Brais Cedeira María Peral

El excomisario José Manuel Villarejo aseguró haber usado un proceso judicial contra Esperanza Aguirre, expresidenta de la Comunidad de Madrid, porque en un momento dado el entonces presidente del Gobierno, Mariano Rajoy, quería "cortarle la cabeza".

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Según uno de los informes policiales presentes en el sumario de la Operación Kitchen, al que ha tenido acceso EL ESPAÑOL, el abogado Javier Iglesias Redondo, alias 'El Largo', un tipo muy cercano al expresidente del Gobierno Mariano Rajoy -de su máxima confianza-, le habría solicitado al excomisario que ejerciese la acusación popular (a través de la Asociación Transparencia y Justicia) en un procedimiento que afectaba a la gran mandataria madrileña.

Los investigadores que siguieron el caso y que recabaron todas las pruebas desde la Unidad de Asuntos Internos determinaron que esta estratagema habría sido negociada, en teoría, a través de Francisco Martínez, 'Choco', también llamado 'Paco Bomba' por Villarejo o 'Paquito el Chocolatero'. Es decir, el entonces Secretario de Estado de Seguridad. 'El Largo', por su parte, ejercería como abogado de la asociación habitualmente empleada por el excomisario.

En las grabaciones presentes en la causa, incautadas en casa del excomisario, Villarejo explica cómo se produjeron los hechos. A pesar de que Villarejo manifiesta haber asumido algunos trabajos por encargo del "Largo", éste no habría satisfecho algunas de las demandas del expolicía. En una de esas peticiones le exigía que intermediase de algún modo para que el comisario principal Marcelino Martín Blas fuese cesado como Jefe de la Unidad de Asuntos Internos de la Policía Nacional.

En otra de ellas le demandaba que su amigo y socio el comisario José Luis Olivera, entonces responsable de la Unidad de Delincuencia Económica y Fiscal (UDEF), el ariete de la Policía Nacional contra la corrupción fuese nombrado Director Adjunto Operativo (DAO) de la Policía Nacional. Villarejo lo cuenta del siguiente modo:

- Me pidió entre otras cosas, que luego me la pidieron indirectamente, porque claro él me pidió una cosa y yo le decía, tronco, a mí que me lo pida alguien más, que no me fío. Lo de la Espe, Esperanza Aguirre. Rajoy quería cortarle la cabeza y tal y cual, le monto el tinglao, pum, tal, le metemos por delito y tal. Entonces yo, un día empiezan las hostias con el Marcelino y digo, dile al tonto polla del Asturiano (Mariano Rajoy) que o me quitan al Marcelino o le levanto el pie a la Esperanza. No, no, que si, que si, que mañana, que tal... Entonces pasó una semana y le dije, mañana, 24 horas, mañana le levanto el pie a la Esperanza. No te atreverás, que yo quedo muy mal y tal! A mí me suda la polla como quedes tú, me tenéis hasta la polla. Y al día siguiente lo quité de abogado, al día siguiente lo quité de abogado del tema de Esperanza, porque dije, además como no me fio de ti, ya no eres el abogado del tema, y le levanté el pie.

Los hechos 

El caso en cuestión tiene que ver con el incidente que la expresidenta del Gobierno regional protagonizó con la Policía Local de Madrid al ser multada por aparcar en el carril-bus. Los hechos se remontan a la tarde del 3 de abril del año 2014. En aquel entonces dos agentes de movilidad hallan el coche de Aguirre mal aparcado, sobre la vía dedicada al paso de los autobuses urbanos. Cuando empiezan a poner la denuncia, la expresidenta aparece en el lugar. El agente de movilidad le exige  permiso de conducción y los papeles del coche.

Esperanza Aguirre, expresidenta de la Comunidad de Madrid. EFE

Aguirre les entrega la documentación y luego interpela a uno de los agentes: "¿Qué pasa?, ¿Bronquita y denuncia? Vais por mí porque soy famosa. Tenéis la placa, denunciad al vehículo".

Después Aguirre se sube al coche y arranca hasta en tres ocasiones, obligando a los agentes a apartarse para no ser atropellados. En ese momento, después de arrollar una moto que estaba estacionada, Aguirre emprende la fuga. No llega muy lejos: acaba en su domicilio particular.

"Antes de producirse la colisión con la motocicleta y la posterior huida los agentes se sitúan a la altura del vehículo ordenándole que detuviese el mismo", reza el atestado. La denuncia detalla, al final, que antes de introducir el coche en el garaje se bajó de él y fue de nuevo interpelada por los agentes que la habían multado. Más tarde le llegaría el parte del incidente.

En otra conversación con sus socios Alberto Pedraza y Adrián de la Joya, Villarejo incide en la, a su juicio, escasa fiabilidad de 'El Largo'. Villarejo les relata alguno de los encargos que había llevado a cabo a petición de ese abogado de la máxima confianza de Mariano Rajoy, al que se hace referencia en numerosos episodios de la trama Kitchen. Con ellos se expresa en términos idénticos: "Me pidió entre otras cosas (...) lo de la Espe, Esperanza Aguirre. Rajoy quería cortarle la cabeza y tal y cual, le monto el tinglao, pum, tal, le metemos por delito y tan, pese a lo cual el". Pese a ello, Javier Iglesias Redondo no habría cumplido las expectativas de Villarejo con las peticiones que éste le realizaba en contrapartida. Y por eso después el excomisario dejó inacabado el encargo. 

- 'El Largo', le hago trescientos mil favores...

- Incluido presentarle a la Señora..., le responde Alberto Pedraza.

- Claro -dice Villarejo-, incluido eso. Jamás, jamás me ha dado nada, ¡jamás!

- Si yo...

- Pero ¡jamás es jamás! 

No lo montó él

Un examen del procedimiento tramitado contra Esperanza Aguirre entre 2014 y 2015 demuestra que la Asociación Transparencia y Justicia, manejada por Villarejo, no fue determinante para el inicio de esas diligencias -es decir, no "lo montó" él- y ni siquiera fue la única acusación personada.

El procedimiento, tal y como consta en el sumario, no fue iniciado por la asociación de Villarejo, sino por un atestado instruido por la Comisaría de Centro y enviado a los Juzgados de Madrid en relación con el incidente que la expresidenta del Gobierno regional protagonizó con la Policía Local al ir a ser multada por aparcar en el carril-bus, el 3 de abril de 2014. El atestado recogía la denuncia de un agente de movilidad que alegó lesiones causadas por el coche de la expolítica.

La asociación, utilizada por el excomisario para personarse en los procedimientos judiciales en los que tenía interés, sí recurrió la decisión del juez instructor de no apreciar un delito sino una falta leve de desobediencia (Aguirre se marchó del lugar sin entregar la documentación del vehículo que le reclamaban los agentes). Pero en el procedimiento ya estaban personados desde el inicio el policía denunciante y el fiscal.

El Juzgado de Instrucción practicó diligencias y volvió a apreciar una falta que, finalmente no fue a juicio porque, en el interin, el Código Penal fue reformado y se despenalizó la desobediencia leve. El proceso acabó en julio de 2015 con un sobreseimiento libre.