Hay quien responde con datos. Kissy Chandiramani lo hace con refranes.
"Lo que no te destruye te hace más fuerte", "el camino se demuestra andando", "para muestra, un botón". Esa forma de entender las cosas la ha acompañado durante más de dos décadas en la política y también en los días más difíciles que recuerda Ceuta, marcada por una crisis migratoria sin precedentes.
Nacida en Ceuta, de familia hindú, se define como "morona", por su color de piel. Sus abuelos llegaron desde la India en 1947 y, según cuenta, se conocieron a bordo del barco que los llevaba hasta la ciudad, donde comenzaron una historia que hoy continúa varias generaciones después.
Ella estudió Derecho en Madrid, trabajó en París y, cuando regresó a su ciudad, dio el salto a Nuevas Generaciones del Partido Popular. Desde entonces, asegura, ha tenido que romper estereotipos como mujer y como hindú, en la política "y en todos los ámbitos".
Hoy es la consejera de Hacienda de la ciudad autónoma y una de las figuras que ha estado en primera línea durante la gestión de la última crisis migratoria. Mientras Ceuta trataba de recuperar la normalidad tras unos días que han puesto a prueba a la ciudad, Chandiramani recibe a EL ESPAÑOL con el mismo optimismo que repite una y otra vez durante la conversación: "Unidos quizá vayamos más despacio, pero llegamos más lejos".
¿Cómo definiría lo que ha ocurrido en Ceuta?
Como una crisis importante, una vulneración grave de nuestra soberanía. Si no ha sido una invasión, poco le ha faltado.
¿Cuál es la mayor preocupación de Ceuta actualmente?
Parece que todo se ha calmado un poco. Ahora toca volver a la normalidad y recuperar el pulso de la ciudad. Pero, sobre todo, hay que recuperar el ánimo y la confianza de los ceutíes, porque la integridad territorial del Estado se ha visto comprometida y eso también ha afectado al estado de ánimo de la ciudadanía. Ahora toca ponerse las pilas y salir adelante, todos de la mano.
Esta misma mañana, en el supermercado, un vecino me decía "lo que no te destruye te hace más fuerte" y otro "lo que no mata, engorda". Son dos frases que reflejan el espíritu de Ceuta. He visto a los ceutíes con fuerza. Ceuta no está vencida, va a resistir y estoy convencida de que saldrá más fuerte de esta situación.
El centro de la ciudad recupera poco a poco la normalidad, pero el Centro de Estancia Temporal de Inmigrantes (CETI) sigue colapsado. ¿Hasta cuándo es sostenible esta situación?
La verdad es que lo desconozco, porque el CETI depende de la Delegación del Gobierno, no de la ciudad autónoma. No sé cuántas personas hay ahora mismo. Tampoco tenemos una cifra exacta de menores, porque todavía hay personas moviéndose por la ciudad.
Primero hay que poner orden y, hasta que no se recupere un poco el pulso, será complicado conocer los datos definitivos. Nosotros estamos a disposición para todo lo que haga falta. El área de Menores está completamente colapsada y tanto la Policía Local como los servicios de emergencia están movilizados. Quiero agradecer especialmente la implicación de todos los servicios públicos, porque en los momentos más difíciles han dado todo lo que podían y más.
Hay que recuperar el ánimo y la confianza de los ceutíes, porque la integridad territorial del Estado se ha visto comprometida
¿Se podía prever una llegada de esta magnitud?
La crisis de 2021 fue una sorpresa absoluta. Pasamos de tener constancia de unas 600 entradas a más de 1.500 en apenas hora y media. Teníamos un acto en Sevilla y el presidente tuvo que regresar de inmediato a Ceuta para gestionar la emergencia. Sin embargo, en esta ocasión la situación era distinta. Llevábamos días advirtiendo de que algo podía ocurrir, al menos desde el lunes de la semana pasada. Es verdad que prever la magnitud exacta era muy difícil, pero sí existían señales de que podía producirse un episodio como este
¿Cree que se podría haber evitado?
