Los altos niveles de contagio en la Comunidad de Madrid han provocado que la región liderada por Isabel Díaz Ayuso active el segundo de los cuatro escenarios que se diseñaron en verano para la vuelta al colegio: una modalidad mixta en la que lnfantil y Primaria vayan de forma presencial y los alumnos de secundaria repartan el tiempo entre clases presenciales y la enseñanza telemática. 

El Gobierno central aún mantiene la esperanza de que las clases del nuevo curso se den de forma presencial. Sin embargo, la evolución del virus está empañando los planes que tenía en mente Moncloa, que este lunes ya reconoció que "si la situación no permite" clases presenciales, "habrá que replantearlo". 

A menos de dos semanas de que comiencen las clases, la Comunidad de Madrid ya da prácticamente por descartada la primera opción que tenían encima de la mesa: que todos los alumnos den clase de forma presencial en sus respectivos centros educativos. Este martes, la presidenta Isabel Díaz Ayuso, acompañada de su consejero de Sanidad, Enrique Ruiz-Escudero y del consejero de Educación, Enrique Ossorio, detallarán los planes específicos que se pondrán en marcha en septiembre y explicarán, por ejemplo, en qué condiciones se cerrará un aula si se produce contagios. 

Además de contratar a más profesores, Madrid ha desarrollado un plan específico para realizar test serológicos a alumnos y maestros, como reveló el consejero de Educación en esta entrevista con EL ESPAÑOL. El gobierno autonómico ya ha buscado y localizado locales fuera de los centros educativos de toda la región por si un recinto no tiene la capacidad de atender a todos los alumnos. 

La primera comunidad que se adelantó al Gobierno y anunció que daría clases de forma semipresencial fue Murcia. En concreto, apuesta por la asistencia presencial en Infantil y Primaria de cuatro días por semana en los grupos que sobrepasasen los 20 alumnos por aula y en primero y segundo de ESO cuando sobrepasen los 24 alumnos por aula. Se prevé que los alumnos de Infantil, Primaria, ESO, Bachillerato y Formación Profesional tengan un periodo de incorporación progresiva a las aulas.

En tercero y cuarto de ESO será semipresencial con días alternos de asistencia al centro (2 o 3 días semanales), lo que rebajará la presencia del alumnado en el centro al 50%.

Fuentes de la presidencia regional aseguran que, a día de hoy, con la situación epidemiológica que hay, se mantiene el escenario. "En cualquier caso, las clases empiezan en unas semanas y el escenario podría cambiar", alertan. "Todas las opciones están previstas"

"Dejadez"

Las demás autonomías buscan todavía la manera de que todos los alumnos puedan dar clases de forma presencial y descartan, mientras la situación lo permita, activar el escenario dos. Los diecisiete consejeros de Educación se reunirán con el ministerio este jueves para compartir todas las propuestas desarrolladas en sus respectivas autonomías.

La ministra de Educación y Formación Profesional, Isabel Celaá, comparecerá a petición propia en la Comisión de Educación del Congreso de los Diputados el lunes 31 de agosto para desplegar ante sus señorías las líneas maestras de la vuelta al colegio. Los profesores se incorporarán a las aulas apenas unas horas después, el 1 de septiembre por la mañana. 

La oposición en bloque, la comunidad educativa y los padres se han alineado en contra de la "dejadez" del Gobierno, que se defiende de las críticas alegando que la educación es una competencia autonómica y que deben ser las regiones las que presenten sus planes de vuelta al colegio.

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