Las condiciones en las que trabajan los agentes de la Policía Nacional desplegados en Ceuta tras el asalto migratorio del pasado 31 de julio "son deplorables y tercermundistas".
Los agentes, consultados por EL ESPAÑOL, equiparan su situación con la que soportaron sus compañeros instalados en el Piolín, el ferry en el que se alojaron más de 800 policías y guardias civiles durante el referéndum ilegal del 1 de octubre en Cataluña.
Desde Jupol, sindicato mayoritario, aseguran que les han mejorado "algo" las condiciones que se encontraron a su llegada, pero siguen calificándolas de "indignas e insalubres".
Hablan además de "jornadas maratonianas" en la ciudad autónoma, dado que "hay pocos efectivos": "Sabemos cuándo entramos pero no cuándo salimos".
La situación llega al extremo que dos agentes ya se han contagiado de sarna.
"No hay ningún tipo de protección, por eso el contagio", añaden desde Jupol.
EL ESPAÑOL ha podido confirmar que los dos funcionarios afectados pertenecen a la Unidad de Intervención Policial (UIP).
Marcas de sarna en el pecho del policía.
Uno de ellos fue uno de los desplazados desde Madrid y fue contagiado durante un traslado de menores. El otro afectado es un agente que ya estaba en la ciudad autónoma.
"Al final estamos con ellos en contacto todo el rato, dándoles comida, ayudándoles...", apostillan.
Ni una botella de agua
La playa del Trampolín, a escasos 400 metros del Centro de Estancia Temporal de Inmigrantes (CETI), se ha convertido en un campamento improvisado.
Los migrantes allí congregados han construido sus viviendas con los materiales que han ido recopilando.
Los agentes de la Policía, concretamente los de la UIP, más conocidos como antidisturbios, se hallan allí para controlar la situación, junto a otras unidades de Seguridad Ciudadana.
"Las jornadas son interminables. Son horas y horas plantados en la playa del Trampolín y la propia Dirección General de la Policía no ha proporcionado ni una botella de agua", lamentan desde Jupol.
EL ESPAÑOL comprobó in situ las altas temperaturas que se soportan.
A la falta de agua se le suma "la comida, por llamarle de alguna forma" que suministra Interior a los policías.
"En un trozo de papel había unas lonchas de mortadela sospechosa, con una lata de atún, un mendrugo de pan y agua", destacan desde Jupol.
El sindicato denuncia que la dieta de los agentes "no se actualiza desde hace 20 años" y que no está acorde a la labor que prestan.
Por otro lado, como ya informó EL ESPAÑOL, la Confederación Española de la Policía (CEP) denunció las condiciones en las que se encuentran hospedados varios de los agentes enviados a la ciudad autónoma.
La CEP culpa a Interior de dar a sus compañeros un "trato indigno y miserable".
Una de las habitaciones donde se encuentran alojados los agentes.
La organización sostiene que varios de los funcionarios se ubican en el Regimiento Mixto de Artillería nº30 hacinados, bajo altas temperaturas y con "falta de higiene".
"El resultado habla por sí solo: siete u ocho funcionarios hacinados en pequeñas estancias o directamente en el suelo", recalca en un comunicado.
Asimismo, la agrupación sindical indica que hasta 70 policías tienen que compartir un solo inodoro. El sindicato califica estos hechos de la "marca de la casa de Interior".
👮🏻♂️👮🏻 En cada crisis grave que sufre #España hay dos constantes. Una, policías dándolo todo por salvar vidas y proteger la seguridad. Dos, un #MsrlaskaDimite que nos castiga con unas condiciones miserables de alojamiento. Él, en despacho y hotel. Los policías, a catres o al suelo. pic.twitter.com/054fpOrgKd
— CEP (@cep_cepolicia) August 18, 2026
800 policías en el Piolín
Las condiciones de los policías desplegados en Ceuta tras la mayor crisis migratoria de la historia de España recuerdan, en efecto, a las que soportaron aquellos agentes ubicados en el Piolín, el ferry al que fueron enviados hace nueve años casi un millar de funcionarios durante el referéndum ilegal del 1-O.
Unos 800 agentes, tanto de la Policía Nacional como de la Guardia Civil, malvivieron durante tres meses en el interior del citado barco en Barcelona.
'El Piolín', el ferry en el que fueron alojados 800 agentes policiales durante el 1-O.
El Gobierno que presidía Mariano Rajoy envió un contingente de 6.000 efectivos de Guardia Civil y Policía Nacional para evitar la celebración del referéndum ilegal.
Como el Ejecutivo no encontró hoteles donde alojarlos a todos, a 2.000 de ellos los ubicó en tres barcos. Uno estaba en Tarragona y los otros dos se amarraron en el puerto de la Ciudad Condal.
El Moby Dada, más conocido como el Piolín, se ganó dicho apodo debido a la decoración relativa a los dibujos animados de los Looney Tunes que mostraba en su exterior.