No sé, yo creo que la gente que tenía que saberlo lo sabía. Se podía haber mandado a 1.000 agentes de Policía o haber activado al Ministerio de Defensa.
¿Consideran que el origen de la crisis es únicamente la sentencia emitida por el Tribunal Supremo?
Cualquiera sabe. Cuando pasó en 2021, con el tiempo nos enteramos de que se había debido a la acogida del líder del Frente Polisario para ser tratado de Covid. Ahora las versiones son muchas: la sentencia del Tribunal Supremo, la visita del presidente Sánchez a Argelia, también apuntan algunos medios de comunicación a la modificación de la nacionalidad del pueblo saharaui. Todo lo que tiene que ver con el Sahara, también afecta. Pero da la sensación de que esto era algo que se estaba organizando desde hace tiempo y me llama la atención que haya coincidido con el Día del Trono.
¿Se han sentido respaldados por parte del Gobierno central? ¿Creen que se ha actuado con la suficiente contundencia? ¿Que ha enviado todos los efectivos necesarios?
Esperábamos una respuesta más contundente, más rápida, con mayor celeridad, nos ha decepcionado. Hoy está ya todo. Hoy sí, pero hoy está el castillo tocado, no hundido, pero sí tocado. Creemos que la ayuda y los medios han llegado tarde.
¿Qué papel cree que ha tenido Marruecos en todo esto?
Dejación de funciones. Confiábamos en que iban a proteger sus fronteras.
La prensa oficialista marroquí se ha preguntado "cuántos dramas humanos" costará "reintegrar Ceuta y Melilla a su entorno" ¿Cuál es su valoración al respecto?
Creo que es toda una declaración de intenciones, ya estábamos preocupados, pero esto nos asusta aún más.
Usted lleva 25 años en la Administración Pública y ha conocido a distintos gobiernos. ¿Ha percibido algún cambio en las relaciones entre Marruecos y España desde que Pedro Sánchez llegó a la Presidencia del Gobierno?
Hasta hace unos días pensaba que las relaciones entre España y Marruecos eran buenas. Es cierto que se habían recompuesto desde la crisis de 2021, tras la entrada de Gali en España y la posterior crisis migratoria de mayo de ese año. A partir de entonces se retomaron las reuniones de alto nivel, volvió la embajadora marroquí a Madrid y parecía que las relaciones se habían normalizado.
Sin embargo, ahora nos encontramos con una situación como la que estamos viviendo. El Gobierno de España sigue asegurando que las relaciones son buenas, pero, sinceramente, en este momento me cuesta verlo.
Dicho esto, tampoco conozco todo lo que ha ocurrido entre ambos gobiernos. Para opinar con conocimiento hay que saber qué conversaciones se han mantenido y qué trabajo diplomático e institucional se ha realizado en estos días de tanta tensión. Imagino que los servicios de inteligencia y los canales diplomáticos han estado trabajando intensamente. En cualquier caso, no queda otra que seguir adelante y seguir confiando, porque si perdemos la confianza, lo perdemos todo
¿Qué ayuda concreta se ha solicitado por parte de Ceuta al Gobierno central?
El presidente ya lo comentó en la rueda de prensa. Lo primero que hace falta es reforzar la frontera: más recursos, más infraestructuras, más personal y una mayor presencia del Estado en Ceuta. Esa debe ser la prioridad. También hay que garantizar que se respete la integridad territorial de España, atender a las personas que han permanecido en la ciudad y tramitar su situación administrativa, además de dar respuesta a los menores que han quedado aquí.
Es necesario impulsar un plan estratégico para Ceuta, tanto en el ámbito fiscal como en el económico, que apoye a las empresas afectadas y refuerce el papel estratégico de la ciudad. En cuanto a la Unión Europea, Ceuta es una frontera exterior de Europa y, por tanto, Europa tiene que implicarse más. No sé si debe ser a través de Frontex o de una mayor presencia sobre el terreno, pero el diálogo con Marruecos sería mucho más sólido si se produjera entre la Unión Europea y Marruecos.
