Vivía como 'okupa', tomando toda clase de precauciones, en una masía abandonada en un pueblo de la provincia de Tarragona. Sabía que con sus violentas exhortaciones a favor de la yihad pronto sería un objetivo para las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado. No ha logrado, sin embargo, ocultarse durante mucho tiempo.

El pasado lunes, los agentes de la Comisaría General de Información (CGI) de la Policía Nacional y los especialistas en terrorismo de los Mossos d" Esquadra han detenido a un yihadista en la localidad de Vespella de Gaia (Tarragona) por su presunta participación en el delito de adoctrinamiento activo de terceros.

A sus adeptos, a los que inculcaba los postulados más radicales del islam, les instaba a salir a la calle a cometer actos violentos, principalmente decapitaciones.

Durante la investigación se ha podido constatar como este sujeto, el cual había jurado lealtad a Daesh, el autodenominado Estado Islámico, se encontraba altamente radicalizado y plenamente adherido a los postulados ideológicos de la organización terrorista.

La operación se ha desarrollado de forma conjunta entre la Comisaría General de Información y la Brigada Provincial de Información de Tarragona, ambas de la Policía Nacional, y la Comisaría General d' Informació de los Mossos d' Esquadra de Tarragona. A su vez, ha sido coordinada por la Fiscalía de la Audiencia Nacional y dirigida por el Juzgado Central de Instrucción nº 3.

Muy radicalizado

La investigación comenzó en enero de 2022, aseguran fuentes policiales a EL ESPAÑOL, cuando los expertos en la lucha contra el terrorismo detectaron a un individuo alineado con los postulados de Daesh que difundía material radical y violento de corte yihadista.

Durante la investigación los agentes verificaron como el detenido se encontraba altamente radicalizado y plenamente adherido a los postulados ideológicos de la organización terrorista, interiorizando sus mensajes y llevando a cabo un intenso proceso de difusión masiva de contenidos y mensajes yihadistas a terceros.

Además de incitar a quienes adoctrinaba en su entorno a salir a atacar a gente en la calle, el detenido incluso llegó a alardear de su compromiso con la organización terrorista, a la que habría realizado un juramento de lealtad.

Medidas de seguridad

Consciente de su actividad terrorista, tomaba diferentes medidas de seguridad para evitar ser localizado. Entre otras, efectuaba cambios constantes del lugar de residencia, ocupando viviendas deshabitadas y aisladas de los núcleos urbanos, que le permitieran tener un mejor control del exterior.



Los agentes destacaron su avanzado estado de radicalización junto a sus numerosos antecedentes penales -había cumplido pena privativa de libertad por un delito contra las personas-.

Fue el pasado lunes cuando se activó el dispositivo para apresarle. Tras su detención, los investigadores registraron la vivienda ocupada en la que residía. Allí se incautaron de medios electrónicos, terminales telefónicos y documentación de gran interés, aseguran las fuentes consultadas. Todo ello está siendo analizado por los investigadores.

En la mañana de este jueves el arrestado ha sido puesto a disposición de la Audiencia Nacional, donde se ha decretado su ingreso en prisión.

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