El director del Centro de Coordinación de Alertas y Emergencias Sanitarias, Fernando Simón, cree que el uso del pasaporte Covid para acceder al ocio noturno y a la hostelería, como ha pedido al juez el País Vasco, no tiene sentido con el 90% de la población diana vacunada con pauta completa en España. 

"¿Qué sentido tiene?", se ha preguntado Fernando Simón, que ha apuntado que el 90% de la población "podría tener ese pasaporte Covid con apretar dos botones en el teléfono", algo que no cree necesario porque "todo el mundo está prácticamente vacunado".

Sin embargo, sí ve el pasaporte Covid "útil" sobre todo en países con menor tasa de vacunación y, en España, para viajar al extranjero. No obstante, ha apuntado que para entrar en los locales de hostelería "tendría un impacto menos importante" y que "puede ser una herramienta más", según ha explicado en la conferencia inaugural del III Congreso de Médicos de Toledo.

Navidad

Fernando Simón ha destacado que España tiene una "situación muy distinta" a la de otros países del este de Europa y por ello, ha considerado que si las situaciones no son similares, no se deben aplicar las mismas medidas, aunque ha emplazado a "ver lo que va pasando en las próximas semanas" y ver qué se tiene que proponer cuando se vaya acercando la Navidad.

"Yo no me atrevería a decir que vamos a estar muy mal o muy bien, es muy difícil", ha reconocido Simón, que ha apuntado que el coronavirus es "impredecible", aunque ha considerado que España "parte de un punto quizá mejor que otros países por las coberturas muy altas de vacunación" y porque se mantiene el uso obligatorio de mascarillas en los interiores. Con todo, ha pedido prudencia e "ir dando un paso detrás de otro".

"Rita la Cantaora"

Simón también ha hablado sobre su papel como portavoz durante la pandemia de Covid. Respecto al manejo de la información, ha admitido que en esta pandemia "ha habido mucha presión por que la información fuera la verdad" y la verdad "no la tenemos".

Del mismo modo, ha reconocido que durante la pandemia ha habido "una caza de brujas" bajo todo su equipo, queriendo acceder a la vida privada de sus miembros.

"El problema es que un científico expuesto a esa presión, en muchos casos, por muy bueno que sea, va a acabar diciendo 'la próxima vez que informe 'Rita la cantaora'", ha aseverado el epidemiólogo en un Congreso en Toledo.

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