Las residencias de mayores fueron el centro de la diana del coronavirus durante los meses más duros de la pandemia. Un año después, comienzan a ver la luz al final del túnel: el proceso de inmunización está próximo a concluir, con un 79% de los centros habiendo recibido la doble dosis de la vacuna; los brotes mantienen una clara tendencia a la baja y las comunidades ya plantean flexibilizar las restricciones que han cercado estos espacios desde que comenzara la pandemia. 

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Estos lugares han sido el primer grupo priorizado en el proceso de vacunación nacional y según un estudio realizado por la patronal de los centros de atención a las personas (Ceaps), casi ocho de cada diez residencias están ya cerca de lograr la total inmunidad. En concreto, hasta el 11 de febrero se habían vacunado se habían vacunado el 96% de los mayores y más del 90% de los profesionales en el 82% de los centros.

Según estos datos, el avance en la vacunación ya estaría sutiendo efecto y llevando los contagios a la baja: el 93% de las residencias que ya han completado el proceso están libres de brotes y no han registrado ningún caso. 

Una residente es vacunada contra el coronavirus en el interior de la Residencia San José, gestionada por las Hermanitas de los Ancianos Desamparados durante la continuación de la campaña de vacunación en Galicia. EFE/Brais Lorenzo

Lo cierto es que estas cifras están en concordancia con las del Ministerio de Sanidad, que en la última semana ha notificado un centenar de brotes en centros sociosanitarios, la mitad que los registrados hace 14 días y un número similar al registrado en la primera semana del año. 

En concreto, el departamento que dirige Carolina Darias ha informado de 103 brotes con 1.069 casos asociados, frente a los 161 de la semana anterior y los 201 y 216 de las dos previas, entre el 13 y el 29 de enero, cuando los contagios en general estaban en ascenso en el país. La primera semana de enero fueron 105.

"La vacuna ha hecho su efecto y ahora los centros son tremendamente más seguros", asegura Cinta Pascual, presidenta de la patronal de los centros de atención a las personas, quien apunta a la necesidad de los residentes de tener a su familia cerca y se muestra esperanzadora ante la vuelta a la "normalidad"

"Se intenta ir un poquito a la normalidad que hemos perdido a lo largo de un año de pandemia aunque hay que seguir con las medidas marcadas por las autoridades sanitarias y los aspectos higiénicas", señala.

na trabajadora de la residencia de mayores "Vitalia Canillejas" ayuda a una paciente. EFE

Algunas comunidades como Andalucía están comenzando a flexibilizar las restricciones sobre estos centros. Desde este sábado, en la región se permiten las salidas y las visitas en las residencias siempre que hayan pasado al menos siete días de la aministración de la segunda dosis de la vacuna, "periodo en el que se consigue inmunidad suficiente para la protección de las personas vacunadas frente a la Covid-19", señalan en la orden. 

En Baleares, el Govern acordó este viernes también permitir las salidas de los residentes "una vez estén todos vacunados" y con la salvedad de que si se prolonga durante más de 72 horas deberán mostrar una PCR negativa a su regreso, explicó la presidenta, Francina Armengol, que argumentó que la decisión responde a la demanda de las familias.

En Cataluña, el Ejecutivo está ultimando el plan de reapertura de los geriátricos, que prevé presentar la próxima semana, según avanzó el pasado miércoles admitió el secretario de Salud Pública, Josep Maria Argimon. En la comunidad, en los centros con más del 75% de inminizados, la positividad es aproximadamente cuatro veces inferior.