Hay que garantizar que se respete la integridad territorial de España, atender a las personas que han permanecido en la ciudad y tramitar su situación administrativa
Ayer la presidenta de la Comisión Europea expresó su apoyo a España y ofreció ayuda. Ahora habrá que concretar cuáles son las necesidades reales de esta frontera y poner en marcha esos recursos. Al final, cuando se quiere, se puede. Ahí está el ejemplo de la decisión adoptada ayer para instalar una valla en menos de 24 horas.
¿Qué les han parecido las medidas?
Si el Tribunal Supremo considera que esa medida es suficiente para garantizar la contención o demostrar que existe una barrera, bienvenida sea. Lo que ocurre es que llevábamos tiempo reclamándola y, al final, se ha puesto en marcha en 24 horas. No creo que haga falta llegar hasta este punto para adoptarla. No debería ser necesario esperar a una situación así. Precisamente por eso tememos que pueda volver a repetirse.
¿Creen que va a volver a ocurrir?
Esperemos que no, pero sí existe ese temor, porque ya es la segunda vez que vivimos una situación así. Precisamente por eso hemos aprendido la lección. Como ceutí, y estoy segura de que el presidente también lo hará, no vamos a dejar de reclamar un protocolo de actuación.
Cuando la seguridad nacional se vea comprometida deberían activarse automáticamente determinados mecanismos, sin tener que pedir o reclamar continuamente la intervención del Estado. Lo que queremos es que quede protocolizado qué hay que hacer en cada momento y que la respuesta no dependa de tener que solicitarla.
Para muchos, Ceuta es un enclave peculiar ¿Cómo lo definiría?
Mira, el otro día conocí a una socióloga y me decía que Ceuta es la España de dentro de 40 años, y puede que sea así. A lo mejor yo no soy consciente, pero esta confrontación que está habiendo en otros sitios de España, quizá la hemos vivido aquí, pero ya la hemos superado. La pantalla de Ceuta hoy en día es que en nuestra Asamblea hay 25 diputados de todas las religiones y culturas, pero todos estamos convencidos de que la norma de convivencia es la Constitución y la ley. El artículo 14, el pilar en el que nos apoyamos, dice que todos somos iguales en derechos y deberes independientemente de la raza, la cultura o el género.
Qué miedo puedo tener yo de que un cristiano celebre el Día de la Patrona o de que un musulmán celebre el Ramadán. Al revés, me siento muy orgullosa de que los ceutíes me inviten a vivir con ellos sus festividades, independientemente de la religión a la que pertenezcan, y que compartan ese momento especial conmigo. Me enorgullece que mis vecinos musulmanes, cuando rompen el ayuno en el Ramadán, me inviten a su casa y quieran que forme parte de ese momento de intimidad religiosa. Igualmente es muy especial para mí que cuando llega el Divali, que es mi festividad, la gente me pregunte y se interese por él.
También es muy reconfortante que la institución, la ciudad autónoma, promueva esta convivencia y multiculturalidad. Las promueven participando y apoyando económicamente. Es una de nuestras mayores riquezas. No sobra a nadie, al revés; cuanto más diversos seamos y más compartamos, más aprendemos.
¿Cree que se promueve igual en el resto de España?
Pues yo creo que sí. La implantación nacional del Partido Popular me permite participar en reuniones donde hay gente de otras comunidades autónomas y donde se plantean cuestiones como, por ejemplo, un cementerio para las personas que profesan la religión musulmana. No solamente porque hayan venido de países donde se profesa esa religión y al llegar a España no tienen donde ser enterradas, sino porque hay gente de España que se está convirtiendo. Es una realidad que hay que atender: si hay necesidades de servicio público, hay que darles respuesta.
¿Cree que el resto de España podría aprender a vivir tal y como se vive en Ceuta o es un país desconfiado?
Yo creo que sí. Es una reflexión muy personal, pero la vida se divide entre gente buena y gente mala. Hay quien nos está intentando dividir y polarizar en el ámbito de la cultura, las religiones o las raíces. Eso es peligroso. España es un país que necesita la migración porque hay que mantener los servicios públicos; se necesitan personas para trabajar, para mantener las pensiones. Sin embargo, hay que procurar que sea una migración ordenada y que no ponga en riesgo la vida de las personas. Nosotros somos ejemplo de esa integración.
