Publicada
Las claves

Pedro Sánchez llegará a la reunión de ministros del Interior de la Unión Europea que se celebrará el próximo martes con la presión concentrada sobre España.

La decisión del Gobierno de impulsar una regularización extraordinaria de medio millón de inmigrantes en situación irregular —aprobada en abril de 2026— situó al Ejecutivo español en el centro del debate migratorio comunitario y despertó el recelo de varios socios europeos, que consideraron que una medida de estas características podía tener consecuencias más allá de las fronteras nacionales.

Sin embargo, la entrada masiva de personas procedentes de Marruecos a Ceuta en los últimos días ha sido 'la gota que colma el vaso' y ha provocado que la mayoría de los líderes de la Unión Europea se hayan posicionado en contra de lo ocurrido y hayan reprendido al presidente del Gobierno su gestión.

En una carta dirigida a los presidentes del Consejo Europeo y de la Comisión Europea, António Costa y Ursula von der Leyen, así como al primer ministro de Irlanda, Micheál Martin —cuyo país ejerce la Presidencia rotatoria del Consejo de la UE—, 22 líderes europeos han reclamado este sábado una videoconferencia urgente de los ministros de Interior del bloque. Petición que ha sido aceptada por Bruselas.

Asimismo, han avisado de que están dispuestos a "reforzar o reintroducir controles temporales" en las fronteras interiores para afrontar el riesgo de movimientos secundarios, pese a que todavía no se ha detectado ningún desplazamiento no autorizado desde la ciudad autónoma hacia el resto de Europa.

Los firmantes han advertido de que políticas como la regularización de un "número muy elevado" de migrantes pueden actuar como "factores de atracción" y han vinculado la crisis en Ceuta con la reciente sentencia del Tribunal Supremo que confirmó que la legislación española de extranjería no permite las denominadas devoluciones en caliente, una resolución que, según sostienen, ha sido utilizada para "desencadenar este ataque" y "abusar" del sistema europeo de migración y asilo.

"No podemos permitir que los cruces masivos descontrolados, la instrumentalización de la migración u otras amenazas híbridas creen la percepción de que es posible entrar ilegalmente en la Unión Europea", han avisado los dirigentes, que consideran especialmente peligroso que pueda extenderse la idea de que "la entrada ilegal de un migrante puede convertirse en una estancia legal".

La respuesta de Bruselas

Los ministros de Interior de la Unión Europea se reunirán el próximo martes por videoconferencia para abordar la evolución de la crisis migratoria en Ceuta, después de que tanto el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, como los líderes de otros 22 Estados miembro solicitaran la convocatoria urgente de un encuentro extraordinario para analizar la situación y coordinar la respuesta del bloque.

"Como Presidencia del Consejo, Irlanda convocará el martes una reunión del Consejo de Justicia y Asuntos de Interior, presidida por Jim O'Callaghan, para debatir la evolución de la situación en Ceuta", ha anunciado el primer ministro irlandés, Micheál Martin, en un mensaje publicado en redes sociales.

En él ha asegurado además que permanece "en estrecho contacto con todos los Estados miembro y las instituciones" y que continúa "siguiendo de cerca la situación".

La confirmación ha llegado unas horas después de que Sánchez haya solicitado a las instituciones europeas la convocatoria de una reunión extraordinaria para articular una "respuesta común" ante la crisis, una iniciativa que, paralelamente, también han formulado 22 líderes de la UE mediante una carta.

El reproche del Rey

Ha sido este sábado cuando Felipe VI ha expresado su "preocupación e indignación" por los "graves" acontecimientos ocurridos en Ceuta, y también en Melilla, y ha señalado que el Estado debe velar por la seguridad de las ciudades autónomas y evitar que estos hechos vuelvan a repetirse.

Según ha informado la Casa Real, el jefe del Estado ha seguido "con gran preocupación e indignación" los graves acontecimientos en Ceuta y, en menor medida, también en Melilla, en esta crisis migratoria.

Felipe VI ha subrayado la necesidad de adoptar todas aquellas medidas que transmitan "de forma unida, clara y determinante a las poblaciones de Ceuta y Melilla el apoyo y cariño del resto de España".

Asimismo, ha agregado: "El Estado debe velar por su seguridad y por evitar que estos hechos —que, además, se han traducido en una triste y trágica pérdida de decenas de vidas— vuelvan a repetirse".

Sánchez 'saca pecho'

Horas antes de que los países europeos publicaran la carta, Sánchez se había dirigido a la presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, para expresar su "profunda preocupación por la reciente reacción que han mostrado algunos gobiernos europeos tras el incidente ocurrido en la frontera exterior de la Unión Europea".

Lejos de asumir errores o las críticas europeas, el presidente ha sacado pecho al remarcar que "en menos de 48 horas" su Gobierno ha conseguido "restablecer el control de la frontera, proveer asistencia humanitaria y devolver prácticamente a todos los migrantes que han entrado de forma irregular".

A su vez, Sánchez ha reprochado a los países europeos su falta de apoyo mientras que ha defendido que la crisis se ha podido solventar con la ayuda de Marruecos.

"Esto se ha logrado en estrecha coordinación con las autoridades marroquíes y con muy poco apoyo por parte de otros Estados europeos, al tiempo que se ha seguido aplicando la política migratoria eficaz y solidaria que España ha llevado a cabo de forma coherente en los últimos años", ha proclamado el presidente.

En este mismo sentido se ha pronunciado el ministro del Interior, Fernando Grande-Marlaska en una rueda de prensa desde Ceuta. El dirigente ha acusado a algunos países de la UE de actuar "con mala fe o desconocimiento" y con "egoísmo" ante la crisis migratoria vivida estos días en Ceuta.

El presidente también ha indicado en su carta que su política migratoria les ha permitido "reducir drásticamente las llegadas irregulares a través de nuestro territorio, convirtiendo a España en la segunda frontera exterior más segura de la UE, a pesar de ser el único Estado miembro con frontera terrestre con África".