El último informe Panorama Estratégico 2026, elaborado y editado por el Instituto Español de Estudios Estratégicos (IEEE) del Ministerio de Defensa de España, señala a Marruecos por utilizar la inmigración como elemento de presión para "obtener sus objetivos políticos".
Es una estrategia que, según sus autores, utiliza en relación a España y otros países, sean vecinos o no.
Concretamente, el capítulo elaborado por el profesor Miguel Hernando de Larramendi expone el uso que Rabat hace del control poblacional y fronterizo frente a España y la Unión Europea.
"En este marco, hay que situar también la entrada en Ceuta en mayo de 2021 de nueve mil ciudadanos marroquíes, mil quinientos de ellos menores no acompañados como elemento de presión para obtener el respaldo del Gobierno español al plan de autonomía marroquí en el Sáhara Occidental", señala.
"Marruecos se concreta en una política exterior que ha recurrido al desencadenamiento de crisis diplomáticas con sus socios tradicionales. Estas han sido utilizadas como instrumentos de presión con los que obtener objetivos políticos", añade Hernando de Larramendi.
El informe incide en que Marruecos ha impulsado una "ofensiva para hacer mella en el consenso internacional forzando crisis diplomáticas" no solo con España, sino también con otras potencias del continente como Alemania y Francia.
A pesar de que Rabat no ha suscrito formalmente acuerdos migratorios específicos de externalización como los de otros países de la región, el documento destaca que la dependencia europea en materia fronteriza otorga a Marruecos un peso estratégico determinante.
"Aunque Marruecos no ha firmado un acuerdo migratorio, su condición de socio clave proveedor de seguridad y socio ineludible para el control de flujos migratorios en el noroeste de África ha reforzado su poder de negociación en las relaciones con Bruselas", se dice en las mismas páginas.
Esta posición dominante permite al reino marroquí, según detalla el análisis del IEEE, "asegurarse la recepción de fondos para el control de fronteras en un tema cada vez más politizado en Europa".
Otros informes
Otros estudios publicados por el Ministerio de Defensa ya incidían en esa estrategia de Marruecos.
Uno de ellos, Descifrando África: claves para la seguridad y defensa del mañana, vaticinaba, hace un año, un escenario de "invasión encubierta" de carácter migratorio sobre Ceuta y Melilla. Además, reflejaba un escenario con muchas similitudes con el asalto del 30 y el 31 de julio.
Explicaba, por ejemplo, cómo "la principal baza de Marruecos sería evitar un conflicto armado y presentar la situación como una espontánea y masiva entrada de inmigrantes ilegales".
Se trata de una publicación vinculada al XXXII Curso Internacional de Defensa, dirigida por la Cátedra Miguel de Cervantes de la Academia General Militar y la Universidad de Zaragoza.
El trabajo, de casi 600 páginas, dedica un capítulo específico a analizar la amenaza que significa Marruecos para Ceuta y Melilla, cuya soberanía reivindica de forma recurrente.
"Si Marruecos intentase una nueva Marcha Verde, lo más probable es que lo hiciese a través de la inmigración instrumentalizada", pronostican los autores.
En ese capítulo, titulado Marruecos cuestiona nuestra soberanía: nuestros territorios de África en peligro constante, se recogen las reivindicaciones territoriales de Rabat sobre Ceuta y Melilla y la posibilidad de que pueda recurrir a una estrategia de "guerra híbrida" para intentar "desestabilizar nuestro país sin utilizar sus Fuerzas Armadas".
