Diecinueve varones de origen magrebí han desembarcado este martes de una patera en Lanzarote, con lo que Canarias suma a 30 de junio 2.700 inmigrantes llegados por mar, dos más que los que recibió en todo 2019, año que había marcado las cifras más altas desde la crisis de los cayucos.

Según han informado a Efe fuentes de la Guardia Civil y el 112, los 19 varones, todos adultos y en aparente buen estado de salud, llegaron a tierra por sus propios medios poco antes de las 8:00 horas de este martes, en la playa del Charco del Palo, en Haría.

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El último informe quincenal sobre inmigración publicado por el Ministerio del Interior, con datos a 15 de junio, cifra en 2.642 los inmigrantes que habían llegado por mar hasta esa fecha a las Islas Canarias, a bordo de 84 pateras o cayucos.

A ellos, se les suman las 58 personas llegadas o rescatadas en el entorno de Canarias en la segunda quincena: 31 inmigrantes subsaharianos en una neumática el día 18 en Fuerteventura, ocho de origen también subsaharianos en una patera el día 20 en el sur de Gran Canaria y los 19 magrebíes de este martes, día 30, en Lanzarote.

En 2019 entraron en Canarias 2.698 inmigrantes en 133 pateras o cayucos, el doble que el ejercicio anterior.

Los números de la inmigración en Canarias están todavía muy lejos de las cotas que alcanzaron en el apogeo de la llamada "crisis de los cayucos", cuando en un solo año, 2006, llegaron a las islas 31.678 personas a bordo de 515 embarcaciones.

Sin embargo, son las más altas desde el final de aquel episodio (en 2008 el flujo se redujo a 9.181 y en 2009 a 2.246) e indican una reactivación de la ruta atlántica hacia Canarias, con arriesgados trayectos por mar que con frecuencia superan los 500 kilómetros desde las costas del sur del Sahara, Mauritania o Senegal.

De hecho, Canarias está en estos momentos en cifras que multiplican por seis las del primer semestre de 2019. En cambio, la tendencia en el resto de España es la contraria: a 15 de abril, la llegada de inmigrantes en patera por el Estrecho de Gibraltar, el Mar de Alborán y Baleares se había reducido un 52,9 % (3.773 personas, frente a 8.017 del ejercicio previo).