Sorpresa en el Congreso. La abstención de Vox permitirá al Gobierno convalidar el decreto que contiene el Fondo de Recuperación de 140.000 millones de euros, librando así a Pedro Sánchez de una derrota parlamentaria sin precedentes. La vicepresidenta Carmen Calvo evitaba, durante una comparecencia este jueves ante los medios, confirmar si ese decisivo apoyo se había negociado con los de Santiago Abascal.

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También eludía un agradecimiento expreso a Vox por su voto, limitándose a agradecer a todos los grupos "que han facilitado la aprobación" del decreto. Calvo arremetía además con gran dureza contra el PP por su voto en contra. "Resulta incomprensible que el principal partido de la oposición no haya sabido estar a la altura" afirmaba, poniendo especial énfasis en que el decreto "no es el reparto de los fondos" sino, aseguraba, un mero "preámbulo" para que luego se reparta el dinero de ayuda ante la pandemia. 

Poco después, el portavoz parlamentario de Vox, Iván Espinosa de los Monteros confirmaba la abstención de su grupo -que no había concretado en la tribuna de oradores- y negaba también cualquier tipo de negociación con el Gobierno. Su posición, argumentaba, se explica por un voto "en conciencia" para que los fondos aprobados el pasado verano por el Consejo Europeo lleguen "cuanto antes" a los españoles. Y que lo hagan, además, sin peleas entre los distintos niveles de la Administración. 

"Cada día que pasa, la economía española se deteriora un poco más. Y por lo tanto es absolutamente urgente que los fondos lleguen a los ciudadanos, con independencia de cuál sea el color del Gobierno que lo está gestionando" señalaba Espinosa de los Monteros. Además, y en una clara alusión velada al PP, el portavoz parlamentario de los de Abascal se refería a la "batalla soterrada" por el control de los fondos, en la que, en su opinión, "aquellos que están gobernando comunidades autónomas tienen mucho interés en ser ellos los que administren esos fondos".

Por su parte el número dos del PP, Teodoro García Egea, en Twitter, arremetía contra Vox por haberse abstenido. "El Gobierno no tenía los apoyos necesarios para aprobar su Real Decreto... Hasta que llegaron Vox y Bildu y salvaron el sistema clientelar que el Gobierno impone en el reparto de los fondos europeos. Luego vendrán con mociones de censura, pero Vox es un salvavidas para Sánchez" afirmaba la mano derecha de Casado.

Las cuentas no salían   

Hasta ese momento las cuentas no le salían al Ejecutivo, después de que Ciudadanos votase también en contra del decreto. El Ejecutivo recibió el año pasado el apoyo de los de Inés Arrimadas en varias situaciones comprometidas, singularmente las últimas prorrogas del estado de alarma. Un rechazo que se suma al de PP  y al de las formaciones del independentismo catalán. A unas horas de que arranque la campaña electoral en Cataluña, ERC se suma en esta ocasión al bloque del No. Ya el miércoles Gabriel Rufián anunciaba en Twitter su rechazo al decreto, argumentando que en el reparto de los fondos no se tenía en cuenta a las autoridades autonómicas o locales. 

Tampoco los cuatro diputados del PDeCAT, el partido de Artur Mas separado ahora de Junts per Catalunya, se mostraban dispuestos a salvar esta vez al Gobierno, cuyos Presupuestos sí votaron a favor, al contrario que sus antiguos compañeros de filas. Así las cosas, el Gobierno solo lograba 173 síes, con el apoyo del PNV, Bildu, los tres diputados que encabeza Íñigo Errejón, además de otros grupos minoritarios, entre ellos Ana Oramas, de Coalición Canaria, o José María Mazón, del Partido Regionalista de Cantabria (PRC).

Al final la abstención de los 52 diputados de Vox, de la manera más insospechada, evitaba que los noes fueran más,  permitiendo al Gobierno respirar tranquilo.