Desde que llegó hace algo más de dos años al Palacio de la Moncloa, el gobierno de Pedro Sánchez ha acercado a 98 etarras  que estaban distribuidos en prisiones de toda España a cárceles próximas al País Vasco o situadas en esa misma comunidad autónoma. Se trata de la mitad de los 197 presos de la banda terrorista que cumplen condena a día de hoy en el sistema penitenciario nacional.

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El goteo de traslados ordenados por el Ministerio del Interior, con Fernando Grande-Marlaska a la cabeza, ha sido constante a lo largo de los últimos meses. Ese flujo continuo dentro de las prisiones ha acrecentado sobremanera la preocupación de las víctimas y las asociaciones que las respaldan. 

El último de los acontecimientos en esta escalada de beneficios a presidiarios de ETA se conoció en la tarde de este miércoles. La Secretaría General de Instituciones Penitenciarias ordenó un nuevo traslado, en esta ocasión de tres internos, uno de los cuales, Aitor García Aliaga, contaba en su haber con delitos de sangre. Además, ordenaba la progresión a tercer grado de otros dos etarras.

García Aliaga llegará a la prisión de Burgos procedente del Centro Penitenciario de Jaén. Fue condenado en 2006 a 323 años de cárcel como autor del asesinato del general del Ejército de Tierra Justo Oreja Pedraza.

En 2004 fue condenado a 83 años por su participación en el atentado que acabó en 2001 con la vida del agente de Policía Nacional Luis Ortiz De la Rosa. Además, cumple condena por los delitos de pertenencia a banda armada, colaboración con banda armada, estragos, lesiones y tenencia de armas.

El segundo de los otros dos traslados responde al nombre de Joseba Segurola Beobide. Será enviado de Murcia I al Centro Penitenciario de Burgos. Ingresó en prisión en 2003 y cumple una condena de
20 años por los delitos de colaboración con banda armada, falsificación y depósito de armas y explosivos.

El tercero es el etarra Javier Pérez Aldunate. Llegará a la cárcel de Pamplona procedente del Centro Penitenciario de Córdoba. Ingresó en prisión en 2005 y cumple una pena de 20 años por atentado, banda armada, asociación ilícita, depósito de armas, falsificación y tenencia de armas sin licencia.

Sin colaborar con la justicia

Desde la Asociación Víctimas del Terrorismo recuerdan que a ninguno de ellos se les ha exigido que contribuyeran con su testimonio a las autoridades: "Como ya estamos más que acostumbrados, a ninguno de estos presos etarras se les ha exigido que colaboren con la Justicia: con firmar el papel tipo en el que todos aceptan la legalidad penitenciaria y se desvinculan de la banda terrorista, ha sido más que suficiente".

Para las víctimas resulta sobrecogedor y altamente peligroso comprobar cómo mes a mes cada vez hay más etarras de vuelta en regiones próximas al País Vasco. No es la única mala noticia en ese sentido que han recibido en los últimos meses. La transferencia efectuada por el Gobierno de Pedro Sánchez al PNV acerca del control de las cárceles en el País Vasco hace tan solo unas semanas las soliviantó tanto como a los funcionarios de prisiones repartidos por la geografía nacional.

Las principales asociaciones de damnificados por la banda terrorista entienden estas concesiones como un paso más en la inequívoca e imperable política de acercamiento de presos que Interior sigue cumpliendo de manera metódica e irrefrenable. 

Para más inri, de todos los etarras que han sido transportados a esas prisiones, 15 ya están en centros penitenciarios de Álava, Vizcaya o de Guipúzcoa.

Dicen las víctimas que se hace cada vez más cuesta arriba ver cómo el Ministro del Interior se hace fotos en exposiciones que recuerdan a las víctimas, o acusa a otros de construir el relato desde la mentira, mientras él, semana tras semana, "está contribuyendo a que sean nuestros verdugos los grandes beneficiados y los grandes protagonistas de ese relato que no para de manchar".

Terceros grados

Según denuncian desde AVT, los traslados a prisiones vascas o cercanas al País Vasco están teniendo como consecuencia la creación de "importantes grupos de presos etarras" en esas prisiones del norte del país. 

"Al Gobierno le van a salir muy caros estos Presupuestos", denuncian desde la AVT. Dicen que el Ejecutivo de Pedro Sánchez "está cumpliendo al pie de la letra todas las exigencias de aquellos que no condenan la violencia, por lo que ya nos tememos qué será lo próximo cuando ya hayan acercado a todos los presos". 

"Recordemos -finalizan-, que no los quieren cerca, los quieren libres".