Los célebres "quince minutos de fama" que proclamó Andy Warhol le llegaban este miércoles a Mercedes González (Madrid, 1975). Su frase "bueno, pues se acabó la cordialidad", preludio de un público y por momentos surrealista rifirrafe público con José Luis Martínez-Almeida en la rueda de prensa conjunta de ambos en el Ayuntamiento de Madrid, se convertía en pocos minutos en uno de los momentos políticos más comentados y viralizados de la jornada.

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Como Delegada del Gobierno en Madrid, González barría para casa y le advertía al alcalde que defendería al Ejecutivo de Pedro Sánchez "cada vez que tú le des una patada", mientras que Almeida decía que defendería "a los madrileños" y González replicaba arremetiendo contra la gestión de la Covid hecha por la Comunidad de Madrid. "De aquí sacamos un disco de Pimpinela" zanjaba González, mientras Almeida sonreía y recogía el guante: "Sí, efectivamente".

A simple vista, una embarazosa situación, dado que a pesar del antagonismo lógico entre un dirigente del PP y otra del PSOE no parecía el marco de una rueda de prensa conjunta, tras una visita institucional, el más adecuado para confrontar políticamente.

Un momento de la rueda de prensa conjunta. R. Albarrán / Ayuntamiento de Madrid.

En este caso, además, a cuenta de la pandemia y de la idoneidad o no de adoptar nuevas medidas restrictivas o, como reclama el primer partido de la oposición, adoptar un "plan B jurídico" para en el futuro adoptar medidas severas como los toques de queda o los confinamientos perimetrales sin necesidad de recurrir a artículos excepcionales de la Constitución, una idea que los socialistas rechazan.

"Son muy amigos"

Pero quienes conocen a los protagonistas de la polémica niegan que fuese para tanto. "Dudo que Mercedes se haya sorprendido, conoce muy bien al alcalde" asegura a EL ESPAÑOL la concejal socialista Mar Espinar, amiga de la Delegada y compañera en el grupo municipal desde 2015.

"Pero si son muy amigos" afirman otras fuentes municipales. Algo que confirman fuentes del equipo de Almeida, donde sí les sorprendió un poco el tono severo de la Delegada contra el Gobierno de Isabel Díaz Ayuso.

La relación entre ambos se fraguó en la legislatura de Manuela Carmena como alcaldesa, y en una por momentos tensa comisión de urbanismo en la que González llevaba la voz cantante contra algunos aspectos del proyecto de Madrid Nuevo Norte, la antigua Operación Chamartín, un importante ensanchamiento de la capital que finalmente se pondrá en marcha.

González y Almeida, en su reunión de este miércoles. EFE

Espinar dice que llevarse bien con Almeida es fácil pese a las diferencias ideológicas y asegura que González lo que defendió en esos momento fue que en cualquier operación urbanística debe haber algún beneficio tangible para la ciudad.

El "gusanillo" en la Universidad 

Pero volvamos a 2015 para ir aún más atrás en el tiempo. El candidato socialista en aquellas elecciones municipales era Antonio Miguel Carmona. No era un desconocido para Mercedes González.

En los años noventa, cuando cursaba Periodismo en la Universidad San Pablo Ceu, Carmona fue su profesor de Economía, y según muchos "le metió el gusanillo de la política" si bien, afirman, ya venía con una orientación "de izquierdas". No lo ocultaba y se significaba discutiendo en clase, dentro del centro universitario de la Asociación Católica de Propagandistas, de orientación más conservadora.  

De izquierdas y "empollona" la recuerdan sus compañeros. "Era una estudiante ejemplar, muy metódica" afirman quienes coincidieron en su misma promoción. Algo que a juzgar por el juicio de su compañera, la concejal Espinar, no ha perdido. "Ella es muy metódica. Le gusta conocer el terreno, eso en política es muy importante, y más en política municipal. Dudo que haya hablado de algo que no haya visitado previamente" asegura a este diario la dirigente municipal del PSOE.

Sin embargo, y precisamente en relación al 'dúo Pimpinela' con el alcalde, otras voces dentro del Partido Socialista de Madrid (PSM) consideran que su estilo es más "impulsivo" que "institucional". Consideran que su antecesor en el cargo en la Delegación del Gobierno, el ahora dimitido como líder del PSM José Manuel Franco, era más discreto en su proceder. 

De Simancas y Sánchez 

Pero para González, si Carmona fue su más temprano mentor político, en sus tiempos universitarios, otro hombre importante del socialismo madrileño, Rafael Simancas, es alguien fundamental en su biografía política.

"Ella es una simanquista hasta la méduda" afirman varias fuentes del PSM para describir gráficamente su relación con el que fuera líder del partido y hoy portavoz adjunto del Grupo Socialista en el Congreso de los Diputados. Y aunque con el presidente del Gobierno no es tanta su relación personal, siempre fue una "sanchista de la primera hora" dentro de la lucha fratricida que se produjo en el seno del PSOE en los años 2016 y 2017. 

En un momento de crisis como el que viven los socialistas, ya superado por Más Madrid, el partido de Íñigo Errejón y Mónica García, tanto en la capital como en la Asamblea de Madrid, a nadie se le escapa que alguien como González, con experiencia, un importante cargo institucional (el que por ejemplo ocupó Cristina Cifuentes antes de convertirse en presidenta de la Comunidad de Madrid) y un perfil público creciente, podría ser una apuesta de futuro.

Si se diera ese futurible, puede que el 'dúo Pimpinela' con Almeida pudiera reencontrarse, aunque en esta ocasión en una batalla menos de fogueo que la rueda de prensa de este miércoles en el Ayuntamiento de Madrid. El tiempo dirá.