Las claves
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"Se fue con él a Melilla. Se fue con él a Aragón de jefe de Gabinete. Lleva toda la vida con él". Los mandos de la Policía Nacional han vivido en los últimos días con estupefacción la caída tanto del director adjunto operativo (DAO), José Ángel González, como del que era su hombre para todo, su mano derecha, el comisario Óscar San Juan.
El primero dimitió, a instancias del ministro del Interior, el pasado martes, al conocerse que era investigado judicialmente por una supuesta agresión sexual a una subordinada.
El otro, al que dentro de la Policía muchos llamaban Mini-DAO, ha sido expedientado y suspendido de empleo y sueldo, tras ser acusado de encubrir los hechos.
La denunciante, agente de policía, acusa a San Juan de coaccionarla para evitar que pusiese una denuncia contra la máxima autoridad en el cuerpo.
Aunque el estupor inunda la Policía tras lo ocurrido, lo cierto es que a muchos no les sorprende el papel de San Juan en el relato que narra la querella presentada por la presunta víctima, y que el Juzgado de Violencia sobre la Mujer número 8 de Madrid ya ha admitido a trámite.
La proximidad de San Juan con González, del que ha sido siempre asesor, era de sobra conocida en el Cuerpo Nacional de Policía. Según las fuentes consultadas, era más que proximidad: Óscar San Juan era una extensión del propio José Ángel González, alias Jota.
Tanto es así que el ahora ex DAO, quien le aupó como asesor directo suyo y como comisario, le ha querido tener siempre cerca. "En cada movimiento que ha tenido Jota, se lo ha llevado de la mano. Ha ascendido con él. Incluso, se ha llevado una Medalla de Plata acompañándole", señala otro mando en conversación con EL ESPAÑOL.
Tan ligados estaban el uno al otro que, de acuerdo con la querella, el día de la agresión sexual ambos comían juntos en un restaurante de Madrid cuando el entonces director adjunto operativo de la Policía Nacional requirió por teléfono la presencia de la víctima allí, en aquel local.
Coacciones
Era 23 de abril de 2025. Horas después, según la denuncia, el DAO cometió la agresión sexual en la vivienda oficial en la que residía, un apartamento propiedad del Ministerio del Interior.
El abogado de la agente ha solicitado al juez que San Juan acuda a declarar como testigo. Según la querella, el comisario San Juan, quien presuntamente coaccionó a la mujer para que no denunciara.
El 7 de julio, sólo tres meses después de los hechos, ella estaba ya de baja. Ese día, de acuerdo con su relato, recibió hasta cinco llamadas de teléfono desde el móvil personal de San Juan. No respondió.
Poco después, el jefe de Gabinete del DAO volvió a telefonearla. Esta vez sí atendió la llamada. Fue el 13 de julio. El letrado de la mujer ha aportado al juzgado ese listado de comunicaciones al juez para acreditarlo.
En esa conversación, el comisario propuso a la denunciante, textualmente, lo siguiente: que eligiese "a qué destino/puesto de trabajo quiero ir y que cuando lo tenga pensado se lo mande por WhatsApp".
"Te ha dicho que me llames"
En la llamada, la agente le advirtió de que no pensaba dejar impunes los hechos y que emprendería acciones legales por las agresiones, faltas de respeto y abusos que atribuye a José Ángel González.
Según la querella, San Juan respondió que "no sabe de qué le hablo" y que solo llamaba para conocer "mis intereses", a lo que la agente replicó: "Tú me llamas porque él [el DAO] te ha dicho que me llames".
La querella anticipa que la denunciante posee, además de un largo audio sobre la presunta agresión sexual, una grabación de la conversación con la 'mano derecha' del DAO como prueba.
"Esta conducta constituye inequívocamente un intento de coacción mediante oferta de compensación laboral (destino a elección) a cambio del silencio de la víctima, utilizando a un subordinado directo para evitar la denuncia y 'tapar' el escándalo público", señala la querella.
Suspensión de empleo y sueldo
La carrera de Óscar San Juan alcanzó su cénit, precisamente, tras su actuación como presunto encubridor de la agresión. El pasado 12 de octubre, fue condecorado por Fernando Grande-Marlaska, tres meses después de las supuestas maniobras para acallar a la querellante.
El ministro del Interior le otorgó la única medalla de plata al Mérito Policial que ese día se le concedió a un comisario. Es el galardón policial más alto que puede recibir cualquier agente del Cuerpo.
Ahora, el camino de estos dos hombres, que siempre han ido a un mismo destino de la mano, se bifurca.
El ya exDAO, tras beneficiarse de una treta política, con la que Marlaska le prolongó su cargo más allá de la edad de retiro, pasa ahora a estar jubilado, esquivando así su sometimiento al régimen disciplinario de la Policía.
En cambio, el comisario Óscar San Juan, cesado de forma fulminante este miércoles, tiene ya abierto un expediente disciplinario y está suspendido de empleo y sueldo.
