Las claves
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Aragón vive hoy una jornada electoral decisiva que podría consolidar el cambio de ciclo iniciado en la última legislatura.
Según los datos del último barómetro de GAD3, el escenario político en las Cortes de Aragón se encamina hacia un reforzamiento del centroderecha, con un Partido Popular que roza su techo electoral y un Vox que emerge como la pieza clave para la gobernabilidad.
De esta forma, el actual presidente y candidato popular, Jorge Azcón, lograría una victoria contundente con una horquilla de 28 a 29 escaños, a 5 o 6 de la mayoría absoluta.
Este resultado supone un crecimiento sólido respecto a los anteriores comicios, captando el voto útil del espectro conservador y dejando al histórico Partido Aragonés (PAR) al borde de la desaparición parlamentaria.
No obstante, los 34 escaños que marcan la mayoría absoluta siguen quedando fuera de su alcance en solitario.
En el otro lado del tablero, el PSOE de Pilar Alegría se enfrenta a uno de sus peores pronósticos históricos en la región.
La encuesta les sitúa en una franja de 17-18 diputados, una caída significativa que refleja el desgaste de la marca socialista y el fracaso de la apuesta por una candidata de perfil ministerial para revertir la tendencia.
La fragmentación a su izquierda tampoco ayuda: mientras la Chunta Aragonesista (CHA) aguanta el tipo con 5 escaños, formaciones como Podemos e Izquierda Unida luchan por no quedar reducidas a la irrelevancia.
Por su parte, la verdadera noticia de estos sondeos es el ascenso de Vox. Con una proyección de 12 a 13 escaños, la formación de Alejandro Nolasco casi doblaría su presencia actual.
Este crecimiento no solo asegura que el bloque de la derecha supere con creces la barrera de la mayoría absoluta, sino que otorga a Vox una posición de fuerza inédita para exigir entrar en un futuro ejecutivo regional con un peso específico mucho mayor.
El mapa político que dibujan las encuestas muestra un Aragón más bipartidista en sus bloques, pero dependiente de pactos sólidos.
Aragón Existe, que irrumpió con fuerza en el pasado, mantendría una presencia discreta (2-3 escaños), insuficiente para ejercer de contrapeso ante la suma de PP y Vox.
Con estos datos sobre la mesa, la incógnita no parece ser quién ganará, sino cómo se articulará el próximo gobierno en el Pignatelli y hasta qué punto el retroceso de la izquierda en Aragón es el preludio de un cambio de tendencia a nivel nacional.
