El ministro del Interior, Fernando Grande-Marlaska, ha decidido no conceder el ascenso a general al coronel Diego Pérez de los Cobos. Su nombre figuraba entre los aspirantes a los nuevos ascensos en el seno del Instituto Armado. Sin embargo, una vez llegaron a la mesa del máximo responsable del ministerio el elenco de nombres, el reputado coronel no fue uno de los escogidos.

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Según publicó El Confidencial y ha podido confirmar EL ESPAÑOL, de los Cobos vuelve a ser de este modo defenestrado por Marlaska, después de que el año pasado le cesara al frente de la Comandancia de Madrid cuando se negó a proporcionarle información sobre la investigación de las responsabilidades del Gobierno tras las convocatorias del 8-M en los albores de la pandemia.

Tal y como ha podido comprobar EL ESPAÑOL, son 5 los hombres escogidos para el ascenso por las altas instancias de Interior. El General de Brigada José Antonio Berrocal Anaya pasa a General de División del Cuerpo. El coronel Miguel Ángel Herraiz Alarcón, jefe del Servicio de Seguridad de la Casa de su Majestad el Rey asciende a General de Brigada.

Por su parte, el coronel Gregorio Pérez Turiel se convierte también en General de Brigada. Lo mismo ocurre con los coroneles Francisco Javier Almiñana Boluda y Eduardo Isidro Martínez Viqueira.

Todos ellos han sido propuestos por Interior a Defensa, que es quien designa finalmente a los nuevos generales. Ni rastro entre ellos de Pérez de los Cobos, quien fue el máximo responsable del máximo responsable del operativo policial durante el referéndum ilegal del 1-O.

Su cese

"Es una investigación delicada para el Gobierno y tenemos que conocer lo que la Guardia Civil está entregando a la jueza". Éste fue el motivo que la directora general del instituto le dio el pasado mes de mayo al coronel de los Cobos al comunicarle la decisión "de la cúpula del Ministerio" de cesarle de manera fulminante como jefe de la Comandancia de Madrid.

El año de la pandemia estuvo marcado de manera indudable en el seno de la Benemérita por ese cese. Fue relegado de su puesto de forma fulminante por "no informar del desarrollo de investigaciones y actuaciones de la Guardia Civil".

Las pesquisas sobre las que se le inquiría las estaban realizando sus subordinados. Los agentes a cargo del coronel ejercían como comisión de Policía Judicial por orden de la juez Carmen Rodríguez Medel y respondían ante ella y nadie más de sus averiguaciones. 

Su objetivo era tratar de dilucidar las posibles responsabilidades del Gobierno en la organización de las manifestaciones del 8-M en los albores de la pandemia