Las claves
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El sistema automatizado de cruce de antecedentes de la base de datos Adextra, utilizada por las unidades de Extranjería de la Policía Nacional, lleva más de dos meses sin funcionar. La avería técnica afecta al mecanismo de filtrado masivo de antecedentes policiales.
Esta situación ha disparado la carga de trabajo en determinadas provincias y puede comprometer los plazos de futuros procesos extraordinarios si no se adoptan medidas urgentes. Se trata del filtrado para solicitudes de permisos de residencia temporal de extranjeros, que los agentes comprueban siempre si tienen o no antecedentes.
La incidencia afecta específicamente al sistema que realiza el descarte automático de solicitudes sin antecedentes. Antes del error estos perfiles eran descartados automáticamente por el sistema. Ahora los policías están teniendo que comprobar uno por uno, manualmente, cada resultado.
Esa grave incidencia informática se viene produciendo desde el 10 de diciembre, según fuentes policiales conocedoras de los hechos relatan a EL ESPAÑOL. Desde entonces, según denuncia el Sindicato Unificado de Policía (SUP), los agentes están doblando turnos desde hace dos meses para poder comprobar manualmente los antecedentes en todas las bases de datos policiales y autonómicas disponibles.
Al no funcionar el sistema que cruza automáticamente la información y facilita el trabajo a los especialistas en extranjería, cada solicitud debe ser revisada una por una, lo que ha multiplicado el esfuerzo de las plantillas.
El fallo se detectó primero en la UCRIF de Cataluña, una de las más colapsadas de todo el país. Este problema se produce justo en el momento en que el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, está promoviendo una regularización masiva de 500.000 inmigrantes que se encuentran ilegalmente en España y están acudiendo en masa a las dependencias policiales de todo el territorio. Una situación que amenaza con colapsar a las unidades dedicadas a la lucha contra las redes de trata y la inmigración ilegal.
Según explica el SUP, desde el pasado 10 de diciembre el mecanismo automatizado que permite el descarte masivo de solicitudes sin antecedentes no está operativo.
"Es importante precisar que las bases de datos policiales y administrativas continúan funcionando con normalidad", subrayan. La incidencia, insisten, se circunscribe al sistema que realiza el filtrado automático, lo que obliga a que las comprobaciones deban efectuarse ahora de forma manual.
Es decir, la tecnología que permite que los datos de distintas bases de datos del Ministerio del Interior se consulten de forma simultánea.
De 200 consultas al día a 2.000
El impacto en las unidades especializadas ha sido inmediato. Antes de la caída del sistema, determinadas provincias gestionaban entre 100 y 200 consultas diarias de antecedentes. Desde entonces, el volumen se ha multiplicado hasta situarse entre 1.000 y 2.000 consultas al día.
En el caso de Barcelona, la acumulación de expedientes pendientes se aproxima ya a los 30.000, pese a que las plantillas han tramitado más de 10.000 expedientes urgentes mediante un esfuerzo extraordinario.
Cada consulta manual, advierte el sindicato, implica un análisis completo en el Sistema de Seguridad, con verificación en las distintas bases policiales nacionales y autonómicas. "No se trata de un trámite meramente administrativo, sino de una comprobación directamente vinculada a la seguridad pública", recalcan.
La Policía Nacional, añaden, está garantizando que ningún expediente sea informado sin la verificación correspondiente. Sin embargo, la sobrecarga estructural tiene consecuencias directas en los tiempos de tramitación.
Regularización "exprés"
En este contexto, el SUP advierte de que una eventual regularización extraordinaria o un proceso “exprés” en materia de extranjería podría verse afectado por la situación técnica actual si no se adoptan medidas inmediatas.
Un incremento masivo de solicitudes sin que el sistema automático esté plenamente operativo supondría, según el sindicato, retrasos significativos en la resolución de expedientes, mayor presión sobre las unidades encargadas de la verificación de antecedentes y un riesgo de tensión operativa que obligue a priorizar urgencias en detrimento de otros ámbitos de investigación.
“Los agentes están realizando las comprobaciones con el mismo rigor y profesionalidad que siempre. La verificación manual no reduce garantías, pero sí exige más tiempo y recursos humanos”, sostiene el SUP. Y añade: "Cuando una herramienta automatizada falla, el volumen de trabajo se multiplica, y sin refuerzos adecuados el sistema se ralentiza inevitablemente".
Refuerzo
El sindicato considera imprescindible reforzar los servicios de gestión informática responsables de estos sistemas para prevenir futuras incidencias. A su juicio, las unidades técnicas encargadas del mantenimiento y desarrollo de herramientas como el sistema de filtrado automatizado deben contar con medios materiales y personal especializado suficientes.
"En la actualidad, los servicios técnicos informáticos no son un elemento accesorio, sino una pieza clave para el funcionamiento eficiente de la Administración y para garantizar procesos seguros y ágiles", señalan.
Por ello, el SUP exige la resolución técnica urgente del sistema de filtrado automático, refuerzos extraordinarios de personal mientras persista la incidencia y un refuerzo estructural de los servicios informáticos y de soporte tecnológico. Asimismo, reclama un plan de contingencia que evite que futuras incidencias vuelvan a generar acumulaciones masivas y una evaluación realista del impacto que esta situación puede tener en cualquier procedimiento extraordinario en materia de extranjería.
"La seguridad jurídica y la seguridad ciudadana deben ir de la mano. Cualquier proceso administrativo de gran volumen requiere sistemas informáticos robustos y plantillas dimensionadas adecuadamente", concluye el sindicato.