Qué miedo puedo tener yo de que un cristiano celebre el Día de la Patrona o de que un musulmán celebre el Ramadán
Yo creo que hay otras muchas cosas que demandar de los gobernantes nacionales y que van mucho más allá de aspectos íntimos y personales.
¿Como cuáles?
Ahora tenemos una cuestión fundamental como es la vivienda. La necesitamos y la demandamos todos. Pero en el ámbito de Ceuta es primordial la posición de España en el mundo. Es importante que el país recupere su posición porque nosotros somos la pieza que está en la periferia, la que puede caer cada vez que se mueve algo el tablero. Agota vivir con el alma en vilo.
Hace 600 años, le dijeron al primer gobernador de Ceuta, Pedro de Meneses: ¿qué necesitas para defender la plaza? y él respondió "con este palo me basto". Pues con este palo nos bastamos aquí y aquí vamos a seguir, pero hay que recomponer esas relaciones, esa posición. Y me preocupa esa posición que hemos perdido estos días, la posición de Ceuta.
Necesitamos que se establezcan unos protocolos para saber si estamos ante una crisis migratoria o ante un atentado a la integridad territorial de España. Hablo del Ministerio de Defensa, pero también de defensa de la ciudadanía, de las fuerzas y seguridad del Estado, de medidas de atención humanitaria a los mayores y a los menores con todas las condiciones de dignidad y de ayudar a nuestras empresas, autónomos y trabajadores que llevan tres días cerrados. ¿Eso quién lo paga?
Lo mismo ha pasado con la feria, que se ha tenido que suspender. En ella hay muchísima actividad económica que se ha perdido. Hay un freno y hay un freno a la imagen de Ceuta. Después de ver esto, los inversores van a pensarse si invertir aquí o no; van a ver cómo avanza la situación. Hay que recomponerlo todo.
También te quiero decir que en Ceuta estamos acostumbrados a recibir golpes, golpes muy duros. Este ha sido uno de los más duros que yo recuerdo, pero somos un pueblo muy resiliente con una categoría excepcional y extraordinaria. Hemos mantenido la serenidad en estos momentos y hemos ayudado en la medida de nuestras posibilidades; lo seguiremos haciendo, pero es muy complicado.
Quería preguntarle por la situación política nacional. España acumula ya cuatro años sin unos nuevos Presupuestos Generales...
Es una anomalía difícil de entender. Los presupuestos son fundamentales. Yo soy consejera de Hacienda y le puedo decir que el capítulo de atención a los funcionarios y el personal de esta casa, la atención a las diferentes empresas que prestan servicio a la ciudad, a todo el tercer sector social y una parte muy importante de las inversiones se quedaría bloqueado sin Presupuestos. Es muy difícil avanzar sin tener esa norma.
Las cuentas son las que permiten desarrollar políticas de vivienda, infraestructuras y el mantenimiento de carreteras, puertos o aeropuertos. No contar con ellos también afecta a la credibilidad del país y del Gobierno. Creo que ni los propios constituyentes contemplaron una situación como esta, con cuatro años consecutivos sin nuevos Presupuestos. En el caso de Ceuta, he de decir, que los convenios con el Estado y las transferencias se han mantenido, pero sí echamos en falta determinadas inversiones, porque sin presupuestos su tramitación es más compleja: necesitan más autorizaciones y eso retrasa y dificulta su puesta en marcha.
Ahora el presidente dice que los va a presentar y aprobar, ¿lo cree?
Lo veo complicado. El año electoral está a la vuelta de la esquina y, una vez pase el verano, entraremos en el último trimestre antes de las elecciones municipales y autonómicas del próximo mes de mayo. A medida que se acercan los comicios, los consensos necesarios, especialmente cuando no hay mayorías, son cada vez más difíciles de alcanzar. Aun así, hay que intentarlo. Como suele decir el presidente del Gobierno, 'hay que sudar la camiseta', y yo siempre añado otra frase: 'Como Rafa Nadal, no doy una bola por perdida'.
En los últimos meses han salido a la luz varios casos de presunta corrupción que afectan a personas del entorno del PSOE y del presidente. ¿Qué valoración hace?
Veo difícil que Sánchez tenga Presupuesto. Según se acercan los comicios, los consensos necesarios, especialmente cuando no hay mayorías, son cada vez más difíciles de alcanzar.
Pues no sabría decirle. Él dice que no sabía nada y que no que no conocía nada. Pero el daño reputacional que todo esto causa a la política es enorme. Al final, los ciudadanos acaban metiéndonos a todos en el mismo saco, y eso me apena. Llevo desde 2003 en esta institución y sé que todos nos equivocamos, porque somos humanos. Pero una cosa es cometer errores y otra muy distinta aprovechar deliberadamente un cargo público para enriquecerse o beneficiar a terceros. Eso me parece lamentable y lo rechazo rotundamente. En este caso afecta al PSOE, pero lo condenaría exactamente igual si ocurriera en cualquier otro partido.
¿También en el suyo?
También tendría mi oposición más frontal. La gran mayoría de los que estamos aquí somos gente honesta, que de verdad tiene una vocación de servicio público enorme y quiere echarle una mano a la sociedad. Me puedo equivocar 1.000 veces, pero nunca con la intención ni de beneficiarme ni yo ni mi entorno, ni lucrarme, ni utilizar mi cargo para ese beneficio. Me parece lamentable.
¿Cree que España acabará yendo a un adelanto electoral o que la legislatura agotará su mandato?
Esto es como una quiniela, no tengo ni idea la verdad. Diría que no habrá un adelanto electoral. Creo que el presidente agotará la legislatura y que las elecciones generales se celebrarán después de las municipales y autonómicas de mayo. A lo largo de este año se han producido circunstancias muy graves y, aun así, ha mantenido su intención de completar el mandato. Por eso creo que seguirá adelante con ese calendario.
¿Cuál cree que va a ser el resultado que va a obtener el PP en las generales?
Muy bueno, vamos a ganar las elecciones, estoy convencida.
Las anteriores también las ganó el PP. ¿Cree que va a necesitar el apoyo de Vox tal y como ha pasado en los últimos comicios autonómicos?
Sí, tiene toda toda la pinta. Pero yo me circunscribo al ámbito de Ceuta, que es el que conozco.
Pero, teniendo en cuenta los resultados en Extremadura, Castilla y León, Aragón y Extremadura, ¿hay algún aspecto en el que crea que el PP debería afinar su estrategia de cara a las próximas elecciones?
No tengo una visión tan profunda de la situación interna del partido a nivel nacional. Mi ámbito de trabajo es Ceuta y de esa realidad sí puedo hablar. En cualquier caso, estoy convencida de que el Partido Popular conoce bien las necesidades de los ciudadanos, porque tiene representación en todo el territorio. El presidente Feijóo y la dirección nacional están en contacto permanente con las distintas comunidades; de hecho, tras lo ocurrido en Ceuta han venido para conocer de primera mano la situación y trasladarnos su apoyo. Creo que tienen claro cuáles son las medidas que necesita España y están preparados para ponerlas en marcha si llegan al Gobierno.
¿Cuáles son las tres medidas principales qué necesita el país ahora mismo?
Como ceutí afectada, creo que lo primero es recomponer la posición de España en el mundo. En segundo lugar, garantizar el buen funcionamiento de los servicios públicos esenciales y aumentar la inversión. También considero fundamental reducir la burocracia, especialmente en ámbitos como la vivienda, para que los ayuntamientos tengamos más facilidades a la hora de impulsar promociones. Y, por último, facilitar que empresas y autónomos puedan poner en marcha sus proyectos con menos trabas administrativas.
La primera medida del próximo Gobierno de España debe ser recomponer la posición de España en el mundo
¿Cuánta responsabilidad cree que tienen los partidos políticos en la polarización que vive España?
Cuánta tenemos los políticos ¿no? Creo que todos somos un poco responsables, pero también quiero destacar que los partidos los formamos personas que proceden de esa misma sociedad y, en cierto modo, reflejan ese clima de confrontación. En los últimos años hemos vivido situaciones muy duras, muy importantes, como la pandemia, la crisis migratoria, los incendios o la dana de Valencia, que nos han roto por dentro. No sé si cada uno, con la responsabilidad que tenemos, hemos sabido transmitir que las soluciones llegan más fácilmente si trabajamos juntos. Teníamos que rebajar la tensión y priorizar la búsqueda de soluciones.
No sé si es significativo que en estos últimos tiempos, en los incendios, y desde aquí que quiero transmitir mi pésame y una pronta recuperación a las familias y afectados, se ha percibido un cambio de actitud. He notado que los políticos hemos dicho: Vamos a buscar responsables, vamos a bajar el tono, vamos a quitar calor, vamos a solucionar los problemas que tenemos. Vamos a atender a las personas y ya habrá tiempo de charla.
¿Y a que cree que se debe ese cambio?
Yo creo hemos sido conscientes de que cuanto más lejos vayamos, de más lejos hay que volver. Esta no es una frase mía, es de un compañero, pero a mí me encanta y la uso mucho. Y creo que hemos visto que tensar demasiado no es bueno para España ni para los españoles.
¿En Ceuta también lo intentan?
Lo intentamos. El presidente Vivas es quien mantiene este equilibrio. Yo le digo que hace magia con los equilibrios. Llama mucho la atención la relación que tiene con el Gobierno central, pero es que siempre ha puesto Ceuta por encima de todo. Cuando se ponen los principios por encima de todas las cosas, nadie puede reprochar nada.
Hoy ha venido el presidente Feijóo a apoyarnos y él lo agradece y cuando ha venido Sánchez igual. Es verdad que tienen posiciones diferentes. Uno es el jefe del Ejecutivo y otro de la oposición, pero nosotros somos tan vulnerables que necesitamos el apoyo de todas las fuerzas políticas y el presidente Vivas entiende esa la vulnerabilidad. Lo que Ceuta necesita pasa por que hay que llevarse bien con toda la sociedad, con todos los partidos políticos.
¿Considera que hay algún perfil político en la actualidad similar al del presidente Vivas?
Yo no lo veo y, además, espero que se presente para las próximas elecciones.
¿Qué expectativas tiene el Partido Popular de cara a las próximas elecciones?
El candidato del Partido Popular, por supuesto, tiene que ser presidente Vivas, y, para muestra, un botón. En estos tres días ha demostrado un liderazgo rotundo e innegable. El camino se demuestra andando.
Creo que además han podido ser percibido por todos los españoles. Ceuta se siente orgullosa de tener el alcalde-presidente -a mi me gusta llamarlo alcalde cuando se necesita más cercanía- que tiene y yo espero que quiera seguir manteniendo el rumbo de esta ciudad, que ha sufrido un golpe tremendo.
En el resto de territorios, lo barones del PP han tenido que pactar con Vox. ¿Cree que tendrán que hacerlo en Ceuta también?
Nos presentamos para ganar las elecciones y esperamos ganarlas por mayoría absoluta, con lo cual no vamos a tener necesidad de pactos. Pero llevamos dos legislaturas en minoría y nos hemos apoyado en todas las fuerzas de la Asamblea porque todos son legítimos representantes de los ciudadanos. Dependiendo de la cuestión, nos apoyaban unos u otros. Esa será la línea de trabajo, pero, creemos que vamos a mayoría.
Ceuta es el 'rara avis', tenemos nuestras singularidades. Lo que si está claro es que vamos a defender la españolidad y la convivencia, dos cuestiones fundamentales de las que no nos vamos a bajar.
¿Y usted no se lo plantea?
Me parece tan difícil. Yo lo he pasado fatal estos días. Me pongo la piel del presidente y creo que no sería capaz de tener la serenidad, la entereza y la calma que nos ha transmitido. Es un liderazgo que va a ser muy difícil de sustituir. Muy difícil.
