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Las claves

Pedro Sánchez y su Gobierno llevan 40 días defendiendo a Marruecos y negando su implicación en la invasión de Ceuta.

Sin embargo, los documentos de la Inteligencia militar y de la Guardia Civil elaborados en el momento más crítico de la crisis tumban esa versión y apuntan a la connivencia de las autoridades marroquíes en la entrada de más de 70.000 personas.

Dos de los informes desclasificados este miércoles, fechados el mismo 30 de julio de 2026, advertían a Moncloa de la "connivencia", la "negligencia" y la "pasividad" deliberada con la que Rabat permitió la entrada de miles de personas a pie y a nado en la ciudad autónoma.

Uno de ellos es un informe de la Jefatura de Información de la Guardia Civil (JIGC) dirigido a su Estado Mayor.

Fue elaborado a última hora de la tarde de aquel 30 de julio tras registrarse el inicio del acceso masivo por el espigón de El Tarajal.

El informe plasma el giro radical en el comportamiento de las Fuerzas de Seguridad Marroquíes (FSM).

Hasta esa misma mañana, las patrullas marroquíes habían mantenido una actitud "proactiva y colaborativa", interceptando a casi un millar de nadadores entre las costas de Castillejos y la frontera española. Ese comportamiento operativo cambió esa misma mañana.

En las valoraciones, el informe establece como una de las principales hipótesis de la incapacidad de Marruecos para contener la avalancha, la "connivencia de las autoridades marroquíes".

Se atribuye esta actitud "como reacción ante los eventos políticos recientes (reunión del presidente del Gobierno de España con Argelia)" y a la sentencia del Tribunal Supremo sobre las devoluciones en frontera. También, a la retirada de efectivos en la frontera con motivo de la Fiesta del Trono.

Otra de las hipótesis que contempla es un "cambio de actitud de las fuerzas de seguridad marroquíes" con los migrantes, "evitando adoptar actitudes de represión contra los mismos en un día tan señalado".

A juicio de la Jefatura de Información de la Guardia Civil, "este evento migratorio no favorece la imagen de estabilidad, de progreso social y la consolidación como actor internacional fiable de la Monarquía marroquí que ha transmitido el Rey Mohammed VI en su reciente discurso".

La salida a la luz de este informe pone en evidencia tanto a la cúpula de Interior como de la Guardia Civil, que decidieron entregar un informe a la jueza María Tardón de la Audiencia Nacional en el que no se mencionaba la responsabilidad o las sospechas sobre la actitud de las fuerzas marroquíes en este episodio.

CIFAS

El segundo de esos informes fue elaborado por el Centro de Inteligencia de las Fuerzas Armadas (CIFAS) esa misma mañana, y enviado desde el Regimiento de Transmisiones n.º 32.

Se trata de una Unidad del Ejército de Tierra que tiene a su cargo la operación de sistemas de transmisiones.

El análisis de la inteligencia militar señala la "actitud de pasividad" de las fuerzas marroquíes en Ceuta "ante la avalancha migratoria, lo que permite la transgresión de la frontera, tanto por mar como por tierra".

Según la valoración de este mismo informe "es muy probable que las autoridades marroquíes no estén favoreciendo activamente la oleada migratoria, pero hayan actuado hasta ahora de forma negligente y pasiva".

Aquel papel indicaba también que era "casi seguro que el deterioro de la situación en Ceuta requerirá la activación de las Fuerzas Armadas a muy corto plazo".

También que resultaba "probable que se generen incidentes de seguridad pública en Ceuta debido al deterioro de la situación".

Además, el CIFAS auguraba que no se podía "descartar que exista un cierto nivel de descontento en el Majzén relacionado con la visita del presidente del Gobierno a Argelia". El Majzen es el verdadero núcleo de poder en el país alauí.

A su vez, vaticinaba, como ha ocurrido finalmente, que no se podía descartar que "Marruecos intente explotar la situación generada en Ceuta en beneficio de sus intereses estratégicos".

Días y semanas después, varios ministros del Gobierno de Marruecos han lanzado proclamas una y otra vez reivindicando el falso derecho de Rabat sobre las ciudades autónomas españolas.