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Las claves

Santiago Abascal ha provocado una hemorragia política en la Región de Murcia que no es capaz de cicatrizar, con su decisión de forzar la salida de José Ángel Antelo al frente del comité provincial de Vox.

Prueba de ello es que se han producido otras dos dimisiones. Una es la salida de la concejal María Guerrero, del Grupo Municipal de Vox en el Ayuntamiento de Murcia, y la otra, la de Marisa Ruiz, como coordinadora de Vox en Campos del Río.

De hecho, en el municipio campero se queda sin representantes el partido de Abascal. La lista de salidas empieza a ser kilométrica: Murcia, Cartagena, Torre Pacheco, Totana, Las Torres de Cotillas y la Asamblea Regional.

"Actualmente, no reconozco a mi partido y continuar en él sería avalar unos comportamientos que no comparto", tal y como ha explicado la concejal María Guerrero, para anunciar su salida de Vox en la capital del Segura, con duras críticas hacia la purga orgánica de Santiago Abascal.

"La cúpula del partido está tomando una deriva que no concuerda con los valores y principios que compartía y por los que me afilié".

La concejal María Guerrero ha dejado el Grupo Municipal Vox en el Ayuntamiento de Murcia.

Guerrero, en su carta de despedida, sigue la misma línea de otros compañeros de Vox en la Región de Murcia que han criticado la bunkerización de Abascal y su purga orgánica para expulsar a ilustres del partido como Iván Espinosa de los Monteros o Javier Ortega Smith.

"Cuando me afilié en 2022, habían perfiles que animaban al cambio, perfiles profesionales que querían cambiar las cosas y no servirse de la política, perfiles que podías admirar. Siempre nos hemos sentido orgullosos de ser diferentes al resto de partidos, de priorizar la meritocracia, sin embargo, ahora se contrata a familiares y a parejas de cargos, en contra del ideario del propio partido o personas que miran para otro lado cuando se cometen conductas inadecuadas contra sus compañeros".

"Estamos perdiendo perfiles muy válidos y queridos, y manteniendo algunos perfiles que se han dedicado a la política toda la vida y que sin la misma, desconozco si tendrían cabida en otra profesión. Ese no es el Vox al que yo me afilié", sentencia la misiva.

María Guerrero, abogada especializada en derecho civil y penal, seguirá con su acta de concejal en el Ayuntamiento de Murcia, en el grupo no adscrito, de forma que Vox pierde músculo en el Ayuntamiento de Murcia, como ya le ha ocurrido en el segundo consistorio más importante de la comunidad: Cartagena. En concreto, pasa de 6 a 5 ediles en la capital del Segura.

La nueva concejal no adscrita lanza dos advertencias a la cúpula nacional. La primera, por favorecer con sus decisiones "guerras internas, carentes de sentido", y la segunda, por permitir que sigan en Vox algunos cargos que "no han pensado en el proyecto sino en ellos mismos". La abogada insiste: "Esta deriva está generando una imagen de difícil recuperación de no producirse grandes cambios y volver al Vox que éramos".

Tan solo 24 horas después de la salida de María Guerrero en Murcia, se registró otro portazo a la gestión orgánica que Santiago Abascal está realizando en el partido. En este caso, la coordinadora de Vox en en Campos del Río: Marisa Ruiz.

"Los acontecimientos que se están produciendo en los últimos tiempos, así como la situación interna y el rumbo que está tomando la organización, han hecho que deje de sentirme identificada con el proyecto y con la manera en la que se están gestionando determinadas cuestiones", según subraya Ruiz, en sintonía con Guerrero.

"Por coherencia personal y por respeto a mis principios y valores, considero que lo más honesto es dar un paso al lado y cerrar esta etapa de manera definitiva".