España registra el peor fin de semana de la pandemia. El Ministerio de Sanidad ha notificado 93.822 nuevos casos de Covid-19 este fin de semana, unas cifras muy superiores a las del fin de semana anterior, cuando el departamento que dirige Salvador Illa comunicó 84.287 casos positivos.

En total se han contagiado en nuestro país 2.593.382 personas desde que se desató la emergencia sanitaria a mediados del pasado mes de marzo. Y a este récord de casos notificados se suma una incidencia acumulada en máximos históricos: se sitúa ya en 885 frente a los 828 casos del viernes.

En el informe de este lunes también se han añadido 767 nuevos fallecimientos, en comparación con 400 el viernes y 455 el lunes pasado. Así, y de acuerdo a los datos recogidos por el Ministerio, hasta 56.2087 personas con prueba diagnóstica positiva han fallecido desde que el virus llegó a España. 

Las 767 muertes incorporadas al cómputo total este lunes se convierten ya en la octava cifra más alta comunicada por el Ministerio de Sanidad. Hay que remontarse a finales de marzo y principios de abril de 2020 para dar con datos de decesos tan elevados, cuando en un día se registraban 779 óbitos (9 de abril), 777 (4 de abril), 848 (3 de abril), 872 (2 de abril), 930 (1 de abril), 821 (31 de marzo) y 840 (28 de marzo). España afronta lo peor de la tercera ola.

"Empezando a descender"

El director del Centro de Coordinacion de Alertas y Emergencias Sanitarias, Fernando Simón, ha comentado en rueda de prensa que la evolución de los contagios evoluciona de "forma más lenta y estaríamos empezando a descender desde hace unos días".

Simón ha reconocido que "es probable" que el pico de la tercera ola "ya se haya alcanzado", a pesar de que este lunes se ha marcado récord de casos de la pandemia en un fin de semana: 93.822. "Estamos probablemente descendiendo pero necesitaríamos descender más rápido", ha valorado, insistiendo en que el pico de contagios se produjo el fin de semana pasado.

Por otro lado, el portavoz sanitario ha cargado contra las conocidas fiestas realizadas en nuestro país durante el fin de semana y los últimos días, en pleno pico de la tercera ola. "Nuestro sistema sanitario y nuestros sanitarios vuelven a estar muy cerca del límite. Tenemos responsabilidad las administraciones, pero también cada uno de nosotros. No me parece razonable que, con lo poco que queda para conseguir vacunar a todos nuestros vulnerables y a una gran parte de la población, vayamos a fastidiarla por hacer una fiesta antes de tiempo", ha denunciado el epidemiólogo.

Pese a la realización de estos eventos en uno de los peores momentos de la pandemia, se ha mostrado contrario al confinamiento estricto, ya que en estos momentos, con las fuertes restricciones impuestas por las comunidades autónomas, "hay pocas opciones más allá de salir a hacer la compra".

"Tenemos que poner medidas colectivas que se puedan controlar. Estamos viendo muchos ejemplos en los que si no hay un control externo, parece ser que la gente no cumple. Lo cual yo creo que es una pena", ha reflexionado.

Hospitalizaciones

En cualquier caso, ha recordado que las hospitalizaciones y las muertes se producen algunas semanas después del alza de los contagios. "Tenemos una ocupación hospitalaria y de UCI que es la más alta desde la primera ola en abril. Hay hospitales que todavía no han reprogramando el resto de actividad, pero algunos sí. Es una situación crítica pero no tiene nada que ver con lo que pasó en abril. Necesitamos no ya que empiece a bajar, sino que baje muy rápido para que no sufran al nivel que ya están sufriendo", ha indicado.

"Nuestro sistema asistencial está otra vez en una situación de muchísima tensión. Estamos en una situación en la que nuestras UCI no pueden soportar mucho más de lo que están soportando. Tendríamos que hacer un esfuerzo por incrementar las medidas de control", ha reclamado Simón, aunque ha reiterado nuevamente que "la situación no es equiparable a la de la primera ola", aunque sí "un poco por encima" de la segunda.