero procedente del petróleo venezolano.
Aldama, tal y como desveló en exclusiva este periódico, ha aportado documentos que vinculan a Zapatero y al PSOE con una operación de 250 millones de euros a través de uno de los pagadores del expresidente, el banquero venezolano fallecido Francisco Flores.
Zapatero es conocedor de todos los secretos de la relación entre Venezuela y el Gobierno de Pedro Sánchez.
Estas gestiones, políticas y presuntamente económicas, con el chavismo realizadas por Zapatero son un motivo más que de peso para que Sánchez acepte unir su futuro al del expresidente del Gobierno investigado.
Carles Puigdemont
El último de los motivos por los que Sánchez sigue "confiando" en Zapatero es Carles Puigdemont.
Zapatero ha sido el intermediario entre el Gobierno y el expresidente de la Generalitat prófugo de la Justicia.
Fuentes de Moncloa afirman que Zapatero convenció a Sánchez de que tenía que pasar a la historia como "el presidente que solucionó Cataluña".
A pesar de que Santos Cerdán fue el primer interlocutor del Gobierno con Junts, la estrategia siempre estuvo marcada por Zapatero.
De hecho, el expresidente ocupó el puesto de Cerdán a partir de la dimisión y entrada en prisión del exsecretario de Organización del PSOE en junio de 2025.
Sin embargo, fuentes de Junts aseguran a este periódico que nunca confiaron en Zapatero por su posible relación con casos de corrupción. "Se veía venir", afirman.
Zapatero ha sido el hombre que ha llevado las negociaciones con Puigdemont durante esta legislatura. Al principio sólo en la sombra y luego en primera línea.
Este es uno de los motivos de Sánchez para que continúe con su apoyo a Zapatero a pesar de que haya afirmado haber recibido joyas procedentes de Arabia Saudí cuando era jefe del Ejecutivo en 2007.
Tal y como publicó este periódico, ministros y líderes del PSOE han pedido a Sánchez que rompa con Zapatero por quedarse las joyas de Abdalá que debió entregar.
Sin embargo, Sánchez no puede separar su camino político de la suerte judicial de Zapatero. El rescate de Plus Ultra, Venezuela y Puigdemont tienen la culpa.
Sánchez es Zapatero y Zapatero es Sánchez. Juntos seguirán hasta el final de esta legislatura.
