Los 52 presidentes de los colegios médicos de cada provincia española votarán el próximo 27 de febrero a su representante nacional. Unas elecciones diferentes, celebradas en mitad de la pandemia del coronavirus, a las que se presentan cuatro aspirantes con visiones muy diferentes sobre aspectos de plena actualidad como, por ejemplo, la eutanasia.

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A las puertas de que España se convierta en el sexto país del mundo donde será legal que se te practique esta técnica, los cuatro aspirantes a presidentes del Consejo General de Colegios Oficiales de Médicos (CGCOM) tiene visiones muy dispares.

Por un lado, están los dos actuales miembros de la directiva del CGCOM, Tomás Cobo (vicepresidente primero, anestesiólogo y cántabro) y Serafín Romero (médico de Familia en Córdoba y actual presidente). Ambos, en todas sus declaraciones públicas, se han mantenido en una línea políticamente correcta en la que prima dotar de seguridad jurídica al sanitario y dar “garantías” al paciente.

Aceptando la decisión del Congreso de los Diputados, ambos candidatos, con sus pequeñas diferencias, abogan por poner en marcha una ley de cuidados paliativos junto con la de eutanasia.

Por ejemplo, el actual presidente aseguró en una rueda de prensa cuando comenzaba a iniciarse este trámite legislativo que era "un error" que la ley de eutanasia saliera adelante "sin estar incluida en una norma de atención integral".

"No podemos permitirnos que los pacientes que están al final de la vida, ante una situación de sufrimiento insoportable, piensen que la única solución que tienen es tomar la decisión de no seguir viviendo", alegaba el presidente.

Para Romero una de las bases más importantes de la norma es que garantice la objeción de conciencia de los médicos. Al igual que se hizo con la ley del aborto.

Sedación paliativa

Como organismo oficial, el Consejo General de Colegios Oficiales de Médicos se ha pronunciado en más de una ocasión sobre este tema, tanto bajo el mandato de Serafín Romero como anteriormente. Siempre han defendido que su Código de Deontología de 2011 (en contra de la obstinación terapéutica y a favor de la autonomía del paciente) defiende "que prevalece por encima de cualquier tipo de indicación médica" y a la sedación paliativa como buena praxis.

Esta también es la línea que ha defendido en multitud de ocasiones su actual vicepresidente y, ahora candidato al cargo, Tomás Cobo. El anestesista, como Romero, no entra en la idoneidad de la ley en términos éticos sino en que se ha aprobado con mayoría y su trabajo, como médicos, es "dar garantías".

Pero Cobo sí pone una pega muy grande al redactado y es en la parte que se refiere al registro de objetores. La ley recoge la presencia de un listado de profesionales que se vayan a negar a practicar la eutanasia. Algo que, a su parecer, puede atentar contra la protección de datos.

Sus posiciones son diferentes a las de la candidata y anestesista madrileña, Luisa González. La que se ha convertido en la primera mujer candidata a presidir a los médicos españoles es vicepresidenta del Colegio de Médicos de Madrid.

El órgano colegial de la capital se ha mostrado en reiteradas ocasiones reticente a la ley de eutanasia, afirmando que van en contra de los principios médicos y que, incluso, "no es garantista". Su candidatura es el reflejo del poder que quiere tomar el colegio madrileño en el organigrama nacional aunque, fuentes cercanas al proceso electoral ven a González lejos de conseguir la presidencia.

En ejercicio libre

El alma más libre de los candidatos -y que más ‘sale’ de la línea marcada por el resto de aspirantes-, es Pablo Lázaro. El especialista en dermatología médico quirúrgica fue durante cuatro años miembro de la antigua Junta Directiva del Colegio de Médicos de Madrid. Junta a la que sacó de la presidencia Luisa González.

Lázaro tiene como uno de sus objetivos principales la defensa del médico en ejercicio libre y sus derechos (es decir, aquel profesional fuera del sistema público). Y es que, en la actualidad, los Colegios Oficiales de Médicos no tienen capacidad para intervenir en cuestiones relacionadas con los derechos económicos de los médicos en ejercicio libre. Algo que él quiere cambiar.

Su condición de no pertenecer a ningún colegio que apoye su candidatura hace de su elección la más compleja de todas, aunque no por ello imposible. Un hecho que podría cambiar si, en lugar de votar los presidentes de los colegios provinciales, lo hicieran todos los médicos colegiados de España.

Es más, esa es una de sus principales ideas si llega a la presidencia del CGCOM: un cambio estructural y estatutario de la organización basado en la participación, cambiando el sistema de elección de sus diferentes cargos y el funcionamiento interno.

Hay que recordar que estas votaciones del próximo día 27 se harán en mitad de una pandemia donde las restricciones en los espacios cerrados siguen en pie. Por ello, la actual dirección del CGCOM no espera una gran presencia en su sede situada frente al Congreso de los Diputados.

Tesorero y más

Aunque siempre ha sido posible votar por correo certificado, la organización médica espera una mayor participación por este medio con motivo de la Covid-19.

Sea como fuere, los resultados de las elecciones al candidato de la presidencia del Consejo General de Colegios Oficiales de Médicos no deciden el total de la cúpula. El CGCOM tiene una forma distinta de funcionar a otros órganos colegiales y, por ello, miembros de su directiva pueden ser completamente opuestos.

En las elecciones de este día 27, además de al presidente, los 52 colegios elegirán al resto de cargos: tesorería y vicesecretaría general. A ellos votarán los citados representantes de los colegios de médicos provinciales y los actuales miembros de la Comisión Permanente del Consejo y vocales nacionales (que son 8).

Una votación más grande que configurará el resto de la cúpula directiva que acompañará al presidente de los médicos españoles y que, por ello, no tiene por qué ser unitaria. Este aspecto también es motivo de debate dentro del seno.

Algunos de los candidatos quieren hacer un cambio de estatutos y que la candidatura sea cerrada. Un equipo completo, contra otro. Pero, por el momento, las elecciones del día 27 seguirán permitiendo englobar una mayor diversidad entre la cúpula de los médicos españoles que representan a los más de 260.600 profesionales colegiados que hay en España.