El Gobierno ha decidido dejar de confrontar con el Partido Popular y explora ya la vía del entendimiento. Los 89 diputados de Pablo Casado votaban a favor del real decreto que establece las nuevas medidas de seguridad contra el coronavirus y Moncloa ha cambiado el guion. El gesto del principal partido de la oposición ha gustado en el equipo de Pedro Sánchez hasta tal punto que se ha ordenado ya revisar las conclusiones del PP en la comisión de reconstrucción para buscar aquellos puntos que el Gobierno podría apoyar.

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El Congreso convalidaba este jueves al mediodía el decreto de nueva normalidad y, casi al mismo tiempo, la Secretaría de Estado con las Cortes distribuía a los ministerios el documento que la portavoz popular de la comisión, Ana Pastor, hizo llegar a la portavoz socialista, Adriana Lastra, en la reunión que ambas mantuvieron casi a última hora de este miércoles.

El departamento encargado de engrasar el poder Legislativo con el Ejecutivo encargó a los departamentos gubernamentales “buscar los puntos en común”, aquellos epígrafes en los que el Gobierno puede entenderse con Génova: “A ver a qué puntos podemos decir que sí”, pidieron.

El Partido Popular consiguió arrancar al Gobierno que los trabajos para reconstruir España se celebraran en el Congreso, con luz y taquígrafos, y Sánchez aceptó. Ahora que la comisión ha concluido sus trabajos, los conservadores buscan cerrar acuerdos globales, pero puntuales, con el Gobierno. En concreto, su mirada está puesta en cerrar un gran pacto por la sanidad que refuerce el sistema nacional de salud y lo blinde ante nuevos rebrotes.

Conclusiones

El equipo de Pablo Casado ha dividido sus conclusiones de la comisión de reconstrucción en cuatro grandes ejes: reactivación económica, sanidad, políticas sociales y Unión Europea. En el primer apartado, los conservadores hablan de un gran pacto por la ciencia y la investigación para que España tenga un “contexto sostenido y predecible”, un mercado de trabajo “flexible”, que “se adapte a las circunstancias” pero que reduzca la “tasa de temporalidad”. El PP también propone medidas que aporten “liquidez, tributarias, crediticias e incluso de trasnferencias a fondo perdido y las relativas al aplazamiento o alivio de coste para impedir la desaparición de empresas.

El PP también propone al Gobierno dar un “trato diferenciado” al turismo, “por ser el último sector que saldrá de la crisis”, por su peso en la economía y por el empleo que se ha destruido. Y pide un plan fiscal específico “con exenciones, bonificaciones y aplazamientos de impuestos estatales, autonómicos y locales que doten de liquidez a las empresas”, además de alargar la prórroga de los Ertes hasta final de año y, “si fuera necesario”, hasta el primer trimestre de 2021.

Sanidad

En el sector sanitario, el PP propone una oficina de atención a las víctimas del Covid, planificar una organización adecuada de los recursos con protocolos coordinados de actuación involucrando al potencial científico-investigador y mantener y reforzar la capacidad asistencia. También quiere negociar un plan de acción urgente frente a futuras pandemias y rebrotes, además de un plan de refuerzo de los sistemas de vigilancia. En Génova hablan de “reforzar el andamiaje institucional” diseñando nuevas vías para lograr una efectividad mayor en la coordinación sanitaria y en la efectividad de sus acuerdos.

El PP ha dibujado un plan específico para los mayores, los más castigados por la dureza del Covid. Los conservadores plantean un plan de atención para personas “frágiles ante situaciones extremas” con canales de información para las familias y protocolos para la coordinación entre residencias, hospitales y centros de salud. Además, aboga por una estrategia de atención y coordinación sociosanitaria para dar respuesta a las necesidades de asistencia a los mayores y dependientes, “vivan en su domicilio o en residencia”.

En políticas sociales, el PP propone vincular el ingreso mínimo vital a las políticas activas de empleo y a “los itinerarios de inserción socio-laboral”, impulsar de forma “urgente” un pacto nacional para la conciliación de la vida laboral, familiar y personal y desarrollar fórmulas para “facilitar la conciliación, la corresponsabilidad, el teletrabajo y la racionalización-flexibilización de horarios”. Además de más políticas enfocadas a los mayores y colectivos más vulnerables, buscan crear un fondo extraordinario para hacer frente a las necesidades del tercer sector derivadas de la pandemia.

Europa

Los conservadores han esbozado un plan para Europa que recoge un programa de recuperación a corto y otro a desarrollar más a largo plazo. De forma inmediata, el PP pide al Gobierno analizar las medidas adoptadas por las instituciones europeas hasta ahora y que el nuevo marco financiero plurianual 2021-2027 tenga en cuenta las inversiones requeridas en el plan de recuperación.

Más a largo plazo, el PP considera necesario reconocer el papel de la política monetaria común estructurada en torno al euro, impulsar una mayor disciplina presupuestaria a nivel europeo y buscar medidas para luchar contra el desempleo. Además, piden seguir trabajando hacia la armonización fiscal de los Estados miembros y en la aproximación progresiva de sus sistemas fiscales.

A juicio del PP, la Unión Europea post covid debe incluir entre sus prioridades “un auténtico pilar social”. Para conseguir el desarrollo social de Europa, proponen crear un marco común de “protección laboral” que garantice una “unión más justa y equitativa” y aprobar un plan de acción en favor de la economía social.