Los partidos han enviado ya a los hogares de los madrileños sus folletos y papeletas para el 4-M. Esta estrategia publicitaria tiene un valor especial en un momento en el que los mítines multitudinarios no pueden celebrarse por las circunstancias que impone la pandemia

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La propaganda de Isabel Díaz Ayuso, presidenta de la Comunidad de Madrid y candidata por el Partido Popular, es la más sencilla de todas. Su equipo, siguiendo la estrategia de los recientes vídeos electorales, envía una imagen suya con un único mensaje: "Libertad". No hay más texto que ese, ni carta apelando a sus votantes, ni un guion con las propuestas del programa.

En el extremo opuesto está el folleto remitido por Unidas Podemos. La imagen de Pablo Iglesias no aparece por ningún lado. Lejos queda la que fue su primera campaña electoral, la de las Elecciones Europeas de 2014, en la que apostó por su rostro como gran reclamo. 

Isabel Díaz Ayuso durante el acto de campaña en Las Rozas.

Unidas Podemos recurre a una ilustración que representa un edificio cualquiera de la capital en el que cuelgan varias pancartas que componen, juntas, el lema de su campaña: "Que hable la mayoría".

Al lado de ese dibujo Iglesias firma de su puño y letra un mensaje a los electores que viene a ser un a por ellos: "En esta campaña vas a oír mil veces que no hay nada que hacer, que el partido ya está perdido, que Madrid es de derechas, que el PP ganará estas elecciones, que no hay más remedio que resignarse a un Gobierno de Ayuso con Vox. Pero sabemos que eso es mentira. Que somos más. Que solo tenemos que expresarnos. Que podemos ganarles". 

Ciudadanos ancla la imagen de su candidato, Edmundo Bal, junto a la de Inés Arrimadas y Begoña Villacís, los rostros más conocidas de la formación. El partido naranja enumera las razones por las cuales el elector debería escoger a Bal el próximo 4 de mayo: "Preparación, capacidad, trabajo, valentía, integridad, honradez, sensatez y moderación".

Ciudadanos juega en esta campaña la baza de que es el partido que podría evitar que triunfara el extremismo: "¿Sabías que Cs está a 10.000 votos de evitar que los extremos decidan el futuro de Madrid?", asegura la papeleta remitida a los hogares madrileños. 

Edmundo Bal, candidato de Ciudadanos, durante el arranque de la campaña. Luca Piergiovanni Efe

Vox, por su parte, acude al mensaje que sus dirigentes están repitiendo en todos sus mítines: "Protege Madrid". Debajo de ese lema, las imágenes de la candidata Rocío Monasterio y Santiago Abascal, presidente del partido.

En el reverso del folleto, empleando un lenguaje apocalíptico, dibujan el panorama de una población acosada por la inmigración ilegal, los "okupas" y la inseguridad, con unos barrios "cada vez más degradados" que observan cómo se "despilfarra" el dinero en "adoctrinamiento en las aulas".

En el folleto del PSOE Ángel Gabilondo apela a un ciudadano que no busca "la bronca, el odio y la furia con que se identifica a Madrid últimamente". Un votante alejado "del sectarismo" y que dice no "a la ultraderecha".

Gabilondo asegura que su gestión sería la de un presidente "sin extremismos", con la intención de formar "un gobierno progresista y centrado". 

Mónica García, la candidata de Más Madrid, destaca en la propaganda electoral su condición de "médica y madre": "Yo soy médica y creo que a la política le falta mucho de lo que hay en la Sanidad".

Para las elecciones del 4 de mayo, García quiere un Madrid en el que "las mujeres lideremos el futuro sin temor a la discriminación, la desigualdad o las brechas de género". 

Todas las formaciones remiten junto a sus folletos el sobre con la papeleta respectiva, para que los ciudadanos pueden salir ya de casa con el voto en su bolsillo. Para eso, aún falta una semana y media.