El Ministerio del Interior tiene previsto reforzar con nuevos grupos de antidisturbios de la Policía Nacional el dispositivo de seguridad en Ceuta y Melilla.
El Gobierno asume la posibilidad de nuevos asaltos masivos a la frontera desde Marruecos en los próximos días.
Según fuentes a cargo del operativo en Ceuta, este martes se decidirá la cifra de nuevos agentes de las Unidades de Intervención Policial (UIP) que se incorporarán al despliegue que ya existe en ambas ciudades autónomas.
La situación se sostendrá durante al menos "las próximas semanas", según señalan las fuentes consultadas.
En total, como explican los agentes, hay 6 grupos desplegados en Ceuta. Ninguno está completo. Uno de ellos trabaja por la noche, y otros cinco por las mañanas y por las tardes.
Son aproximadamente 170 policías antidisturbios los que están de servicio estos días en la ciudad.
La amenaza que está sobre la mesa y que manejan los servicios de inteligencia es la de este miércoles 23 de septiembre, coincidiendo con las elecciones en Marruecos.
Sin embargo, la información que manejan en Policía Nacional y Guardia Civil es que la entrada masiva no tiene por qué producirse ese mismo día, y que un nuevo asalto puede producirse también más adelante.
Por ello, el dispositivo policial se reforzará con la intención de estar en guardia.
La alerta lleva semanas bajo seguimiento de la Comisaría General de Extranjería y Fronteras de la Policía Nacional, del Centro Nacional de Inteligencia (CNI), del Centro de Inteligencia de las Fuerzas Armadas (CIFAS) y de los servicios de información de la Policía Nacional y de la Guardia Civil.
Sin protocolo
El ministro del Interior, Fernando Grande-Marlaska, en una rueda de prensa en la Delegación del Gobierno en Ceuta este lunes, volvía a destacar la colaboración con Marruecos, también en el campo de la información de inteligencia.
Pese a ello, efectivos de la Guardia Civil en la ciudad y también de los servicios de información lamentan que a día de hoy, casi dos meses después del 31 de julio, no hay una orden clara sobre cómo proceder en caso de un nuevo asalto a la frontera.
"Sigue sin haber un protocolo de actuación para las fuerzas y cuerpos de seguridad y para las Fuerzas Armadas. No sabemos qué hacer si viene la avalancha. Y no hay una instrucción clara por escrito", señalan.
Se espera que el refuerzo policial, además de para controlar la frontera, contribuya a garantizar la seguridad en Ceuta, donde todavía no hay una cifra concreta de la cantidad de personas que vagan por sus calles.
Entre las fuerzas de seguridad cunde el convencimiento de que los datos que se están ofreciendo son muy inferiores a los reales, según constatan en sus patrullajes diarios.
Un número indeterminado de inmigrantes que entraron en el asalto masivo de los días 30 y 31 de julio permanece oculto en los montes, casas e instalaciones abandonadas... Incluso se ha revisado el alcantarillado para comprobar si algunos se han ocultado en su interior.
