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Las claves

La Audiencia Nacional ha frenado cautelarmente la ejecución de la orden del Ministerio de Transportes y Movilidad Sostenible para instalar un dispositivo temporal de acogida de los migrantes que entraron en la invasión del pasado 30 y 31 de julio en el puerto de Ceuta.

La Sala de lo Contencioso Administrativo, en una providencia conocida por EL ESPAÑOL, ha comunicado al departamento dirigido por Óscar Puente que, hasta que no se "resuelva la medida cautelar urgente solicitada" por el Sindicato Unificado de Policía (SUP), "no se puede ejecutar la resolución" que permite poner en marcha el campamento.

La sala requiere al Ministerio de Transportes y Movilidad Sostenible para que, con la mayor urgencia, antes de las 12 horas del día de hoy, remita a la Sala por vía telemática, la mencionada resolución u orden, así como el resto de documentación que obre en el expediente administrativo tramitado al efecto.

La decisión se produce después de que el SUP presentara un recurso contencioso administrativo contra la resolución u orden de Transportes de 5 de septiembre y contra los actos materiales vinculados a su ejecución. El sindicato reclama la suspensión de la actuación por la que se prevé utilizar aproximadamente 16.000 metros cuadrados de la ampliación de Poniente del Puerto de Ceuta para instalar un dispositivo temporal con capacidad aproximada para un millar de personas migrantes.

La Sala, integrada por los magistrados Ana Isabel Gómez García, Eugenio Frías Martínez y María Mercedes Delgado López, ha optado por requerir previamente al Ministerio antes de pronunciarse sobre la medida cautelarísima solicitada por el sindicato.

Infraestructura crítica

El SUP, sindicato mayoritario de la Policía Nacional, interpuso este miércoles un recurso contencioso-administrativo ante la Audiencia Nacional contra la resolución del Ministerio de Transportes y Movilidad Sostenible que permite utilizar aproximadamente 16.000 metros cuadrados del Puerto de Ceuta para instalar un dispositivo temporal de acogida con capacidad para cerca de 1.000 personas.

El SUP solicitaba la adopción de medidas cautelarísimas y la suspensión inmediata de la instalación y puesta en funcionamiento del campamento hasta que se acrediten las condiciones de compatibilidad portuaria, protección, emergencias y prevención de riesgos laborales.

Si el dispositivo estuviera ya parcialmente instalado, el sindicato solicita que se paralice cualquier ampliación y que no se deriven nuevas personas a este emplazamiento. "Desde el SUP consideramos especialmente preocupante concentrar a alrededor de un millar de personas dentro de una infraestructura crítica, en cuyo entorno existen instalaciones vinculadas a combustibles, energía y otros servicios esenciales, sin que hayamos tenido acceso a los informes técnicos y de seguridad que avalan esta ubicación".

"No cuestionamos la atención humanitaria", señalaban. "Cuestionamos que se improvise una ubicación de estas características sin acreditar previamente todas las garantías de seguridad. Queremos recordar que nuestra actuación ante esta crisis no se limita a denunciar los problemas. Desde el primer momento hemos planteado medidas y alternativas concretas para proteger a los policías y contribuir a una gestión más eficaz de la situación en Ceuta".

"Hemos reclamado refuerzos policiales estables, especialmente en Extranjería, Fronteras y Seguridad Ciudadana; la actualización de las plantillas y del catálogo de puestos de trabajo; compensaciones económicas para los policías que están soportando esta situación extraordinaria", explican desde el sindicato.

"Hemos planteado alternativas de acogida que reduzcan la presión sobre la ciudad, como la utilización temporal de un buque-hotel, frente a soluciones improvisadas en ubicaciones que pueden generar nuevos problemas de seguridad", finalizan.

Tal y como publicó EL ESPAÑOL, los mandos de las Unidades de Intervención Policial (UIP) especialistas en control de masas y a cargo del dispositivo en Ceuta, temían la instalación en ese enclave como un verdadero problema, debido al carácter estratégico del puerto. Cualquier alteración del orden en su interior podría, señalaban, obligar a suspender su actividad.

Los mandos consultados consideraban que es "uno de los peores puntos" posibles para concentrar a los migrantes precisamente por su relevancia para la ciudad y por las dificultades para controlar cualquier incidente en un espacio cerrado y con accesos limitados. "Es una infraestructura crítica para Ceuta", explican responsables del Ministerio del Interior a cargo del operativo.