Sólo uno de los 24 presos de ETA que cumplen actualmente condena en la cárcel de Logroño, la prisión a la que el Ministerio del Interior traslada a día de hoy más etarras de toda España, ha mostrado un arrepentimiento real hacia las víctimas de la banda terrorista.

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Según un informe elaborado por funcionarios de prisiones al que ha tenido acceso EL ESPAÑOL, únicamente uno de los terroristas trasladados al centro penitenciario de La Rioja ha accedido a la conocida "Vía Nanclares", que busca el perdón, implica el reconocimiento del daño causado y un intento de reconciliación con las víctimas. Este reo es Iván Apaolaza Sancho. 

Según recoge ese informe, hay otro terrorista cumpliendo su condena que también habría mostrado "cierto interés por acogerse a este proyecto restaurativo".

Lo sorprendente, apuntan las fuentes penitenciarias consultadas, es que los restantes 22 etarras rechacen esta vía que se les proporciona desde Instituciones Penitenciarias. Ninguno ha optado por ella, y eso que la mayoría redactó una carta -las llamadas 'cartas tipo' cuestionadas por las víctimas-, donde venían a reconocer el dolor causado.

Apaolaza Sancho, que formó parte del comando Madrid, fue trasladado a La Rioja desde Granada en julio de 2020. Cumple todavía una condena de 35 años por pertenencia a organización terrorista, atentado y depósito de armas y municiones. 

Según aseguron desde Prisiones al ordenar su acercamiento, "acepta la legalidad penitenciaria, reconoce el daño causado y ha pedido perdón por el sufrimiento provocado".

La prisión de Logroño, según denuncian colectivos como la Asociación de Víctimas del Terrorismo (AVT) es el centro penitenciario al que el ministro Fernando Grande-Marlaska está ordenando trasladar más etarras desde otras regiones de la geografía española. Los funcionarios consultados por este periódico aseguran que esa cárcel, junto a la de Dueñas (Palencia), se ha convertido en una especie de "apeadero", antes del traslado definitivo de los internos a cualquiera de las tres cárceles vascas, donde la gestión ya es competencia del gobierno de esa comunidad autónoma.

Zabalo Beitia

Uno de los etarras que se encuentra en la prisión de La Rioja es Javier Zabalo Beitia, que cumple condenas de 72 años por el intento de asesinato de un concejal del PSE en 2001 y la colocación de un coche bomba en el aeropuerto de Málaga que no llegó a explotar.

Tal y como publicó EL ESPAÑOL, Zabalo Beitia fue trasladado desde Puerto I, en el Puerto de Santamaría (Cádiz), gracias a los informes médicos elaborados por una médico exdirigente de Batasuna.

Fue el pasado 8 de junio de 2020 cuando Zabalo remitió su carta a la dirección de la cárcel pidiendo "designar como médico de confianza" a la doctora en cuestión. En esa carta delegaba "la posibilidad de realizar cuantas gestiones resulten pertinentes en relación a mi estado de salud, entre ellas y particularmente ponerse en contacto con y recabar información de los servicios médicos del centro penitenciario en el que me encuentro". Meses después sería enviado a Valladolid, y posteriormente acercado a Logroño.

Visitas de EH Bildu

Según denuncian las fuentes penitenciarias en el informe que ha podido consultar EL ESPAÑOL, se ha podido constatar cómo en la cárcel riojana se han realizado varias visitas de personas que formarían parte de una organización de "justicia restaurativa". Esas personas iban acompañadas de miembros de la propia Secretaría General de Instituciones Penitenciarias para ser recibidos por el director y después entrevistarse con los etarras. 

Ha habido otras controvertidas visitas que han llamado mucho la atención a los profesionales de la prisión: "Por lo inusual y por su constancia", aseguran las fuentes consultadas. Son las visitas realizadas por diputados y senadores de EH-Bildu.

Una de las personas que acudió a ver a los miembros de la banda terrorista en esa cárcel es Izaskun Duque Santa Coloma, diputada autónomica. Duque Santa Coloma, que además ostenta la responsabilidad de política institucional en la formación abertzale, se entrevistó con un buen número de presos de ETA el pasado 8 de julio, según ha podido saber EL ESPAÑOL. 

Otro responsable de EH-Bildu insistente en sus visitas a los presos es el senador Gorka Elejabarrieta Díaz. Tuvo encuentros con dos sanguinarios como Juan Antonio Olarra Guridi, ex jefe militar de ETA, y su mujer, Ainhoa Mujica Goñi, pertenecientes al comando Madrid. Ambos llegaron a Logroño el pasado mes de marzo procedentes de Granada.

Elejabarrieta también se ha reunido con Juan Jesús Narváez Goñi y su mujer Itziar Alberdi Ulanga. Estos etarras -apuntan las fuentes consultadas- serían actualmente "los pesos pesados" del colectivo de ETA: "Marcan ciertas directrices ante el resto".