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Las claves

Ceuta ha abierto al menos una veintena de expedientes tras detectar el alquiler de 'pisos patera', garajes y negocios privados a los inmigrantes marroquíes que entraron en la invasión masiva del pasado 30 y 31 de julio.

Según ha podido saber EL ESPAÑOL a través de fuentes del Gobierno de Ceuta, uno de estos espacios pertenecería a una trabajadora del consulado español en Marruecos.

Todos los procedimientos creados abarcan desde el pasado 30 de julio, cuando se produjo el asalto a la ciudad autónoma.

'Pisos patera' de Ceuta

Durante las últimas semanas están siendo detectados también nuevos apartamentos y negocios en los que las autoridades policiales encuentran hacinados a inmigrantes de los que entraron en la invasión.

En contraposición, durante 2025 no se abrió ningún expediente relativo a este fenómeno en la ciudad autónoma.

EL ESPAÑOL ha tenido acceso a distintas alertas de las autoridades ceutíes y policiales sobre esta clase de negocios ilegales que están proliferando en la ciudad.

"Piso patera. Inmigrantes que entran con llave al domicilio. La propietaria trabaja en el consulado de Marruecos. C/Sol", se puede leer en uno de ellos.

Las tres alertas han sido efectuadas durante la mañana de este miércoles. "Piso patera en Menéndez y Pelayo 3. Se la están alquilando a inmigrantes", dice otra.

La última, recibida pasado el mediodía del miércoles, reza así: "Piso patera en Bda -barriada- Manzanera. El propietario está en Francia y los inmigrantes son familiares".

Pero esto no queda aquí. Este periódico también ha podido saber que se han registrado 162 llamadas por obras ilegales realizadas en estos inmuebles, de los cuales se han abierto 113 expedientes.

Fuentes de Información, Fronteras y Seguridad Ciudadana de la Guardia Civil describen cómo estos negocios se extienden por al menos por seis barrios de la ciudad.

En ellos, ceutíes musulmanes ocultan a los marroquíes que entraron en la invasión y han montado un auténtico negocio que ya vigilan los vecinos de las barriadas periféricas así como las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado.

Estas fuentes revelan que les alojan en casas como las mencionadas por 20 o treinta euros al día. "Cuando se les acaba el dinero, van a la playa del Trampolín. Muchos son delincuentes en toda regla. Se van a ese asentamiento, andan de un lado para otro, venden cualquier cosa, y consiguen más dinero para lograr pasar una noche en alguno de esos apartamentos".

Fuentes especialistas en extranjería de la Policía Nacional explican que la mayoría de los pisos patera que tienen ubicados hasta ahora, más de dos decenas, se encuentran en barrios como El Príncipe, el Tarajal, Benzu, Los Rosales, La Pantera, Villajovita o Haddu. En ellos la mayoría de población es musulmana.

No solo son apartamentos los que están siendo ya utilizados para ocultar en su interior a los inmigrantes que accedieron a Ceuta durante la invasión de más de 70.000 personas de los días 30 y 31 de julio. "Gestionan alquileres en esta línea, pero en cualquier parte. Incluso en garajes".

También dueños de negocios privados están siendo objeto de investigación por parte de las autoridades. Es el ejemplo de una peluquería también ubicada en el centro, frente a la Calle Sol.

Allí sacó este miércoles la Policía Nacional a varios inmigrantes que vivían hacinados desde días atrás.

En el negocio, según las fuentes policiales consultadas, el dueño no solo alojaba a los marroquíes, sino que además les tenía trabajando sin cobrar. Los investigadores se los llevaron este miércoles.

Para entonces el dueño ya había desaparecido. Ahora se encuentra en busca y captura.

Hace apenas una semana, EL ESPAÑOL reveló uno de los primeros casos de cómo los inmigrantes se ocultaban en pisos patera.

La Policía detuvo la semana pasada a un recluso de la prisión de Ceuta que escondió durante cinco días a cinco inmigrantes en su casa, aprovechando sus salidas por el régimen de tercer grado en el que cumplía su condena.

El reo refugiaba a esos migrantes marroquíes, también llegados durante la invasión, con la idea de luego facilitarles el traslado a una lancha con la que cruzar a la Península.

De hecho, todos ellos fueron arrestados cuando el preso que les escondía en su apartamento les condujo a la playa para que subieran a una embarcación que les haría cruzar el Estrecho.

900€ de alquiler

Otro de los casos se ha conocido en las últimas horas. La Policía Nacional detenía en Ceuta a dos personas por explotar a migrantes "vulnerables" mediante alojamientos "precarios, cobros y amenazas".

Los agentes han desarticulado una organización criminal que favorecía la inmigración irregular y que cobraba hasta 900€ por alojar a los migrantes en garajes y otros espacios sin condiciones adecuadas de habitabilidad.

Los investigados ofertaban traslados a la Península por 6.000€ y condicionaban la entrega de colchones y mantas al pago íntegro de las cantidades exigidas.

Las pesquisas partieron de varios avisos recibidos sobre la presencia reiterada de migrantes en las zonas comunes de un garaje situado en la barriada de El Príncipe, una de las zonas más conflictivas de la ciudad autónoma.

Asimismo, los autores de estos hechos cobraban entre cinco y 10 euros por cargar el teléfono móvil.

25 migrantes hacinados

De forma paralela, la Guardia Civil ha desmantelado un 'piso patera' en el que había hasta 25 inmigrantes hacinados, seis de ellos menores, en un inmueble de la calle Real, en pleno centro de Ceuta.

Los migrantes, según pudo saber este periódico, pagaban hasta 35€ diarios por pernoctar en los alojamientos.

Al entrar en el piso, los agentes hallaron una casa muy precaria, con unas condiciones de salubridad nulas. Tras vaciar el apartamento, procedieron a detener a los dos propietarios del piso, un hombre y una mujer.

La Guardia Civil localiza en Ceuta una casa con 25 migrantes hacinados

Todos estos migrantes accedieron a la ciudad autónoma el pasado 30 de julio, cuando se produjo el asalto.

Los agentes que siguen los pasos de este fenómeno saben que los inmigrantes vienen con la referencia de vecinos o conocidos o familiares lejanos en la ciudad autónoma de los que echar mano. "Vienen con contactos", señalan investigadores a cargo de estas pesquisas.

Sin embargo, muchos de ellos no se quedarán, sino que esperan para poder cruzar el Estrecho. "Aprovecharán los días de viento de Levante, que aquí disminuye mucho la visibilidad por la niebla que lo acompaña", explican